Carlos Malamud, investigador sobre América Latina: “Zapatero sería de utilidad como mediador si recuperase su lugar de equidistancia con Venezuela”

‘Infobae’ habla con el experto en América Latina del Real Instituto Elcano sobre el ataque de EEUU a Venezuela y la postura de España

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Una mujer agita una bandera
Una mujer agita una bandera venezolana, este sábado en Madrid. (Violeta Santos Moura/Reuters)

La incógnita sobre el aumento de las tensiones entre EEUU y Venezuela en los últimos meses quedó despejada este sábado, después de el Gobierno de Donald Trump ordenara una operación militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Sin embargo, la crisis política venezolana continúa sin solución y ahora se abren numerosos interrogantes sobre qué ocurrirá en el país latinoamericano.

Infobae ha hablado con Carlos Malamud, investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano y catedrático de Historia, quien destaca que en medio de este escenario la figura del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero podría cobrar protagonismo como posible mediador en el proceso de transición. Sin embargo, dice, su papel “depende de la aceptación de ambas partes”, después de años en los que su cercanía con el chavismo generó recelos entre sectores de la oposición venezolana.

-Pregunta: ¿Cómo interpreta el ataque de Estados Unidos sobre Venezuela?

-Respuesta: Lo primero decir que fue sorpresiva, en el sentido de que sabíamos que algo iba a pasar, pero no sabíamos cuándo, ni cómo, ni dónde y menos imaginábamos que se pudiera extraer a Maduro de Caracas de la forma en que se hizo, lo cual también demuestra la debilidad del régimen, mucho mayor de lo que pensábamos a priori. Pensábamos que la capacidad de resistencia de la fuerza militar venezolana era mayor, pero prácticamente lo descabezaron en un pispás. Habría que concretar los detalles para precisar la facilidad con la cual fue extraído, pero el hecho de que aparentemente no hubiera habido muertes entre los atacantes, revela que la tan temida guardia de seguridad cubana no funcionó como debía hacerlo.

Por otro lado, también hay que analizar la brutalidad del mensaje de Trump, no tanto por sus formas, que son las habituales, sino por la manera en que se refirió a la situación en Venezuela, por la manera en que habló del tutelaje a futuro que iba a tener Estados Unidos en el proceso y por la falta de reconocimiento de la oposición venezolana, con la cual aparentemente no hubo ningún tipo de coordinación en esta acción. Porque, en definitiva, si esto va de iniciar un proceso de transición a la democracia en Venezuela, la palabra democracia directamente no resonó ayer en la rueda de prensa que Trump dio en Mar-a-Lago.

-P: El Gobierno de Pedro Sánchez ha mostrado su rechazo al régimen de Maduro (al no reconocerlo en las últimas elecciones por no entregar las actas), pero también ha dicho que “no reconocerá una intervención que, que viola el derecho internacional” y apuesta por una solución dialogada. ¿Considera que España debería adoptar una postura más activa?

-R: Creo que España ha sido clara en su posición respecto a las últimas elecciones venezolanas. Diferenciaría claramente lo que supuso la presencia del presidente [José Luis Rodríguez] Zapatero en apoyo del régimen durante muchos años de lo que está haciendo ahora el Gobierno español, más allá de las diferencias internas que puede haber dentro de los socios de la coalición. No hay que olvidar que Edmundo González se refugió en la embajada de España en Caracas [tras las elecciones presidenciales de julio de 2024] y desde ahí voló a Madrid, donde está garantizada su seguridad por el Gobierno español, por lo que no se puede hablar de un maltrato del Ejecutivo español a la oposición venezolana ni a la posición contraria de Maduro.

Obviamente que la postura [española] en defensa de la democracia en Venezuela podría ser más contundente, pero también hay razones de realpolitik (consideraciones prácticas) detrás de todo esto, entre otras cuestiones, la de garantizar la mayor presencia de líderes latinoamericanos en la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebra en Madrid en noviembre.

El investigador para América Latina
El investigador para América Latina del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, Carlos Malamud. (UIMP-Europa Press)

-P: Este sábado, varios periodistas venezolanos mencionaron en TVE que Zapatero podría tener algún tipo de papel en la transición, por esa supuesta cercanía con miembros del régimen de Maduro. ¿Lo ve factible?

-R: Podría ser, en la medida en que Zapatero sea reconocido por los dos lados, porque una cualidad del mediador es precisamente esa, lo que distingue a las mediaciones noruegas de cualquiera otra es la capacidad de equidistancia que la diplomacia noruega ha sabido adoptar durante mucho tiempo. Al principio de su labor en Venezuela, Zapatero era ampliamente valorado y reconocido por la oposición venezolana, e incluso su labor permitió la liberación de varios presos políticos, lo cual es muy encomiable. Pero luego adoptó un sesgo bastante progubernamental, lo cual llevó a que la oposición desconfiara precisamente de su labor mediadora. Por tanto, si es capaz en este momento de recuperar ese lugar de equidistancia, su gran conocimiento de la política venezolana sería de utilidad.

-P: ¿Y qué papel podría jugar España dentro de la Unión Europea para mediar o influir en la resolución del conflicto?

-R: Creo que la voz de España es muy tenida en cuenta en Bruselas, en el Servicio Europeo de Acción Exterior y en la Comisión Europea, a la hora de hablar de América Latina. España no lidera obviamente la posición europea, pero juega un papel muy activo y, en ese sentido, la defensa del derecho internacional que ha hecho el Gobierno me parece importante, sobre todo teniendo en cuenta las alusiones constantes del Gobierno de Trump sobre que la Unión Europea debería desaparecer y que prácticamente es un enemigo a batir. Ayer, la mujer del subdirector de gabinete de la Casa Blanca y asesor de seguridad nacional [Katie Miller] publicó en X un post con el mapa de Groenlandia teñido de la bandera estadounidense diciendo “esto es lo próximo”, así que creo que el refrán “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”, es aplicable a la Unión Europea.

La defensa que ha hecho el Gobierno español del derecho internacional es importante en un contexto como el actual, donde no olvidemos que el ansiado cambio de régimen todavía no se ha producido y, por lo tanto, los interrogantes que abre la operación militar de EEUU, por más que se la quiera camuflar como una especie de comisión regulatoria judicial para encarcelar a Maduro y su mujer, deja grandes interrogantes respecto al futuro de Venezuela. Si esa transición va a estar liderada por el secretario de Estado [Marco Rubio], va a ser complicado que se abra un proceso de verdadera transición a la democracia en Venezuela.

Venezolanos celebran en la puerta del Sol de Madrid lo que consideran que es el "fin del régimen de Maduro", tras los ataques de EEUU y la captura del dictador. (Infobae)

-P: Por último, ¿qué impacto pueden tener estos hechos en las relaciones diplomáticas entre España y Estados Unidos?

-R: Las relaciones diplomáticas entre España y Estados Unidos son complicadas por otros problemas, más por el aporte o la financiación a la OTAN que por lo que puede suponer Venezuela, pero creo que, en todo caso, más que un impacto sobre la relación con Estados Unidos, lo que sí va a tener es un impacto, y ya lo está teniendo, de hecho, en la relación política o en la lucha política interna dentro de España. Es decir, al igual que en su momento Cuba fue un problema hispano-español, desde hace años Venezuela ha adquirido un carácter similar.