La primera edición de la Argentina Week que se hizo la semana pasada en Nueva York, organizada por el gobierno de Javier Milei, dejó postales entre las que no faltaron toques distintivos “muy argentos”. ¿Demasiados?
Fue un intento oficial exitoso por seducir inversiones extranjeras que se dio en medio de un enfrentamiento a cielo abierto y descarnado que hubo que explicar a algunos extranjeros que miraban como preguntando “¿qué está pasando acá?”. Tuvo también polémica por la inclusión de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la comitiva oficial, tema que acaparó gran parte de la cobertura mediática. Y se vio mucho optimismo entre inversores y ejecutivos que observaron, y celebraron, señales de cambio estructural en el país.
“Fue como un súper Coloquio de IDEA, pero con más nombres de peso y más onda. Fue un gran primer evento. Hay cosas para mejorar, pero se destaca la organización, la presencia del Gobierno y el entusiasmo de que las cosas cambiaron... están cambiando”. El que habla es el dueño de una empresa argentina grande, muy grande, que pidió reserva de nombre. Está sentado en el bar de un hotel neoyorquino, a pocas cuadras de la 5ta Avenida y repasó lo que dejó el evento en diálogo con Infobae.
El consenso general tuvo un tono similar: un buen primer evento, perfectible, pero un gran startup. Fuentes oficiales dijeron que se buscará hacerlo todos los años y hasta que podría haber otro este mismo año, incluso. ¿Donde? No está claro, pero no sería en EEUU. ¿Alguna capital europea? No hay nada definido.
Algunos esperaban más presencia de más inversores globales y un formato diferente, más concentrado, pero todos los presentes resaltaron el lado positivo, el apoyo de empresas de EEUU –en medio de una relación bilateral que todos describieron como inédita– y, otra vez, el entusiasmo de propios y ajenos. Inversores hubo, claro, y se contabilizaron al menos 5 reuniones privadas de alto nivel con bancos, fondos y empresas. Allí, el ministro Luis “Toto” Caputo fue la figura excluyente, escoltado casi en todo momento por su segundo, José Luis Daza; por el presidente del BCRA, Santiago Bausili; y por dos de sus Coordinadores, Daniel González (Energía y Minería) y Pablo Lavigne (Comercio y Producción).
Incluso aquellos que señalaron de que hubo gran mayoría de argentinos reconocieron el nivel altísimo de las presencias en Manhattan. “Muchos nombres importantes, gente con la que hablás cinco minutos y salen cosas de verdad. En Buenos Aires prometemos vernos y por una cosa y otra se demora”, aseguró el CEO de un banco.
Primera línea
Durante la jornada se vio, entre muchos otros, a Horacio Marin (YPF), Jorge Brito (Macro), Miguel Galuccio (Vista), Marcos y Alejandro Bulgheroni (PAE), Marcelo Mindlin (Pampa), José Luis Manzano (Integra Capital), Hernán Kazah (Kaszek), Facundo Gómez Minujín (JP Morgan) y Martín Varsavsky (Prelude).
También a Federico de Narváez (GDN), Ariel Szarfsztejn (Mercado Libre), Alejandro Macfarlane (Camuzzi), Rubén Cherñajovsky (Newsan), Hugo Eurnekian (Corporación América), Bettina Bulgheroni (presidenta del Cicyp), Juan Martín Bulgheroni (PAE), Martín Migoya (Globant), Pablo Panizza (Quilmes), Martín Galdeano (Ford), Juan Parma (Macro), Eduardo Escasany y Diego Rivas (Galicia), Federico Tomasevich (Puente), Juan Farinati (Bayer) Federico Elewaut (Citi), Pierpaolo Barbieri (Ualá) y Anna Cohen.
El evento fue organizado por la embajada argentina en EEUU, JP Morgan, Bank of America y el fondo Kaszek. A Alec Oxenford, embajador en EEUU, se lo vio exultante a lo largo de las tres jornadas. “EEUU es central para la transformación argentina. Esto no pasó en otros momentos, ni siquiera cuando hubo otras épocas de buena relación. Esto es de otra dimensión. Lo dice Scott Bessent, cuando nos define como un aliado sistémico. No sólo un socio circunstancial en un tema puntual, es un socio confiable, alineado y comprometido. Eso es lo que decidimos ser”, dijo el último día en el Consulado en Nueva York.
