Estas son las 8 señales de alerta de que sufrimos depresión, según la psicología

Más de dos millones de personas sufren depresión en España, un trastorno mental que afecta casi tres veces más a las mujeres

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Una mujer apoya a un
Una mujer apoya a un hombre con depresión (Shutterstock)

La depresión es mucho más que sentir tristeza. Reducir un trastorno mental a un sentimiento natural puede dificultar el diagnóstico y retrasar la ayuda psicológica necesaria para superar esta enfermedad. Aunque sus síntomas físicos y psicológicos pueden variar en intensidad y frecuencia, existen algunas señales clave que suelen estar presente en las personas que sufren de depresión, explican los profesionales de la Clínica Mayo.

Más de dos millones de personas padecen depresión en España, según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De todas ellas, unas 230.000 sufren una depresión grave. Además, es casi tres veces más frecuente en la mujer (58,5%) que en el hombre (23,3%).

Sentimiento constante de tristeza

Uno de los síntomas más comunes y distintivos de la depresión es un sentimiento constante de tristeza que persiste durante semanas o meses. No se trata de la tristeza ocasional que todos experimentamos y que es natural hacerlo, sino de un estado emocional prolongado que parece no tener un desencadenante claro.

Este sentimiento suele ir acompañado de una sensación de vacío y desesperanza, haciendo que las personas sientan que su situación no mejorará. La tristeza en la depresión no siempre responde a eventos externos, lo que puede hacer que quienes la padecen se sientan desconectados de su entorno y emocionalmente agotados.

Frustración e irritabilidad

Además de la tristeza, las personas con depresión a menudo experimentan frustración e irritabilidad, incluso ante situaciones aparentemente insignificantes. Este síntoma puede manifestarse como un estado de mal humor constante o como episodios repentinos de enojo.

La frustración puede surgir de la sensación de no cumplir con las expectativas propias o de los demás, lo que intensifica la autocrítica y el malestar emocional. En el entorno social y laboral, esta irritabilidad puede afectar las relaciones personales, generando conflictos o distanciamiento.

Pérdida de interés o placer en actividades

La pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras, conocida como anhedonia, es un síntoma característico de la depresión. Quienes lo experimentan pueden abandonar pasatiempos, evitar reuniones sociales o perder motivación para participar en actividades cotidianas.

Esta falta de interés no solo afecta la vida personal, sino también el desempeño laboral o académico, expresa la Clínica Mayo. Incluso actividades esenciales, como el autocuidado, pueden volverse difíciles de llevar a cabo. La anhedonia puede generar un ciclo de aislamiento social que agrava aún más los sentimientos de desesperanza.

Alteraciones del sueño

La depresión está estrechamente relacionada con problemas de sueño, que pueden manifestarse como insomnio (dificultad para conciliar o mantener el sueño) o hipersomnia (dormir en exceso).

Ambos patrones de sueño afectan el bienestar físico y emocional, aumentando la sensación de agotamiento y dificultad para enfrentar las actividades diarias.

Falta de apetito

La depresión a menudo altera los patrones de alimentación, ya que muchas personas experimentan una falta de apetito significativa, lo que puede llevar a la pérdida de peso involuntaria.

Por otro lado, algunas personas pueden recurrir a la comida como una forma de consuelo emocional, lo que provoca un aumento de peso. Estos cambios en los hábitos alimenticios no solo afectan la salud física, sino que también pueden ser una fuente adicional de estrés o culpa, agravando el estado emocional del individuo.

La estrecha relación entre vivienda y salud mental: un estudio revela que el 40% de la población ha sufrido ansiedad y un 23% depresión.

Dificultad para concentrarse y tomar decisiones

La depresión puede afectar la capacidad cognitiva, haciendo que sea difícil concentrarse, recordar detalles o tomar decisiones, incluso en situaciones cotidianas.

Esto puede manifestarse en el entorno laboral o académico, donde la falta de enfoque puede impactar el rendimiento. También puede interferir en tareas simples, como planificar el día o realizar compras. La dificultad para concentrarse a menudo genera frustración, lo que agrava otros síntomas como la irritabilidad y el sentimiento de inutilidad.

Problemas físicos inexplicables

La depresión no solo afecta la mente, sino también el cuerpo, aclara la Clínica Mayo. Es común que las personas con este trastorno experimenten síntomas físicos inexplicables, como dolores de espalda, de cabeza o fatiga constante, incluso sin una causa médica identificable.

Pensamientos frecuentes sobre la muerte o el suicidio

En casos más graves, la depresión puede dar lugar a pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio. Estos pensamientos pueden ir desde una sensación de desesperanza y deseo de “desaparecer” hasta planes concretos para quitarse la vida.

Este es un síntoma crítico que requiere atención inmediata, ya que puede poner en riesgo la vida de la persona. Hablar sobre estos pensamientos con un profesional de la salud mental o un ser querido es un primer paso importante para buscar ayuda y encontrar apoyo.