“Que te sangren las encías cuando te cepillas los dientes no es normal”: un odontólogo explica qué significa y cómo evitarlo

Este síntoma tan frecuente y normalizado puede estar alertando de un problema inflamatorio que se corrige con una higiene bucal adecuada

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El sangrado de encías puede
El sangrado de encías puede ser un síntoma de inflamación o de una deficiente higiene bucodental. (Adobe Stock)

El sangrado de encías es un síntoma muy común que sufren muchas personas en todo el mundo; es precisamente esta frecuencia lo que provoca que se tienda a normalizar. Ya sea durante el cepillado o cuando se pasa el hilo dental, este signo suele atribuirse a algo puntual y sin importancia, ya que a veces no va acompañado de dolor intenso ni molestia evidentes.

Sin embargo, que algo sea habitual no significa que sea normal. El sangrado gingival es una señal de alarma temprana que el cuerpo lanza antes de que aparezcan problemas más serios. Las encías sanas no sangran y, cuando lo hacen, suelen estar avisando de inflamación, de una higiene deficiente o de un problema que empieza a cronificarse si no se corrige a tiempo.

“¿Te sangran las encías cuando te cepillas los dientes? Esto no es normal", afirma Gerard Antón, odontólogo de la clínica Odontosport, especializada en odontología deportiva. En uno de sus vídeos de TikTok (@odontosport), el experto explica algunos de los motivos por los que puede ocurrir el sangrado y de qué manera puede evitarse.

El sangrado de encías suele
El sangrado de encías suele ser un síntoma que se normaliza, pese a su importancia

La manera correcta de cepillarse los dientes

Las causas principales que se atribuyen al sangrado de encías son, según el odontólogo, dos: “O no te estás cepillando o te cepillas mal”. En ambos casos, el problema no es puntual, sino estructural: una técnica incorrecta o una higiene insuficiente mantenida en el tiempo.

En los últimos años, los expertos han explicado distintas instrucciones técnicas para que el cepillado sea lo más correcto y efectivo posible. Sin embargo, Antón indica que la clave no se encuentra tanto en el cepillo utilizado o su dirección: “Los dentistas hablan mucho sobre la correcta técnica de cepillado, que si tenemos que hacer redondas, que si de arriba a abajo... Lo más importante es que, cuando te cepilles, tienes que tocar tus encías”.

Este gesto, precisamente, es el que muchos evitan por miedo al sangrado. El odontólogo, sin embargo, destaca que esto agrava el problema. “Si no tocas las encías, la encía se inflama y esto es inflamación de bajo grado”. Este tipo de inflamación, silenciosa y persistente, es especialmente peligrosa porque no duele y se instala sin que el paciente sea plenamente consciente.

La consecuencia es un círculo vicioso. Las encías inflamadas sangran, el sangrado genera rechazo al cepillado en esa zona y la falta de estímulo empeora aún más la inflamación. Romper esa dinámica pasa por entender que el sangrado no es la causa, sino el síntoma.

López Rosetti - La importancia de cepillarse los dientes

Antón insiste en que no es necesario complicar la rutina ni invertir en dispositivos sofisticados para hacerlo bien. “Por tanto, cuando te cepilles, me da igual si es con un cepillo manual o es un cepillo eléctrico, tócate las encías.” La herramienta es secundaria frente a la constancia y la técnica consciente.

Además, el odontólogo pone el foco en un paso muy importante en la rutina de higiene bucal y que es olvidada por muchos: “Si lo quieres hacer perfecto, usa también hilo dental”. Un complemento que sigue infrautilizado, pese a su eficacia, ya que permite eliminar la placa bacteriana y los restos de comida que se acumulan entre los dientes y bajo la línea de la encía, zonas a las que el cepillo no llega.

Al hacerlo de forma regular, se reduce significativamente la inflamación de las encías, el sangrado y el riesgo de gingivitis y periodontitis. Además, ayuda a prevenir la aparición de caries interdentales y contribuye a mantener un aliento más fresco. Incorporar el hilo dental a la rutina diaria no es un gesto accesorio, sino una herramienta fundamental para conservar encías sanas y una boca realmente limpia.