Un grabado de Joan Miró, 4.250 libros y 5.500 cartas y manuscritos: el Gobierno de Ayuso no pagará más de 4,5 millones por el archivo “secuestrado” de Vicente Aleixandre

La Comunidad ha tasado el legado del poeta, que tiene en su casa la viuda de uno de sus discípulos. Tanto la ‘Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre’ como Más Madrid reclaman que la Administración se haga cargo de este Bien de Interés Cultural porque su dueña no lo está conservando como es debido

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Velintonia, hogar del Nobel de
Velintonia, hogar del Nobel de Literatura Vicente Aleixandre.

El Gobierno regional que preside Isabel Díaz Ayuso quiere recuperar el archivo privado de Vicente Aleixandre (Sevilla, 1898-Madrid, 1984), miembro destacado de la generación del 27 y último poeta español distinguido con el Premio Nobel de Literatura. Para ello, lleva ya meses negociando con los poseedores de “esta joya cultural de incalculable valor” (en palabras del Director General de Patrimonio) para poder adquirirlo y que forme parte de la futura Casa de la Poesía que se quiere levantar en la casa del escritor, la famosa Velintonia. La ‘Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre’ pide al Ejecutivo autonómico que se haga cargo de la custodia del archivo (almacenado en una casa particular) y que si no llega a un acuerdo con la propietaria, Ruth Crespo, lo expropie.

Aunque todos los documentos del archivo (la biblioteca que el poeta fue acumulando con el paso de los tiempos, manuscritos originales de sus obras, correspondencia que mantuvo con otros escritores e incluso un grabado de Joan Miró) tienen “un valor incalculable”, la Comunidad de Madrid ha tenido que tasar todo el material para hacer una oferta a su propietaria: Ruth Crespo. Tras el fallecimiento del poeta, que no tuvo hijos, este legado fue a las manos de su íntimo amigo y discípulo Carlos Bousoño, también poeta, premio Príncipe de Asturias de las Letras (1995), y a la esposa de este. Fallecido Bousoño, en octubre de 2015, desde entonces todo lo gestiona su viuda.

La Comunidad pagó 12.100 euros a Felipe Martínez Prieto, librero anticuario, perito judicial y profesor de tasación de libros, para que diese un valor a todo el archivo. Su trabajo, plasmado en un informe, revela que el archivo cuesta 4,5 millones de euros, cantidad que el Gobierno regional no está dispuesto a superar. Hay que recordar que todo este legado fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) el 7 de diciembre de 2022. Los propietarios aspiran a más dinero, pero este es el tope al que la Comunidad de Madrid está dispuesto a llegar. Hace años pidieron 5 millones a la Junta de Andalucía. Y ahora, según fuentes de la Consejería de Cultura, pedirían hasta 8 millones. “Estamos negociando”, aclaró la semana pasada Bartolomé González, director general de Patrimonio en la comisión de Cultura de la Asamblea.

Imagen de Vicente Aleixandre
Imagen de Vicente Aleixandre

Alicia Torija, diputada de Más Madrid y portavoz de este grupo en la Comisión de Cultura, exige al Gobierno de Ayuso que “ejerza con urgencia una acción ejecutoria, ya que es un Bien de Interés Cultural y hay que preservar sus valores”. Es decir, señala Torija, que la Comunidad se haga cargo de todo este material del poeta y se deposite de momento en el Archivo Regional para su preservación mientras se negocia la posible compra". Torija recuerda que los propios técnicos de la Comunidad han podido comprobar el mal estado en el que se encuentra el archivo.

Testamento y sentencia

Vicente Aleixandre hizo testamento en 1940 porque padecía una grave enfermedad renal. En él dejaba a su hermana como “única heredera de todo su patrimonio en pleno dominio y de libre disposición”. Solo donó, al parecer de forma verbal, parte de su biblioteca a Carlos Bousoño. Dada la actual situación del archivo, la ‘Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre’ reclama que se aplique el artículo 46 de la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, que dice que “en aquellos casos en que la conservación de un bien mueble de interés cultural sea deficiente, la dirección general competente podrá acordar su depósito provisional en un lugar que cumpla las condiciones adecuadas de conservación”.

