Este es el restaurante de Burgos en el que comió el rey Felipe VI: un menú a base de lechazo, morcilla y ensalada de pimientos

El rey acudía a la ciudad burgalesa a inaugurar el XXVIII Congreso de las Empresas Familiares, aunque aprovechaba la visita para disfrutar de algunos de los platos más típicos de su cocina

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El restaurante burgalés que encantó
El restaurante burgalés que encantó a Felipe VI (Montaje Infobae)

Burgos, la majestuosa ciudad de Castilla y León, no solo destaca por su impresionante catedral y su interesante historia medieval, sino también por su contundente y tradicional gastronomía. La morcilla típica, el cordero lechal, la sopa castellana, su queso, sus tapas y sus postres son razones ineludibles para visitar sus calles. De algunos de estos manjares ha podido disfrutar nada menos que el rey Felipe VI, en su última visita a la ciudad del Cid Campeador.

Este momento de disfrute gastronómico ocurrió durante su visita institucional, destinada a participar en la apertura del XXVIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar en el Fórum Evolución. Entre unos y otros compromisos, el monarca y su comitiva no quisieron perder la oportunidad de visitar uno de los muchos restaurantes tradicionales repartidos por la ciudad burgalesa.

Para la ocasión, eligieron el restaurante Casa Azofra, un asador tradicional donde degustaron un menú burgalés en toda regla. Fuentes del local confirmaban en la revista ¡Hola! que la comitiva real hizo la reserva unos días antes del evento, aunque lo hicieron con otro nombre, un procedimiento habitual para no levantar revuelo ante tal ilusionante visita.

Uno de los salones del
Uno de los salones del restaurante Casa Azofra, en Burgos (Hotel Azofra)

Una vez llegados al restaurante, ubicado en el interior de un hotel bajo el mismo nombre en las afueras de la ciudad, Felipe VI y sus acompañantes disfrutaron de un menú tradicional burgalés, lleno de delicias propias de la zona. Según ha podido saber Vanitatis, eligieron uno de los menús cerrados que ofrece el restaurante, una opción protagonizada por el tradicional cordero asado al horno de leña, emblema del lugar. Sin embargo, también hubo tiempo para degustar entrantes tan burgaleses como la morcilla, el chorizo cocido al vino tinto o la ensalada de pimientos asados. Acabada la sucesión de platos, el rey y sus acompañantes quisieron poner dulce final a la comida con una tarta de hojaldre con crema, una de las especialidades más demandadas del restaurante.

Un tradicional asador burgalés

El restaurante asador Casa Azofra, con capacidad para 400 personas repartidas entre sus tres comedores, es uno de los iconos de la gastronomía burgalesa. Fundado en 1958, en sus salones se celebran todo tipo de banquetes y celebraciones, así como comidas marcadas por los más suculentos manjares de la cocina castellana.

Cordero lechal al horno de
Cordero lechal al horno de Casa Azofra (Hotel Azofra)

Más allá del famoso cordero lechal asado en horno de leña, especialidad de la casa, en su carta se pueden encontrar otros clásicos de la cocina de la zona. La sopa castellana, la morcilla de Burgos y el clásico queso fresco de su Denominación de Origen aparecen como algunas de las opciones más típicas, a las que se suman otros clásicos de la cocina ‘de siempre’ como mollejas de lechazo a la sartén, riñones a la parrilla, revuelto de bacalao con trigueros o pimientos de Lodosa rellenos de rape. Para los amantes de la carne, el chuletón de vaca rubia gallega y el solomillo a la brasa completan la oferta de este asador.

En lo que a los precios se refiere, cabe destacar que el menú Casa Azofra, el cual incluye morcilla, ensalada, una ración de cordero lechal asado, vino de la casa, postre y café, tiene un precio de 60 euros por persona. Por sí misma, una ración de este lechazo tiene un precio de 35 €, mientras que un cuarto de la pieza se sirve por 70 €. En cuanto a los entrantes, los costes van desde los 2,65 euros que cuesta probar un trozo de morcilla burgalesa hasta los 23 euros de sus riñones de lechazo a la parrilla.