"Manejá sin ser dueño. Buscá un auto y empezá a moverte". Ese es el eslogan de Ebes, un servicio de carsharing, la categoría de la economía colaborativa que propone que dueños de autos los alquilen a otras personas desde una plataforma digital y en muy pocos pasos.

La empresa nació hace un año y es la única en su tipo dentro de un ecosistema 2.0 que tiene variantes y que crece cada vez más en la Argentina. La propuesta es simplificar la experiencia, engorrosa y cara, del viejo modelo físico de rent a car. Apunta a un público joven que está acostumbrado al modelo de consumo por plataformas digitales, que eligen pagar por lo que usa y que, en muchos casos, prefieren no costear los gastos fijos que implica ser dueño de un auto.

"La renta de autos es un negocio de mucho tiempo, pero estos sistemas permiten precios realmente bajo. En un promedio, un 30% menos y mucha más variedad de modelos. Somos un AirBnb de autos", describe Juan Pablo Fernández, uno de los cinco socios de Ebes, sistema al que se puede accederse desde su flamante app o desde la web.

"La plataforma ya tiene 3.000 usuarios registrados y 300 autos. En un año esperamos alcanzar los 2.000 autos, con un promedio de facturación mensual de $3 millones y 1.500 alquileres", agrega Mariana Morales, otra de las socias. Fernández, Morales y Mariano Mir están a cargo del negocio y tienen otros dos accionistas inversores.

Cómo funciona

"La app busca opciones con geolocalización. Se indica un rango de fechas de hasta 30 días, se elige un auto, se evacuan dudas por chat y se le manda un pedido al dueño. Acuerdan un punto de encuentro, y listo. El pago se realiza con tarjeta, on line", detalla Morales.

La plataforma ya tiene 3.000 usuarios registrados y 300 autos. En un año esperamos alcanzar los 2.000 autos, con un promedio de facturación mensual de $3 millones y 1.500 alquileres (Morales)

Ebes le cobra un 20% final de comisión a los dueños de los autos y sólo 1% a quienes alquilan. "Cobramos la comisión más baja del mercado, y pagamos a las 72 horas de finalizado el alquiler, algo que ningún competidor hace. Ese pago se realiza a una cuenta bancaria o a Mercado Pago", agrega Fernández.

El alquiler promedio es de $1.500 por día. Es lo que cuesta, por ejemplo, un FIAT Argo. También hay vehículos de alta gama, como modelos de Audi, Jeep y camionetas 4×4. Un Mercedes Benz, por ejemplo, cuesta $3.500 diarios.

Alquilando una semana un dueño puede conseguir por un Peugeot 308 (2017) unos $6.500; por un Chevrolet Corsa (2016), $3.500; o por un Ford KA (2017), $5.700.

Dueños y clientes

"El perfil de consumo es por períodos cortos. Personas a las que se les rompió su propio coche o tiene que hacer viajes cerca. También para escapadas de fin de semana. Y tenemos también utilitarios. Desde el otro lado, ofrecen alquilar personas que, por ejemplo, trabajan lejos y dejan los autos todo el día en sus casas, parados", asegura Fernández.

La renta de autos es negocio de mucho tiempo, pero estos sistemas permiten precios menores. En un promedio, un 30% menos y mucha más variedad de modelos. Somos un AirBnb de autos (Fernández)

Los dueños de los autos se registran y tiene que enviar documentación propia y del vehículo, todo a través de la app. Una vez que tienen el alta pueden decidir el valor diario según un rango recomendado por Ebes, y fijan puntos de entrega y devolución (se puede acordar luego con el cliente). Los autos deben tener una antigüedad menor a 8 años, menos de 250.000 kilómetros, cédula única vigente y seguro contra terceros y robo.

El alquiler promedio es de $1.500 por día
El alquiler promedio es de $1.500 por día

"Al momento de entrega del auto, el dueño hace en vivo seis fotos necesarias para el inicio del alquiler (requeridas por el seguro) y acuerdan el nivel de nafta para la devolución", afirma Morales. Quienes alquilan tienen que registrarse, contar con licencia, ser mayores de 21 años y tener tarjeta de crédito.

"La idea es que una semana de alquiler le permita a los dueños, que seguramente no usan el auto todos los días, generar dinero extra para solventar sus gastos fijos. En general, quisieran ganar dinero, pero no disponen del tiempo ni tienen las ganas de ser choferes, como en otras aplicaciones", cierra Fernández.

Seguí leyendo: