
El chocolate es un alimento delicioso para los humanos y está ya normalizado como parte de nuestra vida diaria. En cambio, en los perros es peligrosísimo ya que sus cuerpos no están capacitados para tragarlo y procesarlo. Pero... ¿te habías preguntado antes por qué tú sí puedes comerlo y en cambio tú perro no?
La respuesta se encuentra en el hígado, el órgano fundamental para procesar los nutrientes, entre otras funciones. Tener una mascota conlleva una responsabilidad enorme en la que tienes que estar pendiente de absolutamente cualquier detalle para mantenerlo en un buen estado de salud.
Marcos, de VetConnect-Animal, es un especialista en comportamiento canino que está en redes sociales (tanto en Youtube, Tiktok e Instagram @vetconnectanimals). Sus canales están dedicados a la divulgación sobre contenido animal, centrándose en los perros y en los gatos, y da las claves de por qué esta diferencia entre perros y humanos.
La teobromina, la molécula causante
La teobromina es un alcaloide que se encuentra principalmente en la planta del cacao para evitar que se la coman, pero que también tiene está en la cafeína. Se caracteriza por ser un estimulante y debe tener un consumo moderado por los efectos de intoxicación que puede producir en humanos en altas dosis.
En perros o gatos puede provocar directamente la muerte: “Al evolucionar por una vía carnívora, no han desarrollado esta maquinaria en el hígado que les permite eliminar estos compuestos de las plantas”, explica Marcos (@vetconnectanimals en redes sociales), el experto en animales.
La respuesta está en el hígado. Los humano hemos desarrollado unas enzimas que la consiguen eliminar y por eso solo produce un poco de euforia. Pero en los perros, dice Marcos en un vídeo corto, “una pequeña dosis produce una gran acumulación de teobromina, que estimula potentemente su cerebro y su corazón, pudiéndoles matar de una convulsión o de una arritmia”.
¿Qué hacer si tu perro te roba un trozo de chocolate?
En otro vídeo corto, Marcos explica qué es lo que hay que hacer si tu perro come un trozo de chocolate. Para empezar, quedarse de brazos cruzados sin hacer nada es un “error garrafal” que le puede costar la vida al perro en cualquier momento.
El chocolate es un alimento “muy tóxico” para el animal y lo que habría que hacer es “llevarle corriendo” al veterinario. Se trata de que evita absorber el cacao y la teobromina, el verdadero peligro. “Si esto ocurre en la primera hora se le puede hacer (en el veterinario) un lavado de estómago y colocar moléculas dentro del tubo digestivo que evitan que se absorba esta molécula y por tanto se llegue a la toxicidad en su cerebro y en su corazón”, dice el experto sobre lo que habría que hacer en los momentos posteriores a que el perro coma el chocolate.
Si se actúa demasiado tarde, esa teobromina “no se puede eliminar” y todas las actuaciones que se tomen en ese momento pueden ser inútiles. Advierte que “si tu perro es un ladronzuelo de chocolate, en cuanto se coma un trozo llévalo al veterinario si le quieres salvar la vida”.
En definitiva, hay que mantener alejado del dulce al canino para evitar problemas mayores.
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