Durante el evento se anunciaron importantes inversiones. Aunque, claro, ya estaban en marcha y lista para anunciar. Mercado Libre comunicó unos USD 3.400 millones para el país, pero no fue estrictamente en el evento, aunque allí estuvieron su CEO, Ariel Szarfsztejn, y el presidente de la operación local, Juan Martín de la Serna; y TGS anunció en un evento en el BofA, junto a los gobernadores de Neuquén y Río Negro y Caputo, un desembolso de USD 3.000 millones para líquidos de gas natural.
“Hace más de 25 años que Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos y este es el de mayor magnitud de la historia. Nunca vi tanto interés y entusiasmo por la Argentina como el que vimos en la Argentina Week. Para que ese entusiasmo se traduzca en inversiones extranjeras, los empresarios locales tenemos que dar el primer paso y el ejemplo con proyectos como el que anunciamos”, dijo Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, y socio controlante de la transportadora de gas.
Salesforce, por su parte, comunicó un acuerdo estratégico con el Gobierno nacional para acelerar la digitalización del Estado y promover el talento tecnológico. No se habló del monto.
Adorni ayer dijo que a partir del evento hubo USD 16.150 millones de inversiones. A las mencionadas sumó un pedido de adhesión al RIGI de Pampa (USD 4.500 millones) y First Quantum Minerals sumará USD 5.250 millones en el proyecto de cobre Taca-Taca en Salta.
El clima en Nueva York
El jueves, mientras el evento cerraba en el Consulado argentino, la temperatura se desplomó en Nueva York. De 16 grados a la mañana temprano a 5 grados al mediodía. Poco tiempo después empezó caer una tenue nevada. Días atrás, la temperatura había llegado a unos primaverales 20 grados que sorprendieron luego de semanas del termómetro en negativo. Un verdadero subibaja.
En el evento, quizás quien mejor definió el clima de un sector del empresariado fue Mariano Bosch, fundador de Adecoagro, quien le acaba de vender su empresa a la cripto Tether por USD 600 millones. “Ahora acá nos abren las puertas, hay más fondos dispuestos a escuchar y podemos planear cosas que antes ni soñábamos”, dijo como parte del panel “Competitiveness and business climate”, junto a otros ejecutivos de IDEA.
“Por ser la primera vez tuvo muchísima repercusión e impacto. Hay muchas expectativas reales y concretas sobre inversiones en el sector real. Además se generaron muchas reuniones paralelas, como una de todo el equipo económico con unos 50 inversores de renta fija. Se generó un muy buen movimiento. Si la economía y el país se siguen estabilizando hay que hacer el evento nuevamente el año que viene. Siempre hay aspectos para mejorar, pero el objetivo acá es que haya más inversión. En líneas generales estuvo muy bien”, destacó Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan Argentina y uno de los anfitriones del evento.
“Se logró generar un nivel muy interesante de interés. Hay mucha gente que vemos siempre, somos los de siempre. Pero hubo paneles y empresas clave presentes. El entusiasmo se palpó en el aire, ahora hay peso específico. Las inversiones van a llegar. Nuestro sector es muy de largo plazo, tenemos un plan de inversión de USD 950 millones que se está terminando de concretar”, aseguró Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Sudamérica.
Fabián Kon, presidente de Grupo Financiero Galicia, destacó que el país ahora tiene logros concretos para mostrar. “El flujo de inversiones hacia adelante se ve y se nota. Lo vemos en minería y energía, con números 1 globales hablando de eso. Piden más escala para ser más eficientes. Escala significa más inversiones y más trabajo. Para eso piden, sobre todo, estabilidad. Es lo que miran”, dijo Kon.
“La semana fue muy buena, presentar a Argentina el mundo está muy bien. Que haya gobernadores está muy bien. Ahora hay que generar confianza y tener paciencia. Que se cumplan los objetivos y que Argentina siga haciendo delivery de todo lo que promete”, afirmó Gabriel Martino, ex presidente de HSBC.
Entre los CEO globales presentes se destacó Jim Fitterling, Chairman y CEO de Dow. “A medida que Argentina continúa avanzando con su agenda de reformas, la colaboración entre los sectores público y privado tiene el potencial de generar resultados muy poderosos. Esto crea oportunidades para que el sector petroquímico agregue valor al gas natural, impulse el desarrollo industrial y genere crecimiento de largo plazo. La colaboración sostenida entre países permitirá impulsar prosperidad mutua, innovación y crecimiento sostenible para todos”, dijo en diálogo con Infobae.
