Qué significa ducharse por la noche, según la psicología

Los científicos apuntan que la ducha nocturna puede ser beneficiosa en cuanto a la mejora de la calidad del sueño, la incorporación de hábitos saludables y el autocuidado

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Las personas que suelen ducharse
Las personas que suelen ducharse por la noche, tienden a ser más introspectivas y organizadas.

La hora a la que nos duchamos dice más sobre nuestra personalidad y el propio estilo de vida de lo que pensábamos. Más que la simple higiene corporal, la ducha puede ser motivada por varias razones, como por ejemplo la preocupación por el olor corporal, la implementación del baño después de hacer deporte, o la sensación relajante al inicio o al final del día, según afirman desde la Fundación Universidad Castilla-La Mancha.

El momento del día en el que elegimos a ducharnos suele responder a una serie de necesidades físicas y personales, que van desde nuestra rutina y las propias preferencias, hasta nuestro estado emocional en un determinado momento.

La ducha nocturna se suele asociar a quienes tienden a ser más reflexivos y relajados en cuanto a su perspectiva de vida. Este ritual puede ser una manera para liberarse del estrés acumulado durante el día, tranquilizar la mente y prepararse para descansar. Esta rutina se suele atribuir a personas introspectivas, orientadas a las rutinas y organizadas, que valoran el orden en el hogar y el autocuidado personal.

Para quienes prefieren ducharse por la noche, este pequeño ritual se convierte, junto a otros como la meditación y la lectura, en una rutina agradable y necesaria para cerrar la jornada y prepararse para un descanso activo después de un día repleto de actividades.

¿Cómo son las personas que se duchan por la noche?

Los descubrimientos a nivel psicológico sobre las personas que eligen ducharse por la noche, revelan patrones curiosos. Los amantes de este ritual suelen ser organizados y prefieren poner en orden su hogar, su cuerpo y su mente antes de acabar el día. Otra característica que les define es la sensibilidad emocional.

Esta actitud queda reflejada en su reticencia a llevar la suciedad en la cama y su tendencia a la introspección bajo la ducha. Estos individuoss priorizan la calidad del sueño y su bienestar físico y emocional, haciendo lo posible para implementar prácticas saludables en su día a día.

Para estas personas, el autocuidado es fundmanetal, y queda reflejado en una serie de prácticas que van más allá de la ducha nocturna.

Hábitos que acompañan la rutina nocturna

Las personas que eligen ducharse por la noche, suelen incorporar varios hábitos saludables en esta rutina. Un ejemplo serían las infusiones relajantes antes de dormir, o la aplicación de crema hidratante tras el baño. Otras actividades de interés son la lectura o la meditación, así como el uso de ropa de dormir cómoda y sábanas limpias.

Muchos también evitan pantallas o luz azul porque prefienen no interferir con la producción natural de melatonina.

La ciencia y la ducha nocturna

Los expertos afirman que ducharse una o dos horas antes de acostarnos puede tener un efecto beneficioso sobre la calidad del sueño. Esto parece ser consecuencia del enfriamiento del cuerpo que sigue al baño cálido, imitando el descenso natural de temperatura que siente el organismo al prepararse para dormir.

Noticias del día 19 de septiembre del 2025.

Por otra parte, los científicos afirman que ducharse por la noche ayuda a eliminar contaminantes, células muertas o alérgenos acumulados durante el día: algo que podría resultar especialmente importante para personas con problemas dermatológicos.

Otro beneficio de la ducha nocturna es la relajación muscular y la reducción de los niveles de cortisol, la hormona del estrés, creando de tal modo condiciones óptimas para un sueño reparador.

¿Cómo optimizar la ducha nocturna?

Los científicos ofrceen una serie de consejos específicos para los amantes de la ducha nocturna.

Se recomienda usar agua templada, evitando temperaturas que alteren mucha la temperatura corporal. Otro consejo es no ducharse inmediatamente antes de acostarse, sino dejar por lo menos 30 minutos entre las dos actividades para que se regule la temperatura del cuerpo.

La meditación o las infusiones
La meditación o las infusiones a menudo acompañan esta rutina relajate. (Pexels)

También vienen recomendados geles con esencias de lavanda o manzanilla, que tienen propiedades calmantes para contribuir a una crear una experiencia sensorial completa.

¿Y quienes prefieren ducharse por la mañana?

Las personas que prefieren ducharse por la mañana responden a otro tipo de perfil psicológico, buscando estímulos energizantes para arrancar el día. Estos individuos suelen ser más extrovertidas orientadas a la productividad en las primeras horas del día.

¿Ducha matutina o nocturna?

Los expertos destacan que no hay una rutina que responda a todos los gustos.

La elección entre ducharse por la mañana o por la noche dependerá de la propia rutina, las horas de mayor productividad, así como las preferencias personales.

Elegir la hora de ducharse depede de más factores: algunos culturales y otros climáticos. Por ejemplo, en países con climas cálidos, es común ducharse varias veces al día, algo que en regiones del norte no es habitual.

También influyen el contexto social y las tradiciones familiares.

Dado que el clima en España varía en función de la región, no es de sorprender que los hábitos de ducha también son distintos.

Los estudios indican una tendencia creciente hacia la ducha nocturna en las zonas urbanas: algo que probablmente tenga que ver con los niveles elevados de contaminación, así como las tendencias relacionadas con el autocuidado durante los últimos años.