
En la ceremonia de los Oscar de 1988, Eddie Murphy utilizó el escenario para abordar de forma directa la limitada representación de actores afroamericanos en los principales premios de Hollywood.
Antes de entregar el premio a Mejor Película a Bernardo Bertolucci por El último emperador, el actor se encontraba en el backstage junto a Robin Williams y compartió con él sus intenciones sobre el discurso que iba a dar.
En conversación con Entertainment Weekly, Murphy reveló que Williams trató de persuadirlo para que reconsiderara el tono de sus palabras.
“Recuerdo estar con Robin Williams detrás del escenario. Le dije: ‘Voy a decir esto’. Y él me responde: ‘¿Pero para qué ir por ese camino?’”, detalló Murphy en la entrevista.
La preocupación del artista no estaba exclusivamente ligada al contenido polémico del discurso, sino más bien al tono con el que su colega planeaba expresarse.

“Yo le contesté: ‘¿No te parece gracioso?’. Más que controversial, la cuestión era si resultaba gracioso. Yo intentaba ser gracioso y decir algo, pero también quería que tuviera cierta mordacidad”, explicó.
Finalmente, Eddie Murphy decidió mantener su postura y al subir al podio, antes de anunciar a la película ganadora, dirigió unas palabras que destacaron la escasa presencia de personas afroamericanas en los Oscar durante los sesenta años que llevaba el galardón.
Durante su discurso, el protagonista de Un príncipe en Nueva York señaló que inicialmente rechazó la invitación de la Academia para presentar el premio.
“No voy a ir porque no han reconocido a la gente negra en el cine”, expresó durante la gala, recordando que hasta ese momento sólo tres personas afroamericanas habían ganado un Oscar: Hattie McDaniel, Sidney Poitier y Louis Gossett Jr..
Y continuó en su declaración: “Probablemente nunca ganaré un Oscar por decir esto, pero bueno, tengo que decirlo. En realidad, puede que no tenga problemas porque parece que cada 20 años recibimos uno, así que hasta 2004 no nos tocaría de nuevo. Para ese entonces, todo ya habrá pasado”.

A la audiencia también le compartió parte del diálogo con su representante. “Así que vine a dar el premio. Pero siento que tenemos que ser reconocidos como pueblo. Sólo quiero que sepan que voy a dar este premio, pero la gente negra no va a ir en el último vagón de la sociedad, ya no vamos a quedar al final. Quiero que nos reconozcan”.
En la misma entrevista con EW, Murphy reconoció que al momento de pronunciar el discurso no pensó en las posibles repercusiones. “Solo intentaba ser gracioso en ese momento y quería que lo que dijera fuera relevante”.
Tras el evento, reflexionó sobre el impacto mediático de sus palabras, señalando que no recibió la atención en los medios que esperaba y que al día siguiente no vio titulares sobre el mensaje que había transmitido.
Sin embargo, el actor y comediante dejó la duda sobre si su llamado fue escuchado por la industria, ya que dos años después, Denzel Washington obtuvo el Oscar a Mejor Actor de Reparto por su interpretación en Tiempos de gloria.
A pesar del pronóstico incluido en su intervención, hasta ahora Eddie Murphy no ha ganado un Oscar. Su única nominación llegó en 2007 por Soñadoras en la categoría de Mejor Actor de Reparto, pero el premio fue para Alan Arkin por Little Miss Sunshine.

Todo sobre el documental “Soy Eddie”
El documental Soy Eddie, dirigido por Angus Wall, ofrece una mirada detallada a la trayectoria y la vida personal de Eddie Murphy.
Estrenado en Netflix, el film incluye testimonios del propio Murphy y de figuras como Chris Rock, Dave Chappelle, Jamie Foxx, Jerry Seinfeld, Arsenio Hall, y Tracee Ellis Ross.
La producción muestra material de archivo de los comienzos de Murphy en Saturday Night Live, donde ingresó con apenas 19 años y protagonizó personajes como Gumby y Buckwheat.
Asimismo, revela la velocidad con la que alcanzó el estrellato y los desafíos que enfrentó en ese proceso, en un entorno marcado por excesos y presión.
Murphy detalla su decisión de mantenerse alejado de las drogas y del alcohol, decisión que atribuye a una profunda autoafirmación: “Siempre me he amado a mí mismo. Esa es una de las principales razones por las que no me autodestruí”.

Un aspecto central del documental es la relación del comediante con la fama y la salud mental. Eddie Murphy identifica que su sentido del humor proviene de una aguda capacidad de observación.
El documental también aborda su manera de lidiar con pensamientos obsesivos y su búsqueda de estabilidad personal, destacando la importancia de la oración y el equilibrio espiritual en su vida.
Además, Soy Eddie expone recuerdos poco conocidos, como su afición por muñecos de ventrílocuo de grandes figuras de la comedia como Richard Pryor y Bill Cosby.
El regreso de Murphy como anfitrión en Saturday Night Live en 2019, tras varios años alejado de la pantalla, es considerado en el documental como un hito que revitalizó su carrera.
Entre sus próximos proyectos, el famoso intérprete menciona una película biográfica sobre George Clinton, nuevas entregas de Shrek y The Pink Panther, y su interés en dirigir una nueva versión de la comedia It’s a Mad, Mad, Mad, Mad World.
Últimas Noticias
La película “Super Mario Galaxy” supera los USD 440 millones en dos semanas y lidera la taquilla global
El largometraje impulsó los ingresos de los estudios responsables y estableció una nueva marca para el sector de animación en 2026

Qué hace tan especial a Garden Lodge, la última gran joya inmobiliaria asociada a la leyenda de Freddie Mercury
Más allá del precio o la fama, la residencia esconde historias, detalles arquitectónicos y recuerdos que la convierten en un símbolo único de la cultura

El poderoso homenaje de los hijos de Michael Jackson en el estreno de su película biográfica
Prince y Bigi lideraron el tributo familiar, en contraste con la ausencia de su hermana en la premiere

De Susan Sarandon a Will Ferrell: los inesperados invitados del show de Sabrina Carpenter en Coachella
La artista transformó el escenario en “Sabrinawood” en su debut como headliner del festival

El tesoro de “And Just Like That...”: ropa de Carrie, muebles emblemáticos y vinilos históricos en una subasta benéfica en California
Fans globales podrán acercarse a la nostalgia mientras la recaudación impulsa oportunidades para la infancia vulnerable



