La enfermedad del corazón de la que avisan médicos españoles: primera causa de muerte repentina en menores de 35 años

La miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad genética que afecta a 1 de 500 personas en España

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Hombre con problemas de corazón (Shutterstock)
Hombre con problemas de corazón (Shutterstock)

Una de cada 500 personas en España podría padecer una miocardiopatía hipertrófica sin saberlo, según estima la Asociación Española de Miocardiopatía Hipertrófica (AEMCH). Es decir, que cerca de 140.000 personas padecen de esta afección cardíaca genética sin ser conscientes, lo que aumenta su riesgo pues la detección temprana es clave para tratar esta enfermedad.

La recién creada AEMCH sostiene que la miocardiopatía hipertrófica es ya la primera causa de fallecimiento repentino en personas menores de 35 años. “La colaboración entre médicos, pacientes y familias es fundamental para avanzar en el tratamiento y la comprensión de esta enfermedad. Nos comprometemos a seguir trabajando para apoyar a nuestra comunidad, promover la investigación y ofrecer recursos que mejoren la calidad de vida de las personas afectadas”, sostienen desde la Asociación, que ha instalado su sede en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), centro de referencia nacional para el tratamiento de esta enfermedad.

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La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es una enfermedad hereditaria del corazón que provoca un engrosamiento anormal del mismo. Este engrosamiento dificulta el bombeo eficiente de sangre fuera del corazón y puede provocar problemas en el flujo sanguíneo a través del corazón. Siguiendo a la Clínica Mayo, la miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad que puede afectar tanto a niños como a adultos.

Una mujer se realiza un chequeo médico (Shutterstock)
Una mujer se realiza un chequeo médico (Shutterstock)

Los síntomas de la miocardiopatía hipertrófica pueden variar desde ninguno hasta graves complicaciones, como la insuficiencia cardíaca. Algunas personas pueden no tener síntomas, mientras que otras pueden experimentar falta de aire, dolor en el pecho, mareos, desmayos o palpitaciones cardíacas. Las personas aquejadas por esta dolencia ven afectada su actividad diaria y se incrementa el riesgo de que padezcan ansiedad, depresión y limitaciones motrices, llegando incluso a alcanzar un estado de discapacidad.

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Al tratarse de una enfermedad genética, el mayor factor de riesgo es el hereditario. Aquellas personas cuyo padre o madre padece de miocardiopatía hipertrófica, tienen un 50% de posibilidades de desarrollar también esta mutación genética. Por ello, los familiares más cercanos (padres, hijos, hermanos...) deben acudir a su médico para someterse a unos exámenes que detecten la enfermedad.

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Tratamiento de la miocardiopatía hipertrófica

El tratamiento de la miocardiopatía hipertrófica se basa en diversas opciones terapéuticas que buscan controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Es fundamental que el tratamiento sea individualizado y supervisado por un equipo médico especializado en cardiología para garantizar la eficacia y seguridad en el manejo de esta condición cardíaca.

  • Tratamiento médico: se recomienda el uso de betabloqueantes, verapamilo (o diltiazem) y diuréticos a dosis bajas para el manejo de la miocardiopatía hipertrófica.
  • Implantación de dispositivos: en casos donde existe riesgo de arritmias potencialmente mortales, se puede considerar la implantación de un desfibrilador cardioversor implantable para administrar descargas eléctricas precisas y restablecer el ritmo cardíaco.
  • Tratamientos adicionales: en pacientes con miocardiopatía hipertrófica obstructiva, puede ser necesario un tratamiento adicional. Se pueden utilizar diferentes fármacos como amiodarona, anticoagulantes, antagonistas del calcio, entre otros, para controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

(Con información de Europa Press)