
Las pechugas de pollo empanadas son un fondo de armario en la cocina casera de las casas españolas. Ya sea acompañado de unas deliciosas patatas fritas, con una ligera ensalada como guarnición o dentro de un completo plato combinado, esta receta sencilla de preparar y económica es un clásico que nunca pasa de moda.
En efecto, su elaboración no comprende de grandes complicaciones, siendo una de esas recetas fáciles y socorridas que gustan a pequeños y mayores y que se preparan en un abrir y cerrar de ojos. No obstante, conseguir un resultado perfecto es más difícil de lo que en un principio parece. Si no seguimos los pasos adecuados, puede ocurrir que nuestro pollo quede demasiado seco, con textura dura o chiclosa, lo cual arruinaría por completo el resultado.
PUBLICIDAD
Para evitar esta desagradable situación, nada como seguir los consejos de los expertos en la materia, como es el caso del creador de contenido El As Carnicero. Bajo el perfil de TikTok @el_as_carnicero, este carnicero con más de 30 años de experiencia en la profesión comparte sus trucos y consejos en relación con la carne, con vídeos gracias a los cuales ya suma más de 50 mil seguidores.
Entre sus vídeos más populares se encuentra uno en el que el carnicero desvela un truco para que “cuando hagas las pechugas empanadas te queden supertiernas”. Con este sencillo paso, asegura el creador de contenido, conseguiremos unos filetes mucho más blandos para que “se las coman superbién los peques de la casa”. Se trata de un consejo de lo más sencillo, que utiliza únicamente un ingrediente asequible que todos tenemos en casa.
PUBLICIDAD

El truco de la leche para una pechuga de pollo más jugosa
Para conseguir un resultado más jugoso en nuestra receta, basta con introducir las pechugas de pollo crudas en un recipiente con leche de vaca, la cantidad suficiente para que cubra toda la pieza. “Así se ablandará la carne”, promete el carnicero. De esta manera tendremos que dejarla reposar durante un total de media hora, antes de empanarlas y freírlas siguiendo el paso a paso habitual. Este sencillo paso previo permite que la carne absorba la humedad necesaria para evitar que se reseque durante la cocción, lo que nos asegurará un resultado más jugoso y tierno.
Es uno de esos trucos que hemos visto hacer a nuestras madres y abuelas y que, aunque sea extremadamente sencillo, muchos pasamos por alto por pereza u olvido. En solo 30 minutos, la leche conseguirá penetrar en la carne y hacer que quede mucho más tierna en su interior, sin cambiar su sabor ni su calidad nutricional en absoluto. Este paso no solo mejora el resultado de los filetes empanados, sino que también puede aplicarse para aquellos casos en los que preparemos una sencilla pechuga a la plancha, incluso da buenos resultados con proteínas de otros tipos como el pescado, los calamares y otras carnes duras.
PUBLICIDAD
Para preparar nuestra pechuga empanada con un resultado aún más rico, la sección de comentarios del vídeo pone sobre la mesa otro truco: añadir un diente de ajo y perejil fresco, ambos bien picados, a la leche, de forma que la carne absorba también estos aromas. Cuando el tiempo de macerado haya acabado, solo tendremos que retirar la carne del recipiente, secarla ligeramente con un papel para deshacernos del posible exceso de líquido, y continuar entonces con nuestra receta habitual.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Embalses en España: así están las reservas de agua este sábado 25 de julio
El Boletín Hidrológico Peninsular ha publicado la situación de los embalses de agua en España

¿Cómo estará el clima en Zaragoza?
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Pronóstico del clima en Valencia para antes de salir de casa este 25 de julio
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Última hora de los incendios en España y la emergencia nacional, en directo | Ya hay 63.000 personas desalojadas o confinadas y nuevas oportunidades para contener los focos activos durante la noche
Los efectivos trabajan en fuegos como el de Almorox (Toledo), San Martín de Valdeiglesias (Madrid), Burgohondo (Ávila) o La Mierla (Guadalajara)



