Las micro y pequeñas empresas salvadoreñas identifican al calor extremo como su principal desafío ambiental

El informe de las entidades académicas confirmó que los negocios locales sufren pérdidas continuas por el clima sofocante y apenas una minoría logra acceder a pólizas o respaldo estatal

Un ventilador con cintas rojas junto a una canasta de frutas sobre una mesa de madera y una persona de espaldas frente a una reja abierta.
Un ventilador encendido refresca varias canastas de frutas maduras sobre una mesa mientras una persona observa la calle desde la puerta de su local. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El informe anual “El estado de la MYPE 2026: La otra cara de la economía” reveló que el calor extremo se convirtió en la principal amenaza climática para las micro y pequeñas empresas de El Salvador, un fenómeno que golpea las ventas diarias de los comercios y empuja al endeudamiento a miles de familias que carecen de seguros para proteger sus puestos de trabajo.

El estudio, elaborado por el Observatorio MYPE de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (FUSAI) junto con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), determinó que el 58.4% de los establecimientos sufrió algún percance derivado de factores ambientales durante los últimos cinco años.

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Lejos de las grandes tormentas o inundaciones, las altas temperaturas diurnas encabezan la lista de problemas cotidianos al perjudicar al 26.9% de los negocios encuestados.

La exposición a estos problemas climáticos no afecta a todos por igual. Mientras el promedio general roza el 58%, el golpe resulta mucho más severo en el sector agropecuario, donde el 80.5% de las unidades productivas reportó daños, principalmente por sequías prolongadas y olas de calor que secan los cultivos y reducen los pastos para el ganado.

La ubicación geográfica también marca diferencias profundas en el territorio salvadoreño. En la zona oriental, la cifra de negocios afectados alcanza el 68.2%, y en las comunidades del área rural llega al 67%.

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El calor extremo (columna A) encabeza los problemas climáticos que golpean a las micro y pequeñas empresas salvadoreñas con un 26,9%, con un impacto más severo en el comercio (31,3%) y en los negocios de subsistencia (28,3%). (Fuente: Observatorio MYPE de FUSAI / Flacso).
El calor extremo (columna A) encabeza los problemas climáticos que golpean a las micro y pequeñas empresas salvadoreñas con un 26,9%, con un impacto más severo en el comercio (31,3%) y en los negocios de subsistencia (28,3%). (Fuente: Observatorio MYPE de FUSAI / Flacso).

“A nosotros nos impactó saber que el calor extremo había sido el fenómeno socioambiental de mayor impacto en el país, por encima de las tormentas tropicales, las sequías y las inundaciones”, explicó William Pleites, director de Flacso El Salvador, al presentar los resultados de la investigación.

La caída en los ingresos de los negocios empuja a los comerciantes hacia la deuda

El impacto de las temperaturas elevadas se traslada de inmediato al bolsillo de los propietarios. La investigación documentó que el 68.6% de los emprendedores perjudicados sufrió una disminución directa en sus ventas, debido a que el calor excesivo ahuyenta a los compradores de las calles o deteriora la mercadería perecedera antes de que pueda comercializarse.

A este problema se suma que un 33.4% registró pérdidas de insumos y mercadería, y casi un 15% debió cerrar temporalmente sus puertas por emergencias climáticas. Sin ahorros suficientes para amortiguar estos imprevistos, los dueños de los establecimientos quedan en una posición de gran vulnerabilidad frente al mercado financiero formal.

“La principal herramienta utilizada para enfrentar estas emergencias es el endeudamiento: casi cuatro de cada diez negocios se endeudan, el 15% vende maquinaria y apenas el 1.5% de las empresas afectadas utilizó un seguro”, advirtió William Pleites.

El director de Flacso El Salvador, William Pleites, durante la presentación del informe anual sobre la situación de las micro y pequeñas empresas. Infobae Centroamérica/Elizabeth Minero.
El director de Flacso El Salvador, William Pleites, durante la presentación del informe anual sobre la situación de las micro y pequeñas empresas. Infobae Centroamérica/Elizabeth Minero.

El directivo remarcó que existe una necesidad desatendida muy amplia en el mercado y que el sistema financiero junto con las políticas del Estado deben crear coberturas accesibles para estos negocios de menor escala.

Falta de respaldo técnico frena los esfuerzos ambientales comunitarios

A pesar de los recursos limitados con los que operan, las micro y pequeñas empresas demuestran una vocación activa por el cuidado del entorno y la optimización de sus recursos.

Los datos del informe indican que:

  • El 74.6% de estos negocios reutiliza materiales para ahorrar dinero
  • El 48.4% implementa medidas para no desperdiciar agua
  • Un 45.4% instaló focos de bajo consumo para reducir su factura de energía eléctrica.

Sin embargo, este esfuerzo individual se frena cuando se requiere infraestructura pública o respaldo institucional. Cerca del 70% de las microempresas jamás recibió asesoría ni créditos ambientales, y apenas un 8% pudo acceder a financiamiento especializado para comprar maquinaria o tecnología limpia que reduzca el impacto del calor en sus locales.

En palabras de William Pleites, el diagnóstico general confirma que las microempresas tienen voluntad y ganas de salir adelante, pero necesitan que el país construya un ecosistema más justo que las proteja frente a las amenazas del clima.

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