Alberto Ramírez, psicólogo: “Cuando una persona es dejada, lo primero que suele romperse no es la relación, es la identidad”

Una ruptura puede provocar que la persona empiece a ser muy activa en redes sociales

Guardar
Tras una ruptura, muchas personas
Tras una ruptura, muchas personas continúan con expectativas de que su expareja se dé cuenta de lo que ha perdido. (Freepik)

Al enfrentar el fin de una relación sentimental, la conducta en redes sociales puede experimentar un giro tan drástico que resulta llamativo incluso para los propios protagonistas. Este fenómeno, descrito por el psicólogo Alberto Ramírez en un vídeo publicado en sus perfiles personales, conecta las emociones más íntimas con la exposición pública digital.

“Termina una relación y, de repente, esa persona empieza a subir más ‘stories’ que nunca. Fotos arreglándose, entrenando, saliendo, canciones con mensajes claros. Y tú piensas: ‘Está muy bien o está fatal’”, ha explicado Ramírez. Este aumento en la actividad digital no es casual. Responde a una lógica emocional que opera bajo la superficie, un “mecanismo de supervivencia” afectiva que permite a las personas reafirmar su identidad.

Según el psicólogo, tras una ruptura no es la relación lo primero que se rompe, sino la identidad de quien ha sido dejado: “Cuando una persona es dejada, lo primero que suele romperse no es la relación, es la identidad. Deja de sentirse elegida, vista, importante para alguien”.

Este vacío lleva a muchos a buscar refugio en la vida digital, mostrando su día a día, cuidando su apariencia o compartiendo canciones que expresen lo que no pueden decir con palabras: “Por eso muchas personas se refugian en el cuidado físico, en mostrarse más, en exponerse más en redes sociales. Y esto no es vanidad, es una forma de decir: ‘Sigo valiendo, mírame, no he desaparecido’”.

Redes como escaparate emocional

Las plataformas sociales se convierten así en un escaparate donde se exponen emociones, inseguridades y necesidades de validación: “Las redes sociales se acaban convirtiendo en un escaparate emocional. Subo lo que hago para sentir que existo. Comparto canciones porque no sé cómo expresar lo que siento. Necesito reacciones porque ahora mismo dudo de mi propio valor”.

Lo que para el exterior puede parecer seguridad, superación o provocación, en realidad oculta dolor y búsqueda de autoafirmación: “Por fuera puede parecer seguridad, superación o incluso provocación, pero por dentro suele haber dolor, inseguridad y necesidad de validación”.

Ramírez enfatiza que muchas veces estas publicaciones no buscan impactar a la expareja, sino a uno mismo: “Y esto no siempre se hace para que la otra persona lo vea. Muchas veces es para hacernos ver a nosotros mismos que estamos bien cuando realmente no lo estamos”.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La búsqueda de equilibrio emocional

El final de una relación puede dejar una sensación de vacío y pérdida de identidad. Para sobrellevarlo, las personas suelen buscar nuevas conexiones o actividades que les ayuden a equilibrar emocionalmente el dolor. Páginas de contacto y la interacción social en línea pueden ser herramientas útiles, pero requieren conciencia para no generar más desengaños. “Es nuestra manera de buscar un equilibrio emocional que sea más llevadero que el dolor que produce la pérdida”, ha explicado Ramírez.

El psicólogo ha concluido con un mensaje esperanzador:“Si alguna vez te has visto ahí, no te juzgues. Y si esto se lo estás viendo a alguien desde fuera, entiende que no es postureo, es una forma de supervivencia emocional. Sanar no empieza cuando dejas de subir cosas, empieza cuando ya no necesitas que te miren para sentirte seguro”.