La princesa Eugenia rompe todo contacto con su padre, Andrés de Inglaterra, tras su escándalo con Epstein: “Ella lo ha apartado”

Según ha informado ‘Daily Mail’, la hija menor de Andrés Mountbatten-Windsor habría decidido dejar de relacionarse con su padre por su relación con Jeffrey Epstein

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La princesa Eugenia y su
La princesa Eugenia y su padre, el príncipe André, a su llegada a la capilla de San Jorge en Windsor (Reino Unido) momentos antes de su enlace con Jack Brooksbank hoy, 12 de octubre de 2018. EFE/ Neil Hall

La situación que atraviesa la casa real británica con Andrés de Inglaterra por su relación con el pedófilo Jeffrey Epstein es cada vez más delicada. Mientras Carlos III decidía despojar a su hermano de los títulos nobiliarios y su vivienda real, el hijo de Isabel II se refugiaba en sus dos hijas, las princesas Eugenia y Beatriz, quienes eran de los pocos miembros de su familia que le dirigían la palabra. Sin embargo, según ha publicado este domingo el Daily Mail, la mayor de ellas ha decidido cortar todos los lazos con su padre.

El distanciamiento no sería reciente ni impulsivo. Fuentes cercanas aseguran que Eugenia, de 35 años, lleva meses marcando una línea cada vez más firme respecto a su padre, hasta el punto de no mantener contacto alguno y de haber evitado visitarlo durante las pasadas fiestas navideñas. La decisión habría dejado profundamente afectado a Andrés, quien se encontraría “devastado” ante el rechazo de su hija menor en uno de los momentos más complicados de su vida pública y privada.

“No hay ningún tipo de contacto. Ella lo ha apartado por completo”, indica el diario. Uno de los factores clave que explican esta ruptura es el posicionamiento personal de Eugenia. La princesa es cofundadora de The Anti-Slavery Collective, una organización centrada en la lucha contra la trata de personas y la explotación sexual.

Las princesas Beatriz y Eugenia
Las princesas Beatriz y Eugenia con Sarah Ferguson, exduquesa de York (@princesseugenie).

Desde ese compromiso, ve con malos ojos que su padre nunca haya pedido perdón públicamente a las víctimas de Epstein ni haya mostrado un gesto claro de empatía hacia ellas. Para su entorno, esta falta de autocrítica ha sido determinante. Una fuente lo resumía de forma contundente al dominical británico: “No hay contacto alguno, nada. Es como Brooklyn Beckham: ella lo ha cortado por completo”.

En contraste con esta postura tajante, su hermana mayor, la princesa Beatriz, estaría optando por un enfoque mucho más prudente. “Beatrice está intentando mantener el equilibrio entre no aislar a su padre y al mismo tiempo permanecer cercana a la familia real”, ha explicado una fuente al Daily Mail.

De hecho, una prueba de ello fue su decisión de invitar a Andrés al bautizo de su hija Athena, celebrado el pasado mes en Londres. Sin embargo, su ausencia posterior en la reunión informal organizada tras la ceremonia fue interpretada por algunos observadores como una señal de distancia calculada. No ha trascendido si Eugenia llegó siquiera a intercambiar palabras con su padre durante ese encuentro familiar.

El príncipe Andrés, la princesa
El príncipe Andrés, la princesa Beatriz y la princesa Eugenia de Gran Bretaña asisten al funeral de estado y al entierro de la reina Isabel de Gran Bretaña, en Londres, Gran Bretaña, el 19 de septiembre de 2022. (REUTERS/Toby Melville).

Su exilio del Royal Lodge

Este distanciamiento añade una carga emocional adicional a un momento de grandes cambios para el duque de York. Tras dos décadas viviendo en Royal Lodge, dentro de la finca de Windsor, Andrés se prepara para abandonar la residencia. En los últimos días se han visto camiones de mudanza en la propiedad, lo que confirma que el proceso está en marcha. Su destino inmediato sería una vivienda provisional en la finca de Sandringham, en Norfolk, mientras finalizan las obras de adecuación de Marsh Farm, donde está previsto que se instale definitivamente en los próximos meses.

Las Navidades también evidenciaron la complejidad de las relaciones familiares. Andrés habría sido aconsejado para permanecer en Londres y evitar coincidir con el núcleo principal de la familia real, que pasó las fiestas en Sandringham. Beatriz y Eugenia, sin embargo, sí acudieron al tradicional servicio religioso del Día de Navidad junto al resto de la familia, invitadas por el rey Carlos III, quien, según se comenta en los medios británicos, desea proteger a sus sobrinas del impacto del escándalo.