Ofrecen vivienda y un negocio a quien quiera reabrir la tienda de comestibles de este pueblo: “Se han alineado todos los astros”

Este pueblo de Barcelona busca revitalizar el vecindario de una forma curiosa

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Calaf, en Barcelona (Adobe Stock).
Calaf, en Barcelona (Adobe Stock).

La despoblación representa uno de los desafíos más relevantes para muchos pueblos españoles, especialmente en áreas rurales y municipios pequeños. El desplazamiento de habitantes hacia grandes ciudades, la caída de la natalidad y la falta de oportunidades económicas están afectando duramente a la vida de estos lugares.

Esta tendencia está obligando a diseñar políticas públicas y estrategias de desarrollo para combatir el éxodo. Uno de los planes más sorprendentes es el que ha realizado Castellolí, municipio de Anoia, una pequeña comarca en Barcelona. La enorme necesidad de negocios ha hecho que se tomen medidas muy llamativas.

El Ayuntamiento ha lanzado una iniciativa para reactivar la actividad comercial, ante la evidente demanda que existe entre los vecinos y la inexistencia de oferta. El proyecto se base en facilitar sin coste una vivienda junto a un local comercial.

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Una oportunidad muy solicitada

El edificio de Cal Peret, que en el pasado albergó una tienda, un horno y un estanco, vuelve a estar disponible. Este inmueble está en pleno centro del pueblo. El local comercial se ubica en la planta baja y la vivienda en el primer piso del edificio.

Los propietarios han cedido el inmueble de forma gratuita al ayuntamiento, que gestionará su uso. La convocatoria abierta esta semana ha despertado un gran interés, con llamadas constantes. La posibilidad de acceder de forma gratuita a un negocio y una vivienda es una gran oportunidad.

Dentro del gran número de consultas que han recibido, una de las más llamativas ha sido el contacto de una persona desde Suecia, según ha destacado el alcalde Joan Serra a la Agencia Catalana de Noticias (ACN). El emprendedor deberá hacerse cargo de los gastos de mantenimiento, pero el ayuntamiento aportará 15.000 euros para acondicionar el local.

No se han establecido requisitos previos para participar en la convocatoria, aunque el alcalde ha indicado que se exige que la tienda ofrezca productos de kilómetro cero de origen local vinculados a los espacios próximos del Parque Agrario de la Cuenca de Òdena como al Parque Rural de Montserrat.

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Un negocio para dar vida al pueblo

Castellolí cuenta con 651 habitantes y lleva tres décadas sin una tienda de comestibles. Actualmente, los únicos comercios del municipio, más allá de bares y restaurantes, son una panadería y una farmacia. Desde el cierre del último establecimiento de alimentos, la distribución a domicilio ha sido la solución provisional para abastecer a los vecinos.

“Estas han sido solo medidas paliativas. Nuestro objetivo era abrir una tienda física donde la gente pueda comprar y que, al mismo tiempo, funcione como lugar de encuentro e impulso de la vida comunitaria”, ha explicado Serra. Ahora, “se han alineado todos los astros”, afirma Serra, aludiendo a la decisión de los vecinos de ceder el local.

Costa, actual propietaria del edificio que heredó de generaciones familiares anteriores, explica que no dudó en colaborar cuando se enteró de que el Ayuntamiento quería abrir una tienda de comestibles en el pueblo. No obstante, asegura que sería importante que la persona que se quede con el negocio sea “creativa” y con “iniciativa empresarial”.