
La opa hostil presentada por BBVA sobre Banco Sabadell está en el aire hasta que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autoricen la operación. Por el momento, ninguna de las tres instituciones se ha pronunciado sobre su decisión.
Un ejemplo de este mutismo lo ha dado este jueves el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, que ha evitado hacer declaraciones sobre la autorización o desautorización del eurobanco a la opa hostil. Se ha limitado a decir que la evaluación del BCE sobre cualquier tipo de transacción entre bancos se realizará sobre la base de cuestiones prudenciales y de solvencia.
“Haremos una evaluación sobre cualquier tipo de transacción que implique fusiones o compra de participaciones de bancos, pero esta evaluación se basará en cuestiones prudenciales y de solvencia”, ha indicado. En concreto, sobre la opa hostil que afecta a los dos bancos españoles ha incidido en que “no comentamos sobre transacciones que no están finalizadas”, al ser preguntado por esta operación en la rueda de prensa posterior a la decisión del BCE de rebajar los tipos de interés en 0,25 puntos, hasta el 4,25%.
Pendientes de autorización
El pasado viernes 24 de mayo, el banco vasco solicitó la autorización para lanzar la opa hostil a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que revisará que la información que se proporcione a los accionistas sea acorde a la legislación vigente. El lunes hacía lo propio con la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), que revisará que el nivel de concentración que resulte de la entidad resultante garantice la competencia en el sector bancario.
Por último pidió ‘permiso’ al BCE que será el primero en pronunciarse tras analizar la sostenibilidad y viabilidad de la operación para asegurar que el grupo bancario resultante pueda cumplir con todos los requerimientos prudenciales en los próximos años. Para ello, el BCE analizará el modelo de negocio de la entidad que resultaría de la operación.
Una opa muy cuestionada
El BBVA ofrece a los accionistas del Sabadell que acudan a la opa el canje de una acción de nueva emisión de BBVA por cada 4,83 acciones del banco catalán, que supone una prima del 30% sobre el cierre de ambas entidades del pasado 29 de abril; del 42% sobre las cotizaciones medias ponderadas del último mes; o del 50% sobre las cotizaciones medias ponderadas de los últimos tres meses. Además, los accionistas de Banco Sabadell tendrán un 16% de participación de la entidad resultante, beneficiándose del valor generado por la operación.
Una propuesta que no convence a los analistas. Este es el caso de Antonio Castelo, analista de iBroker Global Markets. A su juicio, “a los accionistas de Banco Sabadell no les interesa aceptar la oferta con las actuales condiciones. Yo, personalmente, si fuera accionista de Sabadell, que no lo soy y tampoco de BBVA, sólo aceptaría pago en efectivo y no por una cantidad inferior a 2,25 euros por acción”.
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