Una mujer de 71 años es desahuciada del velero donde vivía en Las Palmas: lo dejó todo para cuidar a su hijo

Las autoridades han alegado problemas de flotabilidad, seguridad e higiene para justificar el operativo

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La Guardia Civil y la
La Guardia Civil y la Policía Portuaria de Las Palmas de Gran Canaria han procedido este martes al desahucio de una de las personas que viven en barcos en el muelle deportivo de la ciudad, Margarita, de 71 años, alegando problemas de flotabilidad (EFE)

La Guardia Civil y la Policía Portuaria ha desalojado esta mañana a Margarita, una mujer de 71 años, de su velero en el muelle deportivo de Las Palmas de Gran Canaria. Las autoridades han alegado problemas de flotabilidad, seguridad e higiene para justificar el operativo. No obstante, las organizaciones Plataforma Derecho al Techo y Mi Barco, Mi Casa, que han convocado una concentración a las 9 de la mañana en la Avenida de los Bares, han especificado que más bien es una “operación de expulsión”, debido al proceso de privatización del puerto, según han expresado para Canarias Ahora.

El desalojo se ha producido en torno a las 11 de la mañana, en la embarcación Claudine, ubicada en la Dársena I del muelle deportivo, después de que la propietaria se negara a abandonar la embarcación, que hasta hace unas horas era su vivienda. Para realizar la maniobra, tres agentes accedieron al velero y retiraron a la fuerza a Margarita, permitiendo que el personal del puerto desatracara el barco y retirarlo de la dársena.

La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha comunicado a EFE que la ejecución del desahucio fue notificada a la afectada el 18 de diciembre, un día después de contar con la autorización judicial. No obstante, la Plataforma Derecho al Techo y el colectivo Mi Barco, Mi Casa sostienen que el procedimiento careció de legalidad, ya que la comitiva judicial no estuvo presente durante el lanzamiento. Según las organizaciones que la han acompañado: “Vulnera las garantías mínimas exigidas por la normativa vigente, al plantearse un desahucio sin acompañamiento social, sin mediación institucional y sin alternativa habitacional”.

La Guardia Civil y la
La Guardia Civil y la Policía Portuaria de Las Palmas de Gran Canaria han procedido este martes al desahucio de una de las personas que viven en barcos en el muelle deportivo de la ciudad, Margarita, de 71 años, alegando problemas de flotabilidad (EFE)

“Su hijo murió y ella murió un poco con él”

Durante el operativo, Margarita ha sido herida al recibir un golpe, a la par que un fuerte estado de nervios. Por ello, la afectada ha tenido que recibir atención sanitaria y fue trasladada a un centro de salud próximo al muelle. Aun así, no ha estado sola. Y es que una veintena de integrantes de sendos colectivos se han congregado en el lugar en un intento por frenar el desahucio.

Margarita ha relatado no disponer de otro lugar donde residir, ya que viajó hasta Canarias desde Asturias para cuidar de su hijo. No obstante, su fallecimiento la dejó sola en el velero: “Su hijo murió y ella murió un poco con él”, han asegurado las organizaciones. “Cuando su hijo murió ella empezó en un bucle de dificultades y se compró el barco tras vivir en hoteles mientras su hijo estaba enfermo, es su refugio, no sale mucho del barco y de repente han venido directamente a su barco y le han dicho que se tiene que ir”, han especificado los colectivos a Canarias Ahora.

La Guardia Civil y la
La Guardia Civil y la Policía Portuaria de Las Palmas de Gran Canaria han procedido este martes al desahucio de una de las personas que viven en barcos en el muelle deportivo de la ciudad, Margarita, de 71 años, alegando problemas de flotabilidad (EFE)

La Autoridad Portuaria de Las Palmas insiste en que el velero se ha retirado del pantalán debido a su falta de conservación, carencia de higiene y problemas de flotabilidad y seguridad. De hecho, han asegurado que la embarcación no contaba con mástil ni motor, “elementos esenciales para la navegación”. Los responsables portuarios recordaron que en 2023 ya habían solicitado a Margarita que reparara el barco y, tras su incumplimiento, se tramitó la orden de desahucio.

De acuerdo con la asociación Mi Barco, Mi Casa, unas 200 personas residen actualmente en barcos atracados en el muelle deportivo de Las Palmas, aunque muchas han abandonado la zona por “presiones y coacciones”. En el caso de Margarita, tres empleados de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria han acudido al muelle tras el desalojo y han asegurado que buscarán una solución habitacional para Margarita, quien pasará la noche en un centro de acogida.