Quiénes son las personas que tienen más peligro de ahogarse, según un farmacéutico: “No saben que están en peligro”

El mar ofrece alivio del calor, momentos de relax y diversión. Pero también puede esconder peligros si no se toman las precauciones adecuadas

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Un socorrista vigila la costa
Un socorrista vigila la costa en la playa (AP Foto/Rafiq Maqbool)

Cada año miles de personas eligen la playa como destino para descansar y desconectar. Las olas, la brisa y el sol invitan al baño, pero el mar es un entorno cambiante y difícil de prever. No se trata solo de saber nadar; también hay que respetar el entorno, vigilar el cansancio, las corrientes y la temperatura del agua. El farmacéutico Álvaro Fernández ha señalado que muchos ahogamientos se producen en personas que ni siquiera eran conscientes de estar en peligro, un dato especialmente preocupante en un país donde el baño en verano es una costumbre generalizada.

Más de 400 personas mueren cada año ahogadas en España, especialmente en las playas durante junio y julio, según datos de organismos sanitarios y de salvamento. Este verano, hasta la fecha del 31 de julio se han registrado un total de 302 personas muertas por esta causa, la cifra más alta desde 2015 . La mayoría son adultos, aunque los niños siguen siendo un grupo vulnerable. La Unidad de Brigadas Especiales del SUMMA 112, junto con Cruz Roja y el Ministerio de Sanidad, han lanzado campañas anuales pidiendo precaución extrema, uso de zonas vigiladas, respeto de banderas y supervisión constante, sobre todo de menores o mayores con problemas de salud.

Cuando saber nadar no basta

El farmacéutico Álvaro Fernández subraya que el ahogamiento es más silencioso y breve de lo que muchos imaginan. En un vídeo difundido en TikTok, advierte que “el proceso de ahogamiento puede comenzar en apenas 20 a 60 segundos tras perder el control en el agua”, y que las personas suelen intentar mantenerse a flote de forma imperceptible, sin gritar ni agitar los brazos.

Socorrista en una playa de
Socorrista en una playa de Bizkaia. (Cruz Roja/ Europa Press)

Incluso si se sabe nadar, factores como la temperatura del agua y la capacidad de mantener la calma son determinantes. Fernández explica que en aguas templadas (unos 25 °C), si se sabe flotar boca arriba y no se entra en pánico, se puede sobrevivir hasta 24 horas. Pero en condiciones adversas, el peligro se incrementa dramáticamente. “La mayoría de los ahogamientos ocurren en personas que no sabían que estaban en peligro. Por eso no solo es importante saber nadar, sino también respetar el mar”, insiste.

Qué se puede hacer para prevenir un ahogamiento

Prevenir un ahogamiento es posible si se adoptan ciertas medidas de precaución antes de entrar al agua. Una de las recomendaciones más importantes es elegir siempre zonas de baño autorizadas y vigiladas por socorristas, donde la señalización de las banderas indique con claridad las condiciones del mar. Ignorar una bandera roja o amarilla puede ser extremadamente peligroso, incluso para quienes saben nadar bien.

También se aconseja evitar bañarse solo, especialmente en el caso de niños, personas mayores o con problemas de salud. Contar con la compañía de otra persona puede marcar la diferencia si ocurre un contratiempo inesperado. En el caso de los más pequeños, es esencial que aprendan a nadar lo antes posible y que, mientras no dominen la técnica, utilicen chalecos salvavidas homologados, nunca flotadores de juguete.

Agentes de la Guardia Civil y un policía local de Manacor han rescatado una persona que se estaba ahogando en el mar en Porto Cristo (Mallorca). Fueron efectivos del GEAS que habían participado en la recuperación de un cadáver hallado en el mar frente a cala Mendia

El consumo de alcohol antes de nadar es otro factor de riesgo que debe evitarse por completo. El alcohol disminuye la capacidad de reacción y la percepción del peligro, lo que puede llevar a decisiones imprudentes en el mar.

Por último, conocer algunas nociones básicas de primeros auxilios y saber cómo actuar en situaciones de emergencia (como quedar atrapado en una corriente de resaca) puede resultar vital. En esos casos, lo recomendable es no luchar contra la corriente, sino intentar salir nadando de forma paralela a la orilla.