Álvarez de Toledo (PP) afirma que Delcy Rodríguez “no es la presidenta legítima democrática de Venezuela”, sino “una torturadora, una corrupta y una faldera de Donald Trump”

El escenario político venezolano, tras la captura estadounidense de Maduro, se ha convertido en un punto de confrontación entre los partidos españoles, que discuten el alcance de la intervención internacional y el rumbo del país

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La situación en Venezuela es uno de los focos de la atención de todo el mundo. Desde que el Gobierno estadounidense de Donald Trump llevó a cabo su intervención – ilegal según el derecho internacional – en Venezuela, llevándose a Nicolás Maduro y Cilia Flores para ser procesados en Nueva York, los representantes políticos españoles se han pronunciado ampliamente y han dejado clara las diferencias en sus posiciones.

Las posturas van desde la condena de todos los aspectos de la operación hasta la celebración de la misma, pasando por opiniones más matizadas, que celebran la caída de Maduro pero rechazan el intervencionismo, o que aprueban la intervención pero rechazan, como el Partido Popular (PP), que sea Delcy Rodríguez – quien fuera vicepresidenta de Maduro y es ahora presidenta interina – la persona que siga al mando.

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ya había expresado que cualquier iniciativa destinada a mantener a “los herederos de Maduro” no contará con el respaldo de su partido. Feijóo respaldó el protagonismo de figuras como María Corina Machado y Edmundo González en el proceso de transición, y remarcó su desacuerdo con la continuidad de Rodríguez al frente del Gobierno interino.

Delcy es “una torturadora, una corrupta y una faldera de Donald Trump”

Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz adjunta del PP, se pronunció en la misma línea, criticando además la posición del Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez. En entrevista con Antena 3, Álvarez de Toledo sostuvo: “El Gobierno quiere salvar a Delcy para salvarse a sí mismos”. La diputada definió a la presidenta interina como “una torturadora, una corrupta y una faldera de Donald Trump”, y advirtió que “no es la presidenta legítima democrática de Venezuela”.

Según la portavoz popular, el Ejecutivo buscaría que la Unión Europea levante las sanciones impuestas a Delcy Rodríguez (Albares ya había explicado que “si se dan pasos hacia lo que quiere la UE, lo lógico que las sanciones vayan desapareciendo”). En la misma entrevista, Álvarez de Toledo remarcó: “No hay salud económica sin salud democrática” y aseguró que el desarrollo en Venezuela depende de la existencia de un país “libre, democrático, con Estado de derecho y seguridad jurídica”. Añadió que, si no se dan estas condiciones, “no habrá ni pensión, ni dinero, ni riqueza, ni prosperidad, ni nada de todo aquello que le pueda importar a muchos inversores extranjeros”.

La dirigente chavista fue proclamada en un acto encabezado por su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, y con la presencia de Nicolás Maduro Guerra, hijo del dictador derrocado

La diputada defendió que la transición debe ser “real y verdadera”, basada en el reconocimiento de la “voluntad soberana del pueblo venezolano”, y subrayó que el voto de los venezolanos “vale tanto como el voto de un español”. Consideró esencial el papel de María Corina Machado y valoró el gesto de la dirigente al entregar la medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense.

Sobre la reciente reunión entre Machado y Trump, Álvarez de Toledo relató que “fue muy bien”, que fue una cita prolongada y centrada en la situación de Venezuela. Defendió un proceso de transición “por etapas” y alertó sobre los riesgos de una “transición lampedusiana”, en la que “todo cambie para que todo quede exactamente igual”.

Álvarez de Toledo criticó también la relación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con el régimen chavista, a la que definió como “una relación de intimidad antidemocrática” y le atribuyó un papel en el “blanqueamiento” del gobierno venezolano. Además, reprochó al Gobierno español no haber recurrido a mecanismos internacionales como el principio de “responsabilidad de proteger” de la ONU, ni haber apoyado la causa ante la Corte Penal Internacional contra Maduro por crímenes de lesa humanidad.

La diputada del PP estableció un contraste entre la actuación de Estados Unidos y la del Gobierno español. Afirmó que Trump “extrajo de Venezuela al usurpador de la presidencia”, mientras que España “extrajo al presidente legítimo”, en referencia a Edmundo González, a quien, según sus palabras, se trajo “exiliado” y, según la portavoz, con la condición de que no hablara, algo que, según Álvarez, finalmente incumplió.