
A pesar de que la dinámica de precios comenzó a desacelerarse desde abril y podría perforar el 2% en junio, la economía enfrenta una inflación “pegajosa” que persiste como un fenómeno estructural difícil de revertir.
Existe un cierto consenso entre economistas que llevar la tasa de inflación desde picos anuales del 200%, como el que heredó la administración de Javier Milei, hasta la zona del 30% resulta menos complejo que lograr una convergencia hacia el 10% o el 5%, cifra que predomina en la mayoría de las economías desarrolladas y emergentes.
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El descenso del ritmo de suba de los precios se atenúa al aproximarse al umbral de un dígito porcentual y, de hecho, la mayor parte de los pronósticos para 2026 arroja una inflación de entre 30% y 33%, muy similar al 31,5% de 2025. Esta perspectiva muestra tanto el avance en la reducción inflacionaria como la persistencia de obstáculos estructurales que impiden la normalización definitiva.
El último informe de Invecq Consultora sostiene que la proyección para 2026 se mantiene en torno al 30%, con una desaceleración paulatina en los próximos meses que podría llevar al Índice de Precios al Consumidor (IPC) por debajo del 2% mensual hacia septiembre.
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“El desafío de fondo es romper la inercia que los precios vienen mostrando hace más de un año y medio: depurado de efectos transitorios -que en un sentido llevaron la inflación al 1,5% en mayo de 2025 y en el otro la empujaron al 3,4% en marzo de 2026-, el ritmo subyacente no se ha movido demasiado y sigue en torno al 2% mensual”, detalló la firma de análisis macroeconómico.
Para Invecq, reducir la inflación a un escalón adicional, de 1,5% mensual en forma persistente, representa un reto mayor y advirtió que “los procesos de desinflación comparables muestran cuán ‘pegajosa’ puede volverse la inflación a estos niveles, y Argentina no parece ser la excepción”. Si bien la dirección apunta hacia la desinflación, remarcaron los analistas, la velocidad de ese proceso exige paciencia y la aplicación de políticas consistentes.
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Los procesos de desinflación comparables muestran cuán ‘pegajosa’ puede volverse la inflación a estos niveles de dos dígitos porcentuales bajo (Invecq)
Así, la inflación “pegajosa”, término utilizado por el Banco Central Europeo (BCE) como por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el resto de la literatura económica, se manifiesta en un contexto donde, aun cuando los factores que impulsaron los precios al alza comienzan a disiparse, como los aumentos puntuales de la carne y los combustibles por la guerra en Medio Oriente en el caso argentino, los valores de productos y servicios mantienen su inercia durante meses, complicando la convergencia hacia niveles compatibles con la media internacional.
“Este valor mide el grado de inercia en el proceso inflacionario, donde valores cercanos a 1 indican que una inflación elevada persistirá durante algún tiempo, incluso en ausencia de nuevos shocks inflacionarios”, sostiene un estudio de la Fed.
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El análisis de EBC Financial Group agrega que la inflación “pegajosa” está estrechamente vinculada a la rigidez de precios y salarios, lo que impide que estos se ajusten rápidamente frente a cambios en la demanda o en la política económica. “Por eso la inflación puede seguir alta aun cuando bajan los precios de los combustibles o se normalizan las cadenas de suministro”, subrayó la entidad.
Para la consultora local LGC, el panorama está marcado por una nueva estabilización del índice inflacionario tras los shocks de febrero y marzo de 2026. “La inflación vuelve a estacionarse en la zona del 2% mensual, apalancada en el ancla cambiaria, la apertura comercial y una actividad pobre que no habilita la puja distributiva”, explicó el reporte.
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La inflación vuelve a estacionarse en la zona del 2% mensual, apalancada en el ancla cambiaria, la apertura comercial y una actividad pobre (LCG)
Bajo esta perspectiva, consolidar el proceso de desinflación requiere algo más que prudencia fiscal y monetaria combinada con bajo dinamismo económico: “Posiblemente sean necesarias otras herramientas complementarias para coordinar mejor las expectativas y las remarcaciones, y llevará más tiempo”, destacó LCG.
El riesgo de presiones alcistas persiste, principalmente por los ajustes pendientes en tarifas y combustibles, así como por la incertidumbre respecto de la dinámica cambiaria, especialmente después de julio cuando cae la oferta de divisas por parte del campo. LCG proyecta que la inflación se ubicará entre 31% y 33% anual en diciembre próximo.
Fundación Capital introduce matices en la desaceleración del ritmo de aumento de los precios y los riesgos del proceso. “Nuestro escenario base contempla una desaceleración gradual no exenta de retos. La inercia inflacionaria continúa siendo un factor clave a monitorear, mientras que el reacomodamiento pendiente de precios relativos configura un sendero complejo”, sostuvo en su último reporte.
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Al mismo tiempo, previó que la inflación baje del 2% mensual en agosto, pero estimó un cierre de año en torno al 31% interanual, alineado con el promedio de 2025. El análisis recalcó que el reordenamiento de los precios relativos —especialmente en servicios públicos y bienes regulados— será determinante para la dinámica futura del IPC, y advierte sobre la posibilidad de sorpresas en caso de ajustes bruscos en ese frente.
La inercia inflacionaria continúa siendo un factor clave a monitorear, mientras que el reacomodamiento pendiente de precios relativos configura un sendero complejo (Fundación Capital)
Jorge Vasconcelos, economista de Fundación Mediterránea-Ieral observa: “La inflación está desacelerando, desde el pico del 3,4% de marzo, y el 1,9% de la inflación núcleo de mayo lo certifica”.
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Lo llamativo, según el especialista, es que esta desinflación se registra en un contexto donde las tasas de interés de cortísimo plazo se mantienen entre el 20% y el 25% anual, sin necesidad de incrementarlas para frenar la variación mensual del IPC. “Eso es buena noticia para el futuro cercano, ya que se requiere más tiempo de esa política de tasas para que el crédito comience a reaccionar”, concluyó Vasconcelos.
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