
Ibai Llanos, creador de contenido y streamer español de enorme popularidad. El vasco de 30 años es conocido principalmente por su trayectoria en el mundo de los videojuegos, como comentarista de esports y el cambio físico que ha tenido en el último año y ha mostrado en sus redes sociales. Pero ahora el de Bilbao ha llamado la atención de toda la red después de viajar a Nueva York para degustar el exclusivo plato y relatar su experiencia a sus seguidores.
Hace unos días publicó un encuentro que tuvo con Bad Bunny y Tainy en un restaurante de hamburguesas. Sin embargo, el streamer ahora ha puesto el foco en otro establecimiento gastronómico de lujo que ostenta un récord Guinness. Y es que Llanos se ha vuelto viral tras probar la pizza más cara del mundo, cuyo precio alcanza los 2.000 euros
“Sorprendentemente, está buena para la pinta que tiene”

Nada más comenzar el vídeo, el vasco ya ha llamado la atención de los espectadores al mencionar que: “Esta pizza me ha costado 2.000 euros. Es la pizza más cara del mundo”. No obstante, su precio no tiene por qué conquistar a todos los paladares, por lo que se ha preguntado a si mismo si “¿merecerá la pena?”; una pregunta a la que se ha respondido con un “seguro que no” en rotundo.
Tal y como se puede apreciar, la pizza, de tamaño normal, pero con bordes negros, está decorada con ingredientes exclusivos que justifican su elevado precio. “Tiene 24 quilates de oro, foie gras, caviar, trufas y una masa de tinta de calamar negro”, explicó el streamer mientras mostraba el plato a cámara. Sin embargo, Ibai no parecía muy convencido visualmente. “Tiene unas florecitas para decorarlo. ¿Tiene buena pinta? La verdad es que en absoluto”, reconoció, mostrando cierto arrepentimiento por el desembolso realizado.
Pero a pesar de sus dudas, Llanos no ha podido esperar para probar el récord Guiness, comentando antes que “cada trozo que me estoy comiendo cuesta 300 euros”. Tras el primer bocado, ofreció su veredicto: “Sorprendentemente, está buena para la pinta que tiene”. A lo largo de la degustación, aseguró que el sabor predominante era el del foie gras y el caviar.
Sin embargo, la opinión final de Ibai fue clara y contundente: “¿Repetiría? No. Me han timado”. Esta frase fue la que más repercusión tuvo en redes sociales, donde el vídeo se volvió viral casi de inmediato. Para muchos usuarios, el precio tan elevado y la experiencia final coincidían con sus expectativas: que la pizza era un lujo más para la vista que para el paladar y que, en definitiva, podía considerarse un “timo”.
El impacto del vídeo en internet confirma la enorme influencia que Ibai tiene en la cultura digital actual, capaz de acercar a sus seguidores a experiencias únicas y generar debate sobre el valor real de ciertos productos de lujo. Algo que se ha comprobado con los más de 7 millones de personas que han visualizado su publicación en su cuenta de TikTok (@ibaillanos).
Últimas Noticias
La banca española no toca techo: sus beneficios se disparan y rozan los 30.000 millones hasta septiembre, un 15% más
Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja aumentan sus ingresos por intereses un 11,4% en los nueve primeros meses del año, hasta los 71.581 millones

La economía española pierde fuelle y baja en el tercer trimestre hasta el 0,6%: el consumo se enfría y la inversión se estanca
El producto interior bruto se desaceleró una décima entre julio y septiembre y la inversión en maquinaria y bienes de equipo apenas avanzó un 0,2%, según los datos del INE

Libros de Amazon España más vendidos para comprar este 30 de octubre
Estas son las obras disponibles en Amazon que se están añadiendo a la lista de quienes su hobby favorito es la lectura

Se cumplen ocho años del mítico audio “¡Feliz juagüelin grupo, soy Vanesa!”: la historia detrás del fenómeno
Cómo un mensaje de voz entre amigos se convirtió en la felicitación oficial de cada 31 de octubre

El operario de Adif que dio al AVE la orden de avanzar llevaba 2 horas trabajando y había 16 controladores en la sala en el momento del accidente de trenes de Toledo
El ministro Óscar Puente descarta que el centro de control de Atocha estuviera infradotado, un mes después de que CSIF denunciara jornadas de hasta 12 horas y cinco noches seguidas en Adif


