¿Prohibir que los fondos inmobiliarios compren casas? Por qué la idea avanza ahora en Estados Unidos y se frena en España

El anuncio de Trump recuerda al intento de Sumar de introducir una medida casi idéntica el pasado mes de noviembre

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Existen dudas sobre si Trump
Existen dudas sobre si Trump podría sacar la propuesta adelante sin que la apruebe el Congreso. (Composición fotográfica/Canva)

“Durante mucho tiempo, comprar y ser propietario de una vivienda se consideró la cima del sueño americano. Era la recompensa por trabajar duro y hacer lo correcto, pero ahora, debido a la inflación récord causada por Joe Biden y los demócratas en el Congreso, ese sueño americano está cada vez más fuera del alcance de demasiadas personas, especialmente de los jóvenes estadounidenses”.

Así empezó un reciente post del presidente estadounidense Donald Trump en su red social Truth, este 7 de enero. El líder republicano prosiguió así: “Es por esa razón, y muchas más, que estoy tomando medidas inmediatas para prohibir que los grandes inversores institucionales compren más viviendas unifamiliares, y pediré al Congreso que lo codifique. Las personas viven en casas, no las corporaciones”.

La crisis de la vivienda trasciende el continente europeo. A menos de un año para las elecciones de mitad de mandato, Trump anunció este miércoles que prohibirá a los grandes inversores institucionales, grandes fondos de inversión, bancos y grandes corporaciones, comprar viviendas unifamiliares. Su objetivo: frenar los precios.

Un debate que ya tuvo lugar en España

El anuncio de Trump recuerda al intento de Sumar para introducir una medida casi idéntica el pasado mes de noviembre. Su propuesta de reforma de la Ley de Vivienda consistía en prohibir que empresas, fundaciones, personas jurídicas o fondos de inversión pudieran comprar casas en España. Sin embargo, fue tumbada por el Congreso.

Durante el debate de la iniciativa, Sumar defendió la propuesta, afirmando que la compraventa por parte de estos actores era “más del doble que en el momento álgido de la burbuja del 2008”. El diputado que impulsó la iniciativa fue el portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez. La propuesta de Sumar contó con el apoyo de Esquerra Republicana (ERC), EH Bildu, Podemos, BNG y de la diputada de Compromís, Àgueda Micó, pero fue rechazada en el Pleno del Congreso con los votos en contra de PP, Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria. PSOE y PNV se abstuvieron, impidiendo así su tramitación.

La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, ha reclamado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el Estado adquiera 25.000 viviendas que ponen a la venta fondos de inversión, por debajo del precio de mercado, con el objetivo de aumentar el parque público bajo la modalidad de alquiler asequible. (Fuente: Congreso)

La reforma proponía que solo las personas físicas pudiesen adquirir viviendas. Argumentaba que, una propiedad representa para una persona un lugar donde vivir. Por otro lado, cuando se trata de una empresa, es un bien de inversión. Cabe mencionar que en la propuesta se contemplaban excepciones para determinadas personas jurídicas, como ONG, sindicatos, asociaciones o entidades religiosas, siempre y cuando los inmuebles se destinen a fines concretos, como sedes sociales, residencias sociosanitarias, colectivos vulnerables, ocio educativo o enseñanza.

Vox apoya la propuesta de Trump

Ahora, el portavoz de Vivienda de Vox en el Congreso, Carlos Hernández Quero, celebró esta semana la iniciativa del presidente estadounidense, pese a que su formación se opuso el pasado noviembre a la propuesta de Sumar. Alberto Ibáñez, portavoz de Vivienda de Compromís Sumar, también se ha pronunciado sobre la reforma: “Para nosotros, claramente Trump avanza por la izquierda de la ministra de Vivienda. El PSOE debe reaccionar, necesitamos una nueva ministra que impulse políticas valientes y urgentes”. Afirma que la frase de Trump de que “las personas viven en casas, no las corporaciones” refleja el compromiso social de su propuesta, buscando terminar con la especulación de empresas, fondos buitre y sociedades, así como la “acumulación extrema de propiedades en unas pocas manos mientras la mayoría no puede hacer frente a un alquiler”.

De momento, el presidente estadounidense no ha explicado como pondrá en marcha la medida. Existen dudas sobre si podría sacarla adelante sin que la apruebe el Congreso. El mandatario estadounidense añadió que prepara nuevas propuestas en materia de vivienda y asequibilidad, que presentará dentro de dos semanas durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos.