Rodeado de agua, madera y clavos: así fue la escena en la que Bernard Hill, el capitán de Titanic, temió por su vida

El fallecido actor británico reveló cómo una escena de máxima exigencia en el set de James Cameron lo dejó atrapado y al borde del pánico, en un ambiente donde el realismo y la disciplina marcaron cada decisión del equipo técnico

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El actor Bernard Hill vivió una situación de peligro real durante el rodaje de Titanic al quedar atrapado entre agua, madera y clavos en una escena crucial

Bernard Hill, conocido por encarnar al Capitán Edward Smith en Titanic, se enfrentó a una situación de peligro real durante la grabación de una de las escenas más exigentes de la película dirigida por James Cameron.

De acuerdo con Espinof, el rodaje tuvo lugar en un set diseñado especialmente con efectos prácticos y una réplica del famoso barco. Hill quedó atrapado en una combinación riesgosa de agua, madera y clavos. El actor británico, que falleció el 5 de mayo de 2024 a los 79 años, había explicado que, por un instante, su instinto de supervivencia lo impulsó a solicitar la detención de la grabación, al temer por su integridad.

La decisión de Cameron de emplear instalaciones y elementos físicos, en vez de depender exclusivamente de tecnología digital, transformó el rodaje en un desafío para todo el equipo. Espinof subrayó que el ambiente no permitía margen para la improvisación ni para errores, ya que el realismo era prioritario.

James Cameron priorizó el realismo
James Cameron priorizó el realismo en Titanic mediante escenarios físicos a escala real, lo que elevó el riesgo y la exigencia para el elenco y el equipo técnico (DISNEY+)

En ese contexto, el ayudante de dirección Josh McLaglen respondió de inmediato a la petición de Hill. Según el relato del actor, McLaglen le reprendió con una orden directa: “¡No digas corten jamás!”, reflejo del rigor y la disciplina que predominaban en el set de Titanic, como narra Espinof.

Un rodaje marcado por la exigencia y el riesgo

El rodaje de Titanic se caracterizó por una búsqueda obsesiva de autenticidad. James Cameron insistió en recrear cada detalle del hundimiento del transatlántico con una fidelidad inusual en el cine contemporáneo.

Esta obsesión llevó a que los actores y el equipo técnico enfrentaran condiciones extremas, con largas jornadas en ambientes húmedos y fríos, y secuencias que requerían una sincronización perfecta para evitar accidentes.

El ayudante de dirección Josh
El ayudante de dirección Josh McLaglen marcó el rigor en el set de Titanic al ordenar a Bernard Hill que no pidiera detener la grabación pese al peligro

La construcción de escenarios a escala real, combinada con el uso de grandes volúmenes de agua y objetos contundentes, elevó el nivel de dificultad de cada toma. El propio Hill reconoció que la presión era constante y que cualquier distracción podía derivar en un incidente. La dinámica en el set exigía concentración absoluta y una confianza total en las indicaciones del equipo de dirección.

Sin radares, ni comunicación por radio, la coordinación entre los distintos departamentos técnicos dependía del trabajo conjunto y la experiencia de cada integrante, una característica que distingue a las superproducciones de la época previa a la digitalización masiva de efectos visuales.

Precedentes y consecuencias en la industria cinematográfica

Incidentes similares al vivido por Hill marcaron hitos en la industria. El accidente fatal de Brandon Lee durante el rodaje de El cuervo, la tragedia con el helicóptero en La dimensión desconocida y el caso reciente de Halyna Hutchins impulsaron una mayor conciencia sobre la seguridad en el cine.

El rodaje de Titanic dejó
El rodaje de Titanic dejó importantes lecciones en la industria sobre la necesidad de equilibrar la autenticidad artística con la integridad y seguridad laboral (Paramount Pictures)

A pesar de los avances, la tensión entre la búsqueda de realismo y la protección del elenco sigue vigente. El caso de Titanic ejemplifica la frontera difusa entre la entrega artística y la seguridad laboral. La industria reconoce que, si bien la autenticidad puede impactar al público, la integridad de los profesionales debe ser prioritaria.

El legado detrás de cámaras

La experiencia de Bernard Hill, recuperada por Espinof, expone los riesgos físicos y emocionales que enfrenta un actor y la constante tensión entre la búsqueda del realismo y la protección de quienes trabajan en un rodaje.

El episodio, sin consecuencias graves, permanece como uno de esos relatos que revelan la complejidad y dureza detrás de las cámaras, recordando que, en el cine, el instinto de supervivencia puede chocar con la exigencia del equipo técnico y la prioridad por el realismo absoluto.

El testimonio de Bernard Hill
El testimonio de Bernard Hill revela la complejidad emocional y física de los rodajes bajo la dirección de James Cameron, consolidando una visión exigente del perfeccionismo en el cine (Dominic Lipinski/PA via AP)

Titanic consolidó la reputación de James Cameron como un director obsesionado con la excelencia técnica, aunque a menudo a costa del bienestar de su equipo. El rodaje dejó lecciones valiosas para la industria, al mostrar que el arte y la seguridad no deben ser excluyentes.

El testimonio de Hill y la reacción de Josh McLaglen sirven como recordatorio de la intensidad de los rodajes y la importancia de los límites humanos, incluso en la creación de grandes clásicos del cine.