Los guardias civiles y militares ya pueden gozar de un segundo sueldo sin ver reducido su salario principal: esto dice el Tribunal Supremo

El alto tribunal ha establecido un nuevo criterio respecto a qué complementos de las retribuciones de los efectivos se tienen que tener en cuenta a la hora de recortar parte su paga. Complementar el salario con otro trabajo en el ámbito privado es una práctica habitual en el sector

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Vehículo de la Guardia Civil de Tráfico ante la Catedral de la Almudena, de Madrid (Guardia Civil/Europa Press)
Vehículo de la Guardia Civil de Tráfico ante la Catedral de la Almudena, de Madrid (Guardia Civil/Europa Press)

No es nada raro que los guardias civiles y militares, sobre todo de las escalas más bajas, tengan un segundo empleo. De hecho, es una práctica bastante habitual entre los efectivos que buscan complementar sus salarios con otro obtenido en el sector privado, pero en muchas ocasiones el hecho de disfrutar de un sueldo fuera de los compromisos con el Estado podía suponer una reducción significativa en la retribución de funcionario público. Esa desventaja ya es cosa del pasado gracias a un reciente fallo del Tribunal Supremo.

Al igual que todo empleado público, los miembros de la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas gozan de la denominada compatibilidad con una segunda actividad, la cual, como explica a Infobae España el abogado especializado en Derecho Militar del despacho Pactio Legal, David Fernández Sánchez, tiene que ser un trabajo que no les ocupe más de 20 horas a la semana y que tampoco genere un conflicto de interés con su empleo principal.

Hasta ahora, en el momento de conceder o no la compatibilidad de tareas, lo que hacían las direcciones de personal tanto de la Benemérita como de las Fuerzas Armadas era estudiar si el dinero que percibía el efectivo por el complemento específico era en un 30% superior a su salario base. “Si lo superaba, a la hora de concederles la compatibilidad con el segundo trabajo también se le reducían el sueldo en esa proporción del 30%”, detalla Fernández.

El complemento específico es de los suplementos más importantes de los que se compone el salario de un soldado o guardia civil y, en la gran mayoría de los casos, el 30% de este era claramente más elevado que la misma proporción de la retribución básica. No obstante, este complemento específico se compone a su vez de dos partes: la general y la singular. Esta última es sensiblemente menor que la primera y, de acuerdo a la sentencia del 10 de junio de la sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal, es sobre la que se tiene que aplicar la regla del 30%.

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Robles recibe a los soldados del último contingente de la UE en Mali (MD/Europa Press)
Robles recibe a los soldados del último contingente de la UE en Mali (MD/Europa Press)

“Esto permitirá que los militares y guardias civiles puedan tener un segundo trabajo sin que vean mermadas sus retribuciones como tales, dado que el complemento singular es muy reducido y en la mayoría de los casos no superarán ese 30%”, asegura Fernández. De acuerdo al experto, una vez conocido este fallo del Supremo, no sería de extrañar que un gran número de efectivos con compatibilidad que ya tengan reducidas sus retribuciones soliciten acogerse al criterio establecido por el tribunal para, de esta manera, percibir sus salarios de manera íntegra.

La situación de los militares

Desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) han asegurado a Infobae España que “muchísimos” militares tienen un segundo trabajo fuera de su actividad principal -especialmente los que pertenecen a la escala más baja, “que son los que menos ganan”- y, en el grueso de casos, el Ministerio de Defensa no suele poner trabas a su autorización. “Eso sí, la empresa que te contrata tiene que tener en cuenta que tú te puedes ir de maniobra ocho días, de misión o que te toque una guardia; pero si llegas a un entendimiento con ellos, puedes trabajar en otros ámbitos sin ningún problema, salvo en sectores como la seguridad, que lo tenemos terminantemente prohibido”, explica el presidente de ATME, Marco Antonio Gómez.

El representante de los soldados y marineros españoles señala que esta práctica es muy habitual por culpa de los bajos salarios. “¿Con 1.100 euros quién paga un piso en Madrid?”, se pregunta Gómez. “Si tienen familia, muchos se buscan un curro los fines de semana, de camarero o poniendo copas en una discoteca, o por las tardes. Si está en una unidad que no sale mucho de maniobra o que tienen las guardias bien establecidas, cuando salen al mediodía se van a currar a otro trabajo. Lamentablemente, es así”.

El salario de la tropa

La escala de la Tropa y Marinería es la más numerosa de las Fuerzas Armadas y, con 76.156 efectivos, representan el 65% del total de los militares en activo, según datos del Observatorio de la Vida Militar (OVM). Asimismo, los soldados y marineros son los que menos dinero reciben como recompensa por su trabajo. En este sentido, el salario base de un militar del rango más bajo empieza en los 696 euros, que, con los complementos aplicables, puede sobrepasar los 1.100 euros mensuales.

Desde ATME apuntan que estos bajos salarios son una de las principales razones por las que la carrera militar ya no resulta atractiva para los jóvenes. De acuerdo siempre a cifras difundidas por el OVM, la tropa ha disminuido casi en 10.000 efectivos desde 2010, es decir, el 76% de los 13.078 militares que ha perdido España durante el mismo periodo.

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