Un estudio revela el mecanismo natural para desactivar la inflamación y combatir enfermedades como la artritis

Este descubrimiento podría cambiar cómo se tratan ciertas enfermedades

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Una persona con artritis. (Freepik)
Una persona con artritis. (Freepik)

Un grupo de científicos del University College de Londres (UCL) ha identificado por primera vez en humanos cómo unas moléculas naturales derivadas de la grasa, conocidas como epoxi-oxilipinas, actúan como frenos biológicos de la inflamación.

El hallazgo, publicado en Nature Communications, señala una posible vía para tratar enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la artritis y la diabetes, que afectan a millones de personas. El equipo, encabezado por la doctora Olivia Bracken y el profesor Derek Gilroy, demostró que estas moléculas ayudan al organismo a pasar de una respuesta defensiva a una fase de reparación.

Los especialistas descubrieron que estas moléculas ayudan a prevenir la acumulación de un tipo específico de célula inmunitaria, los monocitos intermedios, que pueden promover la inflamación y enfermedades graves.

¿Cómo se realizó el estudio?

La investigación involucró a 48 voluntarios sanos en Londres, divididos en dos grupos. Todos recibieron una inyección de bacterias E. coli para inducir una inflamación breve y controlada.

En el primer grupo, llamado profiláctico, la mitad tomó un fármaco experimental, GSK2256294, que bloquea la enzima epóxido hidrolasa soluble (sEH), encargada de descomponer las epoxi-oxilipinas, dos horas antes del procedimiento; la otra mitad recibió un placebo. El segundo grupo, llamado terapéutico, recibió el fármaco o placebo cuatro horas después de la inyección.

Los resultados publicados muestran que el bloqueo de la sEH eleva los niveles de epoxi-oxilipinas y acelera la desaparición del dolor. El estudio encontró también una reducción de los monocitos intermedios en sangre y tejidos, células vinculadas a inflamación duradera y daño en los órganos.

Una molécula clave en el proceso

En el análisis molecular, los científicos identificaron que la epoxi-oxilipina 12,13-EpOME interfiere con la señal de la proteína p38 MAPK, que convierte los monocitos en células inflamatorias. Este mecanismo fue comprobado en laboratorio y en los voluntarios.

“Nuestros hallazgos revelan una vía natural que limita la expansión de células inmunes dañinas y ayuda a calmar la inflamación más rápidamente”, explica la doctora Bracken al medio digital Scitechdaily.

Las epoxi-oxilipinas son relevantes porque, a diferencia de otros mediadores inflamatorios como la histamina o las citocinas, han sido poco estudiadas en humanos. Si bien estudios en animales ya sugerían su efecto, el nuevo trabajo señala su actividad en personas, lo que podría impulsar el desarrollo de tratamientos novedosos.

El descubrimiento allana el camino para futuros ensayos clínicos que evalúen el uso de inhibidores de la sEH en enfermedades como la artritis reumatoide y las cardiovasculares. Según la doctora Bracken, estos medicamentos podrían combinarse con los actuales para evitar o retrasar el deterioro articular y facilitar su uso en la clínica.

La jefa de investigación de Arthritis UK (la organización benéfica más grande del Reino Unido dedicada a apoyar a las personas con artritis), destacó la complejidad del dolor en la artritis y su impacto en la vida diaria.

“El dolor afecta la forma en que nos movemos, pensamos, dormimos y sentimos, así como nuestra capacidad para pasar tiempo con nuestros seres queridos”, explica Caroline Aylott, la jefa de investigación.