Alejandro Sanz, presidente de esta asociación, entidad que desde hace 30 años lucha para que se preserven la casa y el legado del escritor sevillano, señala a Infobae España que aunque se haya hecho esta tasación, “no existe un inventario detallado y riguroso del archivo que permita ponerle un precio justo y razonable. Resulta indecente, inmoral y obsceno el largo e injustificado secuestro al que sigue sometido por parte de sus interesados poseedores”.

Una caja con un poema
Una caja con un poema de Vicente Aleixandre, las llaves de la casa y un retrato del poeta, en la casa Velintonia

El Tribunal Supremo terminó en diciembre de 2013 con la batalla legal que se había iniciado en 2009 para determinar la propiedad del archivo. Bousoño era el propietario del archivo gracias a la figura de la usucapión (recogida en el Código Civil). Este principio del derecho reconoce a alguien una propiedad, aunque no pueda justificarla documentalmente, por el hecho de tenerla consigo un tiempo determinado (en este caso se superaban los 20 años). La sentencia también dejaba claro que no consta que el poeta les hiciera ninguna donación ni escrita ni verbal. El problema es que mientras que algunos familiares del poeta, como su sobrina segunda, ha donado varios muebles de la casa original para que la Comunidad pueda habilitar allí el museo y la Casa de la Poesía, la viuda de Bousoño quiere sacar rédito económico del archivo que conserva.

La Comunidad de Madrid señalaba en la declaración BIC que el estudio del archivo de Aleixandre permitiría “comprender la historia de la literatura española contemporánea” por su trascendente contenido. El informe de tasación, al que ha tenido acceso este diario, revela que el archivo conserva originales del poeta, correspondencia mantenida con otras figuras literarias, objetos personales y la biblioteca que acumuló durante años. Esta la componen 4.250 obras almacenadas en 49 contenedores. Y un grabado de Joan Miró dedicado por él. “La biblioteca es inseparable del archivo, pues testimonia y ayuda a comprender el recorrido cultural, la vida y la obra de quien la reunió”, señala el perito Martínez Prieto.

La biblioteca contiene numerosas ediciones de poetas de la Generación del 27 y la práctica totalidad de las primeras ediciones de los poetas de la posguerra española, así como también primeras ediciones de casi todos los escritores importantes de Hispanoamérica. Muchas llevan dedicatorias manuscritas por sus autores a Alexaindre. El autor del informe valora entre 90.000 y 120.000 euros esta biblioteca.

Un archivo de un siglo

Luego está el archivo, “un conjunto documental de excepción”, ya que muestra cómo concibió y desarrolló su obra y proporciona información de gran valor sobre las discusiones literarias de la época. Las cartas contienen “referencias al contexto social en el que vivió el autor, sus influencias literarias y personales. Almacenado en seis contenedores, se compone de 6.423 hojas, 29 fotografías, libros de contabilidad, diplomas, folletos, revistas, recortes de prensa... y un retrato del propio poeta elaborado por John Ulbricht. En total, unas 5.500 piezas datadas entre 1890 y 1990.

Fotografía de Aleixandre en Velintonia
Fotografía de Aleixandre en Velintonia junto a Julián Marías, Gerardo Diego, Antonio Buero Vallejo y Dámaso Alonso, entre otros.

Destacan los manuscritos del poeta, de los cuales 58 están inéditos, “lo cual aumenta su valor”. Y, sobre todo, interesantísima correspondencia (1.318 cartas) con autores como Pío Baroja, Blas de Otero, Gregorio Marañón, Luis Cernuda, Max Aub, Rafael Alberti, Gerardo Diego, Luis Antonio de Villena, Juan Luis y Leopoldo Panero, Octavio Paz, [la agente literaria] Carmen Balcells, Camilo José Cela y José Manuel Caballero Bonald. También hay cartas con Josefina Manresa, la viuda de Miguel Hernández, gran amigo de Aleixandre, encarcelado por el franquismo y muerto en prisión en 1942.

El informe enumera a modo de ejemplo lo que se ha pagado por los archivos de otros grandes literatos: 12 millones de euros por el de García Lorca, tres millones por el de Miguel Hernández, 1,9 millones por el de Rafael Alberti y 1,8 millones por el de Camilo José Cela. El perito tasa el de Aleixandre en 4,5 millones. “Una cosa es el precio y otra el valor. Este último es incalculable”, explica Alejandro Sanz, que denuncia que “se mercadee con el legado del poeta. Esto es inmoral y obsceno”.