Felipe VI aumenta su corte: crea seis marquesados y rehabilita otros nueve títulos, aunque solo el 33% de los 2.216 nobles que hay pagan su cuota

Poco a poco, el monarca concede nuevas distinciones y aprueba rehabilitaciones de títulos ya existentes. Los 2.707 títulos recaen actualmente en las espaldas de 2.216 personas

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Felipe VI con María Cristina
Felipe VI con María Cristina de Ulloa y Solís-Beaumont, duquesa de Arcos y decana de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino.

Felipe VI ha ido aumentando poco a poco su ‘corte’. Es una metáfora para revelar que el rey de España, poco propicio en sus primeros años de reinado a conceder nuevos títulos nobiliarios, ha avalado la concesión o rehabilitación de dignidades que forman parte de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino, una especie de asociación nobiliaria de nuestro país. Por ejemplo, el jueves 15 de enero el BOE publicó el Real Decreto por el que se rehabilitaba, “sin perjuicio de tercero de mejor derecho”, el título de Marqués de las Atalayuelas en favor de María Rosa de Ayguavives i Palomer. Un título que fue creado en 1797 por Carlos IV.

La rehabilitación de un título nobiliario es un trámite legal imprescindible para recuperarlo cuando ha caducado por falta de poseedor durante un tiempo, permitiendo que un familiar o alguien con méritos excepcionales lo reclame ante el Ministerio de Justicia, demostrando además su derecho para que el rey lo apruebe. Un expediente de rehabilitación debe contar con tres informes: del Consejo de Estado, de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España, y del servicio jurídico del Ministerio de Justicia, aunque la decisión final es del rey. El informe que más peso suele tener es del Consejo de Estado. Si los tres informes son favorables, el título se rehabilita. En cambio, si dos de los tres informes son negativos, no. Tiene que haber mayoría de informes favorables y que uno de ellos sea el del Consejo de Estado.

Felipe VI obtuvo la Corona en junio de 2014. En estos casi 12 años, el monarca ha rehabilitado solo nueve títulos. El primero fue en julio de 2016, el Conde de Premio Real a favor de Jacobo López Barja de Quiroga, hoy presidente de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo. El segundo llegó en octubre de 2019: el marquesado de Murillo para José Ramón Cruz Mundet, escritor y destacado historiador. En 2020 llegaron otras dos rehabilitaciones: el condado de O’Reilly para Leonardo del Monte y de Zárraga y el Ducado de Fernandina a favor de Alonso-Enrique González de Gregorio Viñamata.

Rafa Nadal, nombrado marqués de
Rafa Nadal, nombrado marqués de Llevant de Mallorca en junio de 2025

Este último caso ejemplifica que, en algunas ocasiones, las rehabilitaciones son complejas y hay que acudir a los tribunales. Alonso-Enrique González de Gregorio Viñamata, empresario, es nieto de Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, la última duquesa de Medina Sidonia (el ducado más antiguo de España), conocida como la Duquesa Roja por su lucha antifranquista. De ella heredó, tras varios años de pleitos con su tía Pilar, el ducado de Fernandina. Otras dos rehabilitaciones llegarían en 2022: Álvaro de Figueroa y Zapatería recuperaría el marquesado de Villabrágima, aunque falleció el año pasado; y el médico José Hernández Maraver lograría ostentar el condado de Torre Alegre. Las últimas rehabilitaciones llegarían en 2024, dos marquesados: el del Surco para Francisco Javier Fuenmayor Fernández y el de Valero para Beltrán de Soto y Fernández de Córdova, un experto en marketing.

Seis nuevos marquesados

Con Felipe VI, la nobleza (hereditaria en la mayoría de los casos) llevaba muchos años sin contar con nuevos miembros. Felipe VI no había nombrado ningún título en su reinado hasta 2025, cuando decidió crear seis marquesados: el marqués de Alfonsín, el marqués de Castillo de Lerés, el marqués del Llevant de Mallorca, la marquesa de Luz y Paz, la marquesa de Perales y la marquesa del Valle de Alcudia. Lo hizo con motivo del décimo aniversario de su Coronación. Entre los agraciados, el tenista Rafa Nadal, la cantante Luz Casal, la nadadora Teresa Fernández Perales, el bioquímico Carlos López Otín y la fotógrafa Cristina García Rodero. También está Jaime Alfonsín Alonso, quien fuera jefe de la Casa del Rey durante una década (hasta febrero de 2024), y antes jefe de la secretaría del Príncipe de Asturias durante dos décadas. Este último es, además, Grande de España, la más alta distinción de la nobleza española. Ya veremos si Felipe VI sigue la senda de su padre, Juan Carlos I, que nombró 46 títulos.

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La radiografía actual de la nobleza española es la siguiente. Según los últimos datos del ministerio de Justicia (octubre de 2025) hay 395 personas que son Grandes de España. Se trata de 147 ducados, 138 marquesados, 98 condados, seis vizcondados y baronías y seis grandezas personales. Títulos sin grandeza hay 2.296, que se reparten entre 1.194 marquesados, 801 condados, 133 vizcondados, 162 baronías y seis señoríos y otras dignidades. Luego hay 14 títulos extranjeros autorizados para su uso en España. En total, 2.707. Antes solo los Grandes podrían pertenecer al Consejo. Hoy está abierto a todos los nobles.

Una parte muy importante de todos estos títulos está concentrada en una decena de casas ducales: Alba, Alburquerque, Fernán Núñez, Infantado, Borbón, Medinaceli, Medina Sidonia, Osuna, Peñaranda y Villahermosa, que acumulan casi 200 títulos nobiliarios. Por eso, los 2.707 títulos recaen actualmente en las espaldas de 2.216 personas. La decana de la Diputación es actualmente la abogada María Cristina de Ulloa y Solís-Beaumont, duquesa de Arcos. Fue elegida en 2022 y es la primera mujer que ocupa el cargo desde que este organismo privado se creó en 1815.

A la espera de que la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza presente sus cuentas de 2025, es muy esclarecedor echar un vistazo a las de 2024. Basta con mirar el capítulo de ingresos por las cuotas que pagan sus miembros. En 2024 la cuota anual para ser miembro de la Diputación era de 330 euros. Como estos ingresos ascendieron a 243.187 euros, la división refleja que solo 737 miembros habrían pagado su contribución, el 33% de las 2.216 personas que tienen uno o varios títulos nobiliarios en España.