Para Julia Bearzi, de Endeavor Argentina, el encuentro fue la fue la vidriera ideal de todo lo que Argentina tiene para mostrarle al mundo: minería, agroindustria, servicios financieros y también los emprendedores. “Se demostró que no sólo tenemos recursos, sino también talento y versatilidad para adaptarnos, para ser jugadores de todas las canchas. Me parece súper positivo lo que se vivió, tuvo volumen y mucho ruido. Hay que instalarlo y volverlo a hacerlo el año que viene con todavía más público extranjero entre los asistentes. Las perspectivas son buenas, hay que aprovechar el viento de cola”, dijo.
Los gobernadores hicieron su juego, pero el apoyo fue contundente. El lunes estuvieron en un almuerzo en el Council de las Américas, junto a Caputo, y el jueves tuvieron su día junto a IDEA en el Consulado. Estuvieron Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Claudio Vidal (Santa Cruz), de varias facciones políticas, pero alineados con Milei en cuestiones legislativas y otros temas, aplaudieron al Presidente desde la platea.
“Pudimos mostrar acá previsibilidad e institucionalidad y que más allá de los partidos políticos y los gobiernos que vengan, lo fundamental es aprovechar la oportunidad histórica que nos da un mundo que demanda lo que tenemos”, resumió el salteño.
Dardos
Milei inauguró la semana con un discurso fuerte en la sede de JP Morgan, en la flamante torre de la entidad que comanda Jamie Dimon, quien antes le dio la bienvenida y dijo: “Este Presidente tiene convicciones muy sólidas sobre cómo arreglar un país”.
Milei tomó la palabra y, muy rápido, arremetió otra vez contra empresarios locales como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. Esta vez con nombre y apellido, sin apodos. Calificó de “prebendarios” a quienes defendieron durante décadas el proteccionismo estatal y lanzó una acusación directa: “quienes defienden la industria nacional son unos chorros”, frase que generó revuelo entre asistentes y repercusiones inmediatas en la prensa y el sector industrial.
A pocos metros, Martín Rapallini, presidente de la UIA, habrá deseado que la tierra lo trague. No esperaba otra vez tal virulencia, y menos en ese lugar. Se quedó esa tarde en JP Morgan, pero faltó el día siguiente a la segunda jornada oficial en el BofA. Seguramente, se tomó el día para organizar el comunicado de la UIA, que circuló el miércoles. La organización fabril tildó de “agravio injusto” las expresiones del Presidente y advirtió sobre el impacto institucional de descalificar públicamente a quienes producen e invierten. La UIA subrayó el hecho de que miles de empresas y familias viven un momento difícil y que el cambio de clima no puede construirse con agresiones.
Siempre atento con la prensa, Rapallini optó esta vez por no hablar. Aseguró que su postura era la misma que la que expresó el comunicado y se lo vio en algún cóctel y el último día en el Consulado, hablando brevemente con algún empresario “alla futbolista”: tapándose la boca para evitar eventuales lecturas de labios. Por las dudas.
Caputo dijo que “el clima de inversión es fenomenal” y celebró la sintonía entre las provincias y la Nación. La confirmación que seguramente no cayó tan bien fue la de Bausili, cuando remarcó que no se va a terminar de levantar el cepo para las empresas... por ahora.
La visión de oportunidad fue compartida por representantes de organismos de inversiones de EEUU. Ben Black, CEO de International Development Finance Corporation (DFC), y John Jovanovic, presidente del Exim Bank, coincidieron en que las reformas “son significativas, impactantes e inspiradoras” y que la nueva política facilita la llegada de crédito y tecnología. “La relación económica especial que se está revitalizando con Argentina es una oportunidad que se da una vez por generación”, sostuvo Jovanovic.
Los banqueros hablaron de digitalización, crecimiento y transformación del sistema financiero. En un panel que compartió con Diego Rivas y Paco Manriquez (Supervielle), Juan Parma, CEO de Macro, destacó: “Si creemos en el futuro de Argentina, debemos confiar en el futuro del sistema financiero que respalda ese crecimiento. Porque tenemos el sistema más capitalizado de la región. Nuestros ratios de capital promedio en diciembre pasado fueron veintitrés, veinticuatro por ciento, más que Brasil, Chile, México, EEUU y la Unión Europea. Más niveles de liquidez comparativamente. No es casualidad: hemos pasado por el infierno”.
