Indemnizan en Italia a una familia con 700.000 euros tras la muerte de una paciente que fue operada del corazón sin ser necesario

La Justicia reconoció que la mujer fue sometida a una operación compleja sin que existieran las condiciones clínicas necesarias y sin que se le informara debidamente

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Sala de quirófano (AdobeStock)
Sala de quirófano (AdobeStock)

La familia de una paciente italiana que falleció a consecuencia de una operación cardíaca innecesaria será indemnizada con 700.000 euros más gastos legales, una de las cifras más elevadas en este tipo de casos, según informa el Corriere Fiorentino. El Tribunal de Pisa responsabiliza así tanto al hospital de Massa como a los médicos involucrados al determinar que la intervención quirúrgica no solo era innecesaria, sino que se realizó sin informar a la paciente sobre los riesgos ni las alternativas disponibles. El calvario de la mujer comenzó en 2014 y terminó falleciendo cuatro años después, en 2018, tras enfrentar diversos problemas y numerosos desplazamientos entre distintas ciudades y centros médicos.

Fue en 2014 cuando la mujer sufrió malestar y acudió al hospital de Lucca, desde donde fue trasladada a Pisa y posteriormente dada de alta. Los médicos le recomendaron que se sometiera a exámenes adicionales en el hospital de Massa, donde el 3 de diciembre de ese año fue intervenida para una sustitución de la válvula mitral por una prótesis mecánica. El proceso postoperatorio se complicó, y según la sentencia, se le implantó primero un marcapasos temporal y luego uno definitivo, acompañado de tratamiento farmacológico.

Complicaciones derivadas de un ictus

La paciente regresó a su domicilio, pero en abril de 2015 se le implantó un segundo marcapasos y, a partir de entonces, comenzaron a manifestarse episodios isquémicos, que ocurren cuando el flujo sanguíneo se reduce o se bloquea, lo que provoca una disminución de la llegada de oxígeno.

La mujer viajó a Milán para acudir a un centro neurológico especializado y, debido a las complicaciones derivadas de un ictus, fue trasladada a un centro de rehabilitación en Livorno. Debido a los problemas isquémicos, la Seguridad Social le otorgó la incapacidad permanente, por lo que mujer requirió asistencia constante, hasta que finalmente falleció en enero de 2018.

Tras la denuncia de sus familiares para esclarecer las causas de la intervención y las responsabilidades de los profesionales, la Justicia reconoció que la paciente fue sometida a una operación de alta complejidad sin que existieran las condiciones clínicas necesarias y sin que se le informara debidamente, lo que desencadenó una serie de complicaciones médicas y, finalmente, su fallecimiento, de forma que obliga a la clínica a indemnizarles con 700.000 euros. La sentencia subraya así la importancia del consentimiento informado y del respeto a los protocolos médicos.

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Podría sentar un precedente

El caso ha generado debate En Italia en el ámbito sanitario, pues pone en cuestión los procedimientos de evaluación y comunicación entre médicos y pacientes. Según señala la prensa, la sentencia podría sentar un precedente respecto a la responsabilidad de los centros sanitarios y la obligación de seguir las guías clínicas y las buenas prácticas en la toma de decisiones. El caso, además, ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar los controles y la transparencia en el sistema sanitario, especialmente en intervenciones de alto riesgo como las cirugías cardíacas.