Isabel Solsona, dentista: “Usar enjuague bucal todos los días no es necesario”

Usar este producto después de cada cepillado puede llegar a ser contraproducente

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Isabel Solsona hablando de los
Isabel Solsona hablando de los enjuagues bucales en su cuenta de TikTok. (@dra.solsona)

Lavarse los dientes es una de las conductas de higiene personal que más veces hacemos a lo largo del día. Según diferentes dentistas, debemos cepillarnos, al menos, dos veces al día, aunque lo recomendable es hacerlo después de cada comida.

Hay muchas personas que, una vez ha terminado de usar el cepillo, usan enjuague bucal para eliminar cualquier rastro de suciedad. Aunque esto pueda parecer muy saludable, realmente no es así. Isabel Solsona, una dentista que publica contenido en redes sociales ha profundizado en esta cuestión en uno de los últimos vídeos de su cuenta de TikTok (@dra.solsona).

"Te voy a decir algo que a lo mejor te sorprende. Usar enjuague bucal todos los días no es necesario“, comienza explicando en el vídeo. Esto no quiere decir que este producto sea perjudicial ni mucho menos, sino que debes regular su uso.

Los efectos del enjuague bucal

Aunque el enjuague bucal puede parecer un complemento imprescindible, su uso después de cada cepillado no siempre aporta beneficios adicionales si ya tienes una correcta higiene oral. Cepillarse bien los dientes, limpiar los espacios entre ellos con hilo dental, cuidar la lengua y acudir al dentista regularmente es lo más importante. Con estos hábitos, la mayoría de las personas previenen las caries, placa y problemas en las encías.

El uso indiscriminado de enjuagues puede incluso generar efectos contraproducentes. Suelen contener alcohol u otros agentes antisépticos que, si se utilizan de forma constante sin un control específico, pueden resecar la boca, irritar la mucosa o alterar el equilibrio natural de las bacterias de tu boca.

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Por eso, los expertos recomiendan reservar el enjuague para situaciones concretas: tratamientos dentales específicos, control de la placa en periodontitis o como apoyo tras cirugías orales. En estos casos, el producto se convierte en una herramienta efectiva, no en un hábito general obligatorio.

Cómo usar el enjuague bucal

Para sacar el máximo provecho al enjuague bucal, es importante usarlo de manera correcta y solo cuando sea necesario. En primer lugar, la cantidad recomendada suele ser entre 10 y 20 ml, según indique el fabricante o tu dentista. Es fundamental no diluirlo ni ingerirlo, ya que su función es limpiar la boca y no actuar como suplemento interno.

El momento idóneo para aplicarlo es después del cepillado, cuando la boca está libre de restos de comida y placa. Enjuágate durante unos 30 a 60 segundos, asegurándote de que el líquido llegue a todas las zonas, incluidos los espacios entre los dientes y alrededor de las encías. Posteriormente, evita enjuagarte con agua inmediatamente, porque esto podría reducir la eficacia de los agentes activos del producto.

No es necesario usar el enjuague varias veces al día si tu higiene es correcta. Su uso frecuente debe estar justificado por indicaciones profesionales, como controlar placa, inflamación gingival o sequedad bucal. Además, debe emplearse con moderación, ya que usarlo a diario sin necesidad puede alterar la microbiota oral y causar sequedad.