
Los contratos laborales en ocasiones son un misterio para muchas personas que no conocen bien su composición. No solo el dinero que se ingresa a nuestra cuenta bancaria forma parte del contrato laboral, sino que otras cuantías, que no vemos reflejadas en nuestro ingreso, como algunos impuestos que corresponden al trabajador, componen este documento. Para explicar los detalles del documento, el abogado Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes sociales como @empleado_informado, publicó un vídeo desgranando los detalles.
La primera parte que destaca del contrato laboral es el salario base. El letrado explica que este es el importe mínimo que vas a cobrar por ley o por convenio colectivo. Otra de las partes que destaca del documento es el complemento absorbible o mejora voluntaria, que es lo que la empresa te está pagando por encima de la ley por tu trabajo.
Dentro del documento también aparecen las pagas extras prorrateadas. Según Barrionuevo, lo normal es que estén en todas las nóminas en lugar de que la empresa te pague un extra en Navidad y en verano. Por último, dentro del contrato de trabajo se pueden encontrar otros pluses por convenio, como por ejemplo el plus al transporte o el pago de horas extra.
Además de las cuantías, el abogado señala que en la parte superior del documento correspondiente a la nómina del trabajador, figuran los datos del empleado y de la empresa en la que trabaja. El más importante y, según Barrionuevo, en el que tienes que fijar, es la antigüedad. “Asegúrate que sea la del primer contrato, teniendo en cuenta contratos temporales y también de empresas de contrato temporal”, recomienda.
Los empleados deben pagar la Seguridad Social propia y la de la empresa
Por último, en cuanto a los impuestos, el letrado explica que vas a tener que pagar tu Seguridad Social y, además, tienes que abonar el importe correspondiente a la Seguridad Social de la Empresa en la que trabajas. “La estás pagando tu”, señala. Para ejemplificar este desembolso, el abogado enseña un contrato laboral en el que la cantidad de Seguridad Social de la empresa corresponde a 850 euros, mientras que la de la Seguridad Social del empleado es de 200 euros. El empleado, que cobra 2.000 euros está pagando un poco más de mil euros de Seguridad Social, que luego se devuelven a través de pensiones de jubilación, bajas médicas o desempleo, según Barrionuevo.
El último impuesto que señala el letrado dentro de un contrato de trabajo es el Impuesto a la Renta de las personas Físicas (IRPF). En este gravamen, como explica Barrionuevo, cuanto más alto sea tu salario, más deberás pagar a final de mes. En este caso, con el contrato que utiliza el abogado para ejemplificar sus partes, el trabajador tiene que pagar 400 euros por este concepto. Así, una persona como la del ejemplo, para recibir un salario de 2.000 euros limpios, la empresa deberá pagar aproximadamente 3.400 euros cada mes, lo que implica 1.400 euros de nuestro salario bruto que corresponde a impuestos.
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