Todos los pasos que tienes que seguir para renegociar la hipoteca y pagar menos cuota

Los clientes tienen varias opciones, pero todas ellas necesitan el visto bueno del banco para no caer en saco roto

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Una mujer mira su móvil
Una mujer mira su móvil delante de una inmobiliaria. (Albert Gea / Reuters)

Las personas que tienen contratada una hipoteca con su entidad bancaria han sufrido en los últimos meses las consecuencias de la subida del euríbor. Las mensualidades de los préstamos a tipo variable se han encarecido de forma considerable en lo que va de año. Las familias, muchas veces, tienen dificultades para devolver este tipo de créditos, sobre todo cuando entra en juego el fantasma de los desahucios. Los clientes normalmente tienen varias opciones para evitar este final, pero todas ellas necesitan el visto bueno del banco para no caer en saco roto.

Cuando los zapatos aprietan, lo más normal es cambiarlos y probar suerte con otra talla o modelo. Esto es lo que ocurre con las hipotecas. Los usuarios, cuando la cuota variable sube de forma ininterrumpida, pueden optar por la renegociación de las condiciones de los préstamos. El Banco de España ha confirmado que, en el primer trimestre de 2023, las renegociaciones se han multiplicado por tres. Además, muchos hogares se han decantado por las subrogaciones para cambiar de banco. Los ciudadanos, cuando tienen que ponerse en una tesitura como esta, suelen verse envueltos en un mar de dudas e incógnitas. ¿Qué podemos renegociar con los bancos?

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Los clientes, con la renegociación de las condiciones de su hipoteca, pueden rebajar la cuota, especialmente si gozan de una buena situación económica. Los hipotecados a tipo variable tienen a su disposición otras vías para reducir su interés, como los pactos con la propia entidad y el cambio de compañía. No hay un número máximo de veces para renegociar las cláusulas, pero el banco siempre tiene la última palabra. Lo más habitual, en estos casos, es modificar los precios, los importes, las garantías y los plazos.

Este es el momento para pedir una hipoteca: la banca las abarata para atraer nuevos clientes.

¿Cómo renegociar una hipoteca?

Los usuarios tienen que saber que los bancos no siempre están obligados a aceptar los cambios propuestos. La aprobación, de hecho, dependerá de factores como la solvencia, la política empresarial y el contexto socioeconómico. Los expertos recomiendan, en primer lugar, marcarse un objetivo, es decir, valorar la forma más conveniente de refinanciar el préstamo. Los hogares pueden rebajar el diferencial, dar el salto a una hipoteca de tipo fijo y ampliar los plazos de devolución. Lo más importante es que sean realistas y tengan en cuenta sus propias necesidades. La fórmula más repetida suele ser la prórroga del plazo hipotecario, aunque también ha ganado terreno la propuesta de una carencia temporal con una reducción de las cuotas.

Una vez definido el objetivo, los usuarios tienen que poner en marcha el proceso para obtener la modificación más favorable. Para ello, pueden pactar con la entidad bancaria, aunque si no consiguen cerrar ningún acuerdo tienen otras alternativas, como trasladar el préstamo a otra compañía o contratar un crédito nuevo para cancelar el que está en curso. Los profesionales recomiendan explorar las tres vías a la vez para saber a ciencia cierta cuál es la más beneficiosa. Con todas las propuestas encima de la mesa, los clientes tienen que compararlas y decidirse por la más atractiva. Es importante calcular, en todos los casos, cuál será el coste extra para saber si realmente compensa el cambio. La letra pequeña y el precio de cada operación son dos cuestiones que no se pueden pasar por alto.