Carlos Cenalmor, psiquiatra: “Una gran parte de mis pacientes con estrés excesivo son padres con hijos entre 5 y 10 años”

El burnout genera inseguridad, angustia y un profundo desgaste emocional en muchos padres

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Qué es el agotamiento parental
Qué es el agotamiento parental o burnout (Canva)

Aunque la experiencia de ser madre o padre suele asociarse con momentos de alegría y satisfacción, lo cierto es que en muchas ocasiones las tareas implicadas en la educación de los hijos a veces se complican. El motivo de ello es el agotamiento parental, conocido también como burnout, que se define como la exposición prolongada a un estrés constante que afecta a padres y madres.

En este sentido, las exigencias y responsabilidades vinculadas al cuidado de los hijos generan inseguridad, angustia y un profundo desgaste emocional. Una sensación que poco a poco se está visibilizando, pues hasta el momento era un sentimiento generalmente minimizado o incomprendido. Entre los expertos que han hablado sobre el tema se encuentra el psiquiatra Carlos Cenalmor, que ha puesto un poco de luz en uno de sus últimos videos de TikTok (@dr.carloscenalmor).

“¿Por qué una gran parte de mis pacientes con estrés excesivo son padres de niños de entre 5 a 10 años?“, pregunta a sus seguidores. Uno de los motivos es que muchas familias expresan sentirse sobrepasadas por la presión de cumplir con un rol que implica decisiones constantes y la responsabilidad principal sobre el desarrollo de los hijos, en una sociedad que, como indica Cenalmor, no les presta ayuda.

Carlos Cenalmor sobre el agotamiento
Carlos Cenalmor sobre el agotamiento parental (@dr.carloscenalmor)

“Cuando tienes hijos, el sistema te abandona”

El psiquiatra ha determinado que ser padre en esta sociedad y cultura es una auténtica “locura”, porque el sistema no está pensado para nada para ayudarte con la crianza. De hecho, más bien sucede todo lo contrario: “Cuando tienes hijos, el sistema te abandona”, afirma Cenalmor, subrayando la falta de recursos y estructuras de respaldo.

Uno de los grandes problemas en este contexto es la incompatibilidad entre los horarios laborales y las necesidades familiares. “Tus hijos podrán estar cuidados hasta las cinco de la tarde y, si tú eres una persona con un trabajo que te exige, como a tantísima gente, estar hasta las siete de la tarde ¿qué haces durante esas horas?“, cuestiona. Para este tipo de dilemas, el Cenalmor asegura que ”te tienes que buscar la vida totalmente" solo.

Lo más común es llamar a los “abuelos” o a “personas a las que pagas para que cuiden a tus hijos”. Todo eso generaría un “carga vital y de responsabilidades” adicional que “va a jugar en tu contra y va a generar muchísimo estrés”, explica. De este modo, ese exceso de responsabilidades y la falta de apoyo institucional desembocan en un malestar que va más allá del cansancio físico. Cenalmor advierte que con estos factores acabes padeciendo de burnout.

“Porque el burnout no solo te lo genera el estrés del trabajo, sino el estrés de toda la vida”, expresa. Así, el especialista hace hincapié en que el agotamiento parental no responde únicamente a la presión profesional, sino también a las exigencias acumuladas de la vida cotidiana y la crianza.

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Síntomas de que padeces burnout parental

Para comprender mejor el síndrome de burnout parental hay que tener en cuenta la similitud de sus síntomas con los que presentan los profesionales de áreas de cuidado que sufren agotamiento laboral. Según el Instituto Canario de Psicoterapia, este cuadro clínico se manifiesta en cuatro grandes grupos de síntomas que suelen aparecer en etapas sucesivas y refuerzan el malestar general.

El primer grupo es el más claro: el agotamiento de la función parental. Los padres y madres manifiestan no tener la energía suficiente para las tareas de cuidado, y en muchos casos confiesan que preferirían no realizarlas. Expresiones como “me siento tan agotado/a por mi papel de madre/padre que tengo la impresión de que el sueño no es suficiente para recuperarme” o “yo cogería mis maletas, me iría a un apartamento o un hotel y los dejaría a todos atrás” reflejan este sentimiento.

En este sentido, los horarios laborales exigentes, la dificultad para conciliar, la carga desigual de las tareas domésticas y la falta de apoyo social agravan este agotamiento. El segundo síntoma es el distanciamiento emocional del niño o niña, donde las tareas se cumplen en modo “piloto automático”, sin implicación afectiva y con el que se complica la muestra de sentimientos por ellos.

Qué es el agotamiento parental
Qué es el agotamiento parental o burnout (Canva)

El tercer grupo es la saturación y la pérdida de realización en el rol parental, que se traduce en una sensación de ineficacia y desmotivación: “Ya no sé qué hacer, me siento impotente y no veo sentido a ser madre/padre; a día de hoy, no se lo recomendaría a nadie”. Por su parte, el cuarto síntoma es el contraste, es decir, la pérdida del placer al relacionarse con los hijos y pensamientos de autocuestionamiento, acompañados de sentimientos de culpa y vergüenza: “Me siento vacío/a, no disfruto con mis hijos, y eso me hace sentir mucha culpa y mucha vergüenza”.

A diferencia del burnout profesional, en el parental no existe la opción de renunciar al vínculo, lo que añade una carga emocional particular. Además, diversos estudios sugieren que los hijos de padres con burnout parental pueden desarrollar un apego inseguro y presentar síntomas de estrés y ansiedad. Por lo que la entidad sanitaria destaca que sentirse así no implica menos amor o menor competencia, sino que responde a las demandas y dificultades propias de la crianza. Para ello, recomiendan fomentar el autocuidado, fortalecer redes de apoyo y buscar ayuda especializada cuando sea necesario.