Un propietario asegura que instalar placas solares es innecesario: “Yo no las recomiendo, me he ahorrado 250 euros en un año y la instalación cuesta más de 6.000 euros”

Los bajos precios de venta de la energía sobrante, sumados a los elevados costes de instalación y mantenimiento extienden hasta veinte años el plazo para recuperar la inversión en placas solares

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Dos operarios instalan placas solares
Dos operarios instalan placas solares en el tejado de una casa. (REUTERS/Mike Blake)

La experiencia de muchos ciudadanos en España con el autoconsumo solar está lejos de ser tan positiva como anunciaban los programas para promover este tipo de iniciativas, según se escuchó en Herrera en COPE. Algunas personas que instalaron placas solares para producir su propia electricidad, como Sergio, se enfrentan a una espera de años para recuperar el dinero invertido y el ahorro logrado es mucho menor de lo previsto.

El autoconsumo consiste en colocar placas solares en la vivienda que, durante el día, cuando hay sol, generan electricidad: una parte se usa directamente en casa y el resto, la energía que no se consume en ese momento, se envía a la red eléctrica nacional. La compañía eléctrica paga por esa energía extra, lo que ayuda a reducir la factura y recuperar la inversión. Con este planteamiento, muchos pensaban que poner placas era rentable y permitiría ahorrar mucho dinero con el tiempo.

Cae el precio de venta de la luz producida

Sergio explicó que instaló las placas hace un año, una operación que suele tener unos gastos de cerca de 13.000 euros. Sin embargo, el resultado ha sido muy distinto a lo que le prometieron: “Solo me he ahorrado 250 euros en un año. Yo no las recomiendo”, explicó en la radio. Además, confesó que le hablaron de recuperar su dinero en siete años, pero ahora cree que tardará veinte.

El coche eléctrico es otra
El coche eléctrico es otra forma de ahorrar en energía.

El motivo de esta decepción tiene que ver, sobre todo, con lo que se paga por esa electricidad extra que va a la red. El analista económico Fernando Trías de Bes aclaró que, en 2022, las compañías eléctricas pagaban mucho por esa energía. “Se pagaba el megavatio hora a 200 euros”. Pero recientemente, ese precio bajó tanto que hubo momentos en que pagaron “cero euros”. Así, aunque las placas producen energía durante muchas horas, en la práctica se cobra mucho menos por ella o casi nada, sobre todo cuando no hay nadie en casa usando la luz, que es normalmente por las mañanas.

Otras fórmulas para ahorrar

Existe otra razón importante para que el ahorro sea bajo: la energía solar se genera, sobre todo, cuando hay más luz solar, que suele ser cuando menos se consume en casa (cuando los miembros de la familia trabajan, estudian o están fuera). Así, la mayoría de la energía se vierte en la red y el dueño recibe poco dinero a cambio. Al autoconsumo pueden sacarle más provecho personas que tengan un coche eléctrico y lo carguen con la energía solar, o quienes utilicen calefacción de gasoil y la sustituyan aprovechando el sol. “Mi coche es eléctrico, yo lo cargo con el sol”, contó Trías de Bes como una de las excepciones.

Los expertos también explicaron que, para ahorrar de verdad, mucha gente piensa en poner baterías para guardar la electricidad y usarla de noche. Pero estas baterías cuestan entre 3.000 y 5.000 euros, solo duran unos diez o quince años y casi no tienen ventajas fiscales, razón por la que la inversión se alarga aún más y el ahorro sigue siendo bajo.

Quienes viven en edificios con varios pisos además lo tienen más difícil. Pello Mendida, experto en administración de fincas, detalló que todos los trámites y papeleos necesarios hacen que instalar placas en comunidades sea hasta un 20% más caro que en una nave industrial, porque las empresas cobran más por gestionar tanta documentación.