Por qué de adultos se nos pasan más rápido los años, según la neurociencia

La rutina y el ‘piloto automático’ explican una de las sensaciones más comunes de la vida adulta

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Doctor Carlos Cenalmor (TikTok/@dr.carloscenalmor)
Doctor Carlos Cenalmor (TikTok/@dr.carloscenalmor)

A medida que crecemos muchas personas comparten la misma sensación: el tiempo parece acelerarse, los meses pasan sin que nos demos cuenta cuenta y los recuerdos se vuelven más difusos. La neurociencia lleva años estudiando este fenómeno y ha encontrado una explicación en el funcionamiento del cerebro.

“Cuando estás repitiendo todo el rato las mismas rutinas, la misma vida, cuando estamos en esa rueda del hámster, pues nuestro cerebro entra en modo piloto automático”, señala Carlos Cenalmor, creador del vídeo. El cerebro está diseñado para ahorrar energía. Cuando detecta que vivimos bajo las mismas rutinas y con horarios parecidos, este entra en lo que conocemos como modo piloto automático. En este estado, las acciones se hacen de forma mecánica lo que reduce el esfuerzo cognitivo necesario para el día a día.

El problema es lo que provoca en la memoria, al no haber novedades ni nuevos estímulos el cerebro genera menos recuerdos, y cuando miramos atrás, interpretamos que ese periodo de nuestra vida ha pasado muy rápido.

La memoria y el paso del tiempo

La percepción del paso del tiempo no depende de las agujas de un reloj, sino de la intensidad y cantidad de recuerdos que almacenamos. Cuando tenemos nuevas experiencias el cerebro tiene que prestar atención, escuchar, adaptarse y registrar lo ocurrido. Ese procesa creará huellas de memoria, lo que hace, que al recordarlo sintamos que esa etapa fue más larga.

Ilustración conceptual que muestra un
Ilustración conceptual que muestra un cráneo humano transparente, revelando el cerebro y una red de neuronas activas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cambio, cuando todos nuestros días son iguales, el cerebro considera que no merece la pena guardar tanta información, así al mirar atrás tenemos la sensación de que no pasó nada en un mismo año. “Y entonces pasa el tiempo y tenemos la sensación de que la vida ha pasado muy rápido, de que no hemos hecho muchas cosas realmente ese año y se han generado, pues, menos marcadores de memoria”.

No obsesionarse con la novedad

“No te invito a que te obsesiones con la novedad y a que te obsesiones con estar haciendo miles de cosas nuevas todo el rato”, apunta Carlos. Y es cierto que la neurociencia no invita a vivir en una búsqueda constante de estímulos. Lo que sí es cierto es que introducir pequeñas variaciones en la rutina tiene un impacto real en cómo percibimos el paso del tiempo. Cambiar el camino de vuelta a casa, aprender algo nuevo, proponernos pequeños retos o salir de lo habitual activa de nuevo los mecanismos de atención y memoria.

Como vemos, no se trata de hacer grandes cambios, sino de intentar romper el mismo patrón exacto de cada día. Según el experto si te atreves a experimentar cosas nuevas, te desafías, te sales de lo habitual, te arriesgas a aprender y a vivir diferente equivale a haber vivido más.

El mensaje de Carlos Cenalmor, cuyo vídeo acumula más de 155.000 visualizaciones en TikTok, es bastante claro: cuantos más recuerdos creemos, más larga y plena se sentirá nuestra vida. Y eso, según la ciencia, está en nuestras manos mucho más de lo que pensamos.