Astrid, la mujer que fingió estar muerta para evitar ser asesinada por su pareja

Estos ataques y la muerte de su hijo le provocaron varias enfermedades y un largo periodo de reconstrucción

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(Foto de ARCHIVO)
Exterior de la casa tras el levantamiento del cordón policial  (Glòria Sánchez / Europa Press)
(Foto de ARCHIVO) Exterior de la casa tras el levantamiento del cordón policial (Glòria Sánchez / Europa Press)

Astrid tenía 29 años cuando, la madrugada del 3 de abril de 2024, su vida cambió de manera irreversible en Bellcaire d’Empordà, Girona. Aquella noche quedó marcada como un punto de quiebre: sobrevivió a un ataque mortal que le provocó amnesia postraumática y la obligó a enfrentar una larga y compleja reconstrucción de su memoria y su existencia.

Astrid y su expareja, Alex B.G., estaban en pleno proceso de separación. Compartían la crianza de su hijo de cinco años. La relación se había deteriorado, pero nada la preparó para la violencia que irrumpió en su hogar esa noche. Alex acudió al domicilio, según cuenta EFE, y atacó brutalmente: apuñaló mortalmente al niño e hirió a Astrid, quien quedó gravemente herida. Después del ataque, Alex huyó del lugar, hasta que la policía catalana lo detuvo unas horas más tarde.

Durante casi dos años, Astrid no pudo reconstruir lo sucedido con claridad por la amnesia postraumática. Fue necesario someterse a varias intervenciones quirúrgicas y un proceso psicológico desafiante para que empezaran a regresar los fragmentos de aquella madrugada. La memoria comenzó a revelar detalles que aportan elementos importantes a la investigación.

La agresión

Antes de la agresión, el día previo, Alex se presentó en la vivienda y golpeó la puerta con tal violencia que el cerrojo interior cedió. Astrid, sorprendida, le preguntó por qué actuaba así. Su expareja le respondió que solo necesitaba unas llaves de repuesto para recoger ropa, aunque nunca cumplió ese pretexto.

El día del ataque dejó sus llaves personales en el lugar de trabajo, lo que podría haber servido para argumentar que no tenía acceso fácil a la casa, según interpreta Astrid al recordar los hechos detallados por EFE.

En Bellcaire d'Empordà, Girona, un niño de 5 años fue asesinado por su padre. (Glòria Sánchez / Europa Press)
En Bellcaire d'Empordà, Girona, un niño de 5 años fue asesinado por su padre. (Glòria Sánchez / Europa Press)

La noche del ataque, Astrid relata que la vivienda estaba completamente a oscuras. Alcanzó a distinguir la expresión de ira de su expareja y la mirada desorientada de su hijo. En un segundo decisivo, pidió al niño que saliera del cuarto y se tumbó de lado fingiendo estar muerta. Permaneció inmóvil hasta que Alex se marchó. Esta reacción le permitió sobrevivir.

Una vez el agresor abandonó la casa, Astrid logró arrastrarse hasta la puerta en busca de ayuda, pese a sus heridas graves. Cuando pedía auxilio, Alex volvió al domicilio, la arrastró al interior, hasta la cocina, e intentó agredirla nuevamente. Pasó cerca de una hora hasta que Astrid logró recuperar el conocimiento y pudo llegar hasta la vivienda de una vecina para pedir auxilio. La llegada de los servicios de emergencia salvó su vida.

Proceso de investigación

La huida de Alex terminó en Torroella de Montgrí, donde estaba residiendo desde hacía unos días con sus padres. La policía lo detuvo poco después y en el registro del domicilio encontraron el arma utilizada en el ataque, detalla EFE.

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En la investigación judicial, Alex B.G. ha reconocido haber atacado a Astrid, pero niega cualquier participación en la muerte del niño. Sostiene que el menor se fue llorando a su habitación durante el altercado. La causa sigue abierta, con cargos por asesinato, tentativa de asesinato y agravantes de género, ensañamiento y parentesco.

Astrid sigue inmersa en el proceso de reconstrucción personal y judicial. La recuperación de su memoria ha sido fundamental para aportar información esencial sobre los hechos, mientras se enfrenta a la difícil tarea de avanzar después de una experiencia de violencia extrema.