Las aguafuertes de Roberto Arlt, una literatura ardiente que toma al humor como rebeldía

Cuál es el secreto por el que las aguafuertes de Arlt sean tan contemporáneas. A pocos días de cumplirse un nuevo aniversario de su muerte, un libro recupera 80 aguafuertes no tan conocidas que responden en parte ese interrogante

Guardar
Roberto Arlt
Roberto Arlt

Escribir una columna semanal debe ser una bendición y un maleficio. Una “suerte maldita”, como el nombre de esa librería en la que dejo una parte importante de mi sueldo. Siempre quise tener una columna semanal, y nunca me animé. Y no lo hice porque creo que los primeros meses lo pasaría genial, hasta que llegado a cierto momento, me quedaría sin ideas; sin nada nuevo que decir. Por eso me asombran lo que hacen tipos como Mercedes Funes, Matías Bauso y Gisele Sousa —para mencionar a tres—. No sólo por cómo escriben, sino porque parecen inagotables.

Repito: yo no podría. Ahora me pregunto si ellos podrán —si querrán— mantener una columna durante casi quince años, como hizo Roberto Arlt con sus aguafuertes en el diario El Mundo, entre 1928 y 1942. Y, para peor, en el medio publicó Los lanzallamas, El amor brujo, El jorobadito, las obras de teatro Trescientos millones y Saverio el cruel, etc.

El propio Arlt, en una nota al final de Los lanzallamas, decía que había escrito sus libros “en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana”. Yo siento que era una obligación feliz. O, en todo caso, una obligación que lo definía: Arlt no era quien era si no era escribiendo. “Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el Diablo están junto a uno dictándole inefables palabras”.

Escribir una columna semanal: bendición y maleficio, Cielo e infierno, Dios y el diablo.

"Viajero de cercanías", de Roberto
"Viajero de cercanías", de Roberto Arlt (Ed. Yuri)

Todos estos años de gente

Todo en Arlt es hiperbólico: la vitalidad asombrosa del texto, la escritura que arde en la oralidad, la inmensa capacidad de ver lo que está fuera de foco en la foto del progreso, la producción imparable. Vuelvo al texto de Los lanzallamas: “El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo”, dice. Y más adelante habla de los libros que “encierran la violencia de un cross a la mandíbula”. Yo creo que toda esa energía es eficaz porque se canaliza a través del humor.

Hay mucho humor en las aguafuertes de Arlt. Eso es algo que no se suele destacar, por ejemplo, en las lecturas escolares —Arlt es un clásico y, como tal, pertenece al aula—. Hay que leer varias aguafuertes seguidas —pero no tantas: tres, cuatro, cinco— para entrar en el clima de una Buenos Aires que ya no existe pero que nunca desapareció del todo. El choque, por supuesto, es a nivel del lenguaje, porque Arlt habla como esos abuelos o bisabuelos que para decir chico dicen purrete y para decir tonto dicen babieca. Volviendo a la escuela, eso se toma como una gran oportunidad de aprendizaje: qué palabras definen la identidad de un pueblo, cómo se ponen en juego, qué pasa cuando caen en desuso.

Como pasa con ciertas traducciones españolas, podríamos decir que las primeras páginas suponen un ejercicio de calentamiento. Pasado el momento, uno ya está caminando por esa ciudad —por esa “modernidad periférica”, como diría Beatriz Sarlo— de oficinistas y obreros y barberos y mujeres que leen novelas rosas en el tranvía y libreros que sueñan una vida de aventuras y aventureros que sueñan con una vida entre libros; y también de quinieleros y burreros y conspiradores y rateritos y descuidistas; y también de amigos chantas y barras del café y de los que van al escolazo y al box.

Los libros de Roberto Arlt
Los libros de Roberto Arlt

Instant-táneas de la calle

Roberto Arlt murió el 26 de julio de 1942: hace casi 80 años. Con el aniversario redondo, la editorial Yuri acaba de publicar Viajero de cercanías, un bellísimo libro que compila 80 aguafuertes no tan conocidas, y en las que se puede ver cómo Arlt convocaba a esa multitud de personajes y cómo los miraba a veces con amor, a veces con ironía, a veces con ternura, a veces con envidia. Pero nunca era condescendiente y siempre lo hacía con una risa cómplice que lo hermanaba con la multitud y los lectores.

La selección de Viajero de cercanías es muy buena, no solo por las historias que trae, sino porque permite ver al escritor en toda su dimensión. Así aparecen sus pasiones, sus yeites, sus contradicciones, sus prejuicios: Arlt era un escritor bastante misógino. Pero, si no nos apuramos a cancelarlo, podemos —sin ser complacientes— intentar comprender cómo todos somos hijos de nuestra época.

Las aguafuertes del libro van de 1928 a 1935. Son años marcados por la crisis del 30: hay hambre, hay pobreza y hay tristeza. Hay, sobre todo, una desconfianza absoluta por la clase dirigente y los poderosos. Yrigoyen y los demás son ridiculizados al extremo. Pero, lejos de los grandes relatos de la política, los textos ponen en el centro al ingenio del porteño, que se las arregla para seguir adelante.

Arlt, dice Margarita Pierini en el prólogo, “es poco afecto a describir sitios pintorescos, se detiene y complace en representar paisajes humanos”. Tal vez allí esté la razón por la que las aguafuertes sean tan contemporáneas.

LEER MÁS

Últimas Noticias

La científica argentina que busca llevar quinoa al espacio: “Estudiar ciencias es participar en la construcción del futuro”

Pamela Such Stelzer, científica egresada de la Universidad de Tucumán, habló con Ticmas sobre la línea experimental que une agricultura, biotecnología y astrofísica en una sola cápsula

La científica argentina que busca

Mujeres más formadas, pero con menor liderazgo: cuando el CV no alcanza para romper el techo de cristal

El 76% de las mujeres que trabajan en el sector tecnológico tiene estudios universitarios o de posgrado, frente al 54% de los hombres. Una diferencia de 22 puntos que no se traduce en igualdad de participación y salarial

Mujeres más formadas, pero con

Gobierno relanza ‘Quiero ser, quiero saber’ en colegios públicos y anuncia nuevos métodos de calificación y beneficios para estudiantes

Las nuevas funcionalidades facilitan la aplicación de exámenes de manera online u offline, y ofrecen herramientas de análisis de resultados, lo que permite a colegios ajustar estrategias educativas

Gobierno relanza ‘Quiero ser, quiero

CABA avanza con la prohibición del celular en la escuela: ya no se podrá usar en la secundaria

La medida profundiza las restricciones que rigen desde 2024 para la primaria y el nivel inicial. Ni alumnos ni docentes podrán tener sus teléfonos durante las horas de clase. Desde la cartera educativa porteña enfatizaron que habrá educación digital con los dispositivos de las escuelas

CABA avanza con la prohibición

¿La Generación Z es “menos inteligente”? Qué dice el análisis del Tec de Monterrey

Los nacidos entre 1997 y 2010 rindieron peor que la generación anterior en pruebas cognitivas.

¿La Generación Z es “menos