
Durante 2925, las bajas laborales y otros tipos de ausencias han crecido con respecto a 2024. El absentismo, que supone la no asistencia por parte del trabajador a un puesto donde se esperaba que asistiera -excluyendo de este concepto las vacaciones y la huelga-, provocó la pérdida del 7% de las horas laborales durante el primer trimestre del año, según recoge un estudio de Randstad.
Este aumento de bajas por parte de los trabajadores ha provocado que los dueños de las empresas españolas comiencen a sospechas si realmente estas ausencias son justificadas o se tratan de mentiras de los empleados para no acudir a sus puestos de trabajo. Como consecuencia, la contratación de detectives privados por parte de las compañías para investigar a las personas que se encuentran de baja ha ido en aumento.
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“Mucha gente, por no ir a trabajar se inventa una dolencia, por ejemplo de rodilla y luego están jugando fútbol, así después muchas personas que realmente lo necesitan se encuentra con muchos problemas por todos aquellos que lo hacen mal”, aseguró un abogado conocido en Tiktok como @leyesconsebas.
El letrado también se posicionó a favor de la medida empresarial de contratar detectives para comprobar si las bajas son reales o no y advirtió a los empleados que se encuentran en esta situación de que “cada vez hay más empresas vigilando a sus trabajadores para dejar de pagarles lo correspondiente y encima llevarlos a juicio”. Con lo cual, el abogado recomendó acogerse a la baja médica solo si realmente estás mal, “porque pueden estar observándote”.
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El letrado señaló que las bajas son un derecho, pero también conllevan una responsabilidad. “Si dices que tienes la espalda destrozada y luego te pillan jugando al pádel, al fútbol o haciendo actividades que supuestamente no puedes te puede caer una multa enorme e incluso un despido procedente", advirtió.
Motivos por los que sí puede despedirte tu empresa
Lo cierto es que no solo fingir una baja médica puede llevar a la empresa en la que trabajas a rescindir tu contrato laboral, sino que hay otros motivos que pueden animar a tu jefe a prescindir de tu función en la empresa. La primera razón, y una de las más comunes, es el despido disciplinario, que es aquel que se da por incumplimientos contractuales como, por ejemplo, una bajada de tu rendimiento dentro de la compañía.
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Este motivo también contempla situaciones como el hurto, la transgresión de la buena fe u otros que se establezcan en el convenio colectivo. En estos casos, la empresa demandante debe aportar ante un juzgado pruebas claras y concretas de los hechos que se te imputan. Además, este tipo de ceses impiden al trabajador disfrutar de una indemnización por sus años trabajados en la compañía.
Por otro lado, el despido objetivo es aquel que contempla causas como las razones económicas, técnicas, organizativas o de producción a las que no puede hacer frente la compañía. En estos casos, si los motivos que plantea la empresa son reales, la indemnización para el trabajador es de veinte días por año trabajado.
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