Crisis en la industria: un grupo británico cerró su fábrica en San Luis y despidió a todos sus empleados

La planta, ubicada en la localidad de Juana Koslay, fabricaba la piedra laja para la construcción. La empresa pertenecía a un holding con presencia en más de 20 países y atravesaba un largo conflicto laboral

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La planta de Master Laja
La planta de Master Laja en Juana Koslay formaba parte de la red internacional del grupo británico SSQ y abastecía proyectos de arquitectura en distintos mercados Imagen Ilustrativa Infobae

Una nueva compañía decidió bajar sus persianas y despedir a todos sus empleados. Se trata de Master Laja, una fábrica de piedra laja ubicada en Juana Koslay, en la provincia de San Luis, que integraba la estructura global del grupo británico SSQ Group.

Este holding, con presencia en más de 20 países, se dedica a la extracción y comercialización internacional de piedra natural para la construcción y la arquitectura.

La decisión implicó el despido de 54 operarios y se produjo en medio de un conflicto laboral que llevaba meses de tensiones. Según confirmaron fuentes de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) a Infobae, la empresa acumulaba deudas salariales desde octubre de 2025, incluyendo haberes, medio aguinaldo, horas extra y aportes a la obra social.

En ese contexto, la firma comunicó al gremio que los accionistas mayoritarios “no continuarían invirtiendo en la Argentina” y, como alternativa, ofreció abonar el 60% de las indemnizaciones en 12 cuotas. La propuesta fue rechazada por los empleados, que reclaman el pago total de lo adeudado.

Ante esa situación, los trabajadores iniciaron en enero una toma de la planta para “evitar el retiro de maquinaria” y resguardar los activos mientras avanzaban las negociaciones.

El conflicto se profundizó en las últimas semanas, sin avances concretos entre las partes. Este lunes está prevista una reunión para intentar construir una propuesta que permita recuperar los salarios impagos y encauzar la situación. Hasta el momento, la planta continúa ocupada por los operarios.

Estructura global

El establecimiento de San Luis formaba parte de la red internacional del grupo británico. En su sitio oficial, SSQ menciona contar con una cantera en el centro de la Argentina como parte de su estructura operativa global, junto con oficinas logísticas y equipos comerciales distribuidos en más de 20 países. La producción local de laja se integraba a esa red de distribución internacional, abasteciendo proyectos en distintos mercados.

Master Laja se dedicaba al corte y procesamiento de piedra laja —también conocida como filita o slate— utilizada en revestimientos, pisos y desarrollos arquitectónicos tanto en el mercado interno como en el exterior. Parte de esa producción era exportada y formaba parte del catálogo internacional del grupo. La cantera argentina había sido presentada por la compañía como uno de sus activos estratégicos fuera de Europa, destacando la calidad y características técnicas del material extraído en San Luis.

El cierre impacta de manera directa en Juana Koslay, una localidad con fuerte vínculo con la actividad minera y la transformación de piedra. Además de los 54 puestos de trabajo directos, la planta generaba movimiento para transportistas, proveedores y servicios asociados a la cadena extractiva.

La salida del grupo británico se produce en un contexto complejo para distintos sectores industriales del país. En los últimos meses, varias empresas manufactureras enfrentaron caída en la actividad, aumento de costos y procesos de reestructuración que derivaron en reducción de personal o cierre de plantas.

Uno de los casos recientes fue el de Fate, que comunicó el cierre de su planta de neumáticos luego de operar al 30% de su capacidad instalada en un escenario de mayores importaciones y menor demanda interna. También la textil Emilio Alal cesó la producción en sus fábricas de Corrientes y Chaco a comienzos de este año. En paralelo, TN & Platex —proveedor de marcas como Nike y Adidas— interrumpió de manera indefinida las operaciones en su planta de Los Gutiérrez, en Tucumán, y solicitó la apertura de un concurso preventivo para reestructurar sus deudas. Por su parte, Whirlpool cerró en 2025 su planta de lavarropas en Pilar —inaugurada apenas tres años antes—, despidió a más de 200 empleados y concentró su actividad en la importación de productos terminados.