En el terreno de la energía, el desarrollo de Vaca Muerta ocupó el centro de la escena. Paneles con ejecutivos como Horacio Marín, de YPF, quien lidió además con un comienzo de semana con el precio de petróleo disparado y explicando cómo eso iba a impactar en el precio de los combustibles; Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Marcos Bulgheroni (PAE) y Miguel Galuccio (Vista), entre otros, describieron el salto exportador de la industria y los desafíos en infraestructura y competitividad.
El Coordinador de Energía y Minería, Daniel González, destacó que la balanza comercial energética pasó de un déficit de 7.000 millones de dólares a un superávit de 8.000 millones en 2025, con proyecciones de alcanzar los 30.000 millones en cinco años. Galuccio –quien ganó el Premio AmCham al Empresario Argentino del Año 2025–, subrayó que el sector ya logró récords de producción y que la clave ahora es acelerar inversiones para monetizar el potencial del gas.
En el plano interno, la Argentina Week exhibió también las tensiones propias de un país en transición que aún genera dudas. Y, como en el tenis, errores no forzados. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debió afrontar críticas por el viaje de su esposa en la comitiva oficial. “Yo quería que mi mujer me acompañe y fue invitada de Presidencia, punto. El resto de las explicaciones ya las di”, dijo Adorni en diálogo con este medio.
También aseguró que otros funcionarios viajaron con sus esposas, declaraciones que generaron pedidos de informes de legisladores. Luego reconoció que haber usado la palabra “deslomarse” para describir su trabajo en la Gran Manzana no fue una idea feliz. Ya era tarde: Negro Andate, uno de los compositores de los jingles de streaming Gelatina había compuesto y posteado el viral “Deslomarse en NY”, con música e “interpretación” de Bad Bunny. El clip fue enviado a este cronista por tres asistentes al evento.
Durante el cierre del evento, el funcionario instó a los empresarios a sumarse a la “batalla cultural” y a defender el capitalismo de libre empresa: “Ustedes también tienen que defenderse. Ustedes también defiéndanse, no se escondan”.
Para algunos empresarios, los dichos de Milei contra Rocca y Madanes fueron eso, parte de la batalla cultural. “Además, si les pega a ellos la señal es que nadie está a salvo de las críticas. Es el estilo del presidente, no comparto, ¿pero dicho acá, en este escenario? A muchos nos pareció too much“, le dijo un CEO a este medio. “Es Javier siendo Javier”, resumió otro hombre de negocios con mucha experiencia y lenguaje de redes, el martes en Infobae.
Como síntesis de la semana, gran parte parte de los empresarios internacionales y locales presentes coincidieron en un punto: existe la sensación de que “esta vez puede ser diferente”. Lo resumió Alejandro Bulgheroni, presidente de Pan American Energy. “Esta vez estoy seguro de que vamos a seguir creciendo… Esta vez, desde lo más alto, desde el presidente Milei, tenemos una idea clara”, afirmó el empresario. No solo eso: días después, es entrevistado por Eduardo Feinmann, en A24, habló de “eficiencia económica” y de que la reacción del Presidente fue hacia todos los que tenían “la vaca atada”. No nombró directamente a Rocca y Madanes Quintanilla, pero tampoco hizo falta.
Los desafíos persisten, y el debate político y económico se mantienen abiertos. Sin embargo, la Argentina Week dejó una señal: el Gobierno apuesta a que la credibilidad internacional, el alineamiento de las provincias y una agenda de reformas puedan convencer a los inversores de que el ciclo de frustraciones crónicas puede comenzar a revertirse. “Todo lo otro es ruido interno que afuera no se escucha”, resumió el CEO de una petrolera.
- ¿Igual, no convendría evitar ese ruido interno?, insistió Infobae.
- La verdad, sí. Pero lo importante es lo que se hace. Tuvimos muchos presidentes que gritaban en la tribuna y luego se daban vuelta y firmaban lo contrario. Son estilos e importan, pero las inversiones que necesita este país van a terminar de venir si la gestión es buena y si volvemos a generar una confianza sostenida. Ese es el gran desafío.