
Aunque se suelen limpiar las fundas de las almohadas con regularidad, pocas personas limpian las almohadas como corresponde. Sin embargo, según el experto en limpieza y creador de contenido Gastón Williams (@decasa.style), estos objetos acumulan sudor, saliva, ácaros y gérmenes que afectan al descanso y la salud.
“¿Alguna vez has lavado tus almohadas? Se recomienda hacerlo 2 veces al año" comentó. En un vídeo publicado en TikTok, el experto explicó todo lo necesario para realizar una limpieza perfecta:
Lo primero que recomienda es leer la etiqueta del fabricante: “La mayoría admite hasta 30 y 40 grados”. Williams recomienda utilizar jabón líquido en poca cantidad, y evitar tanto la lavandina como el suavizante. Un truco que se puede utilizar es añadir a la lavadora dos pelotas de tenis en mayas o calcetines. Esto ayuda a mantener el relleno de la almohada.
“Lo ideal es un ciclo normal con bajas revoluciones” explicó. Además, para eliminar manchas difíciles recomienda mezclar agua oxigenada diluida con varias gotas de jabón para ropa. “Le das varias aplicaciones y lo cepillas rápidamente”.
Para su secado: suspendido y a la sombra. Además, el experto recomienda darle golpes y girarlas de vez en cuando.
Williams aclara que este método solo sirve para las almohadas sintéticas, es decir, aquellas rellenas con fibras artificiales. Para las almohadas Memory foam o las de pluma, se seguirá otro proceso ajustado a las características de cada una.
Almohadas ‘Memory foam’
Las almohadas Memory foam, también llamadas de espuma viscoelástica de poliuretano, son aquellas que pueden cambiar su forma y su densidad de acuerdo a la temperatura y la presión que les aplica.
Este tipo de almohadas, por la sensibilidad de su material, no pueden lavarse en la lavadora. Por lo que su limpieza será retirar la funda, lavarla, y posteriormente se aspirará para eliminar los ácaros y el polvo. En el caso de que tenga alguna mancha, se mezclará agua tibia con jabón de ropa. “Frota con un paño, retira con otro limpio y presiona con servilletas de papel para que se seque rápidamente” explicó.
Para eliminar malos olores, se puede espolvorear bicarbonato y dejar actuar durante 3 horas. Luego, se aspira. Además, su secado es suspendido y nunca al sol. “El calor daña el material”.
Almohadas de pluma
Respecto a las almohadas de pluma o plumón, el proceso es diferente. Aunque muchos las confunden con las sintéticas, el experto recalca que no requieren el mismo cuidado: necesitan un lavado delicado y un secado muy completo para evitar malos olores o que el relleno se apelmace.
Se recomienda usar un ciclo normal o corto sin suavizante ni lavandina, y un centrifugado suave (400 revoluciones). “El sacado es clave”: lo ideal es en secadora en un ciclo bajo o delicado, evitando los ciclos de alta temperatura. Además, agregar dos pelotas de tenis dentro de medias ayuda a desapelmazar. Williams explica que si no se dispone de secadora, hay que asegurarse de elegir un día con buen clima, o incluso llevarla a la tintorería, para garantizar el secado total. Como consejo extra explica que “darle golpes y girarla ayuda a acomodar las plumas”.
“Ahora que tienes toda la información, pruébalo y cuéntame. ¡Ya tienes tareas que hacer!” concluyó Williams en su vídeo, animando a sus seguidores a tener unas almohadas limpias y frescas durante todo el año.
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