
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, firmaron el Decreto 515/2025 que oficializa la designación de María Beatriz Giraudo Gaviglio como nueva presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en reemplazo de Pablo Cortese, quien presentó su renuncia al cargo a comienzo de semana en medio de la disputa por la importación de vacunas veterinarias.
La medida, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, afecta a uno de los organismos clave en la regulación y control sanitario del sector agroalimentario argentino.
El decreto establece que la renuncia de Cortese se acepta a partir del 28 de julio, mientras que la designación de Giraudo Gaviglio rige desde el 29 de julio.
SENASA depende de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía y cumple un rol central en la fiscalización de la sanidad animal y vegetal, así como en la certificación de exportaciones agroalimentarias.

La salida de Cortese, a tan solo ocho meses de haber asumido el cargo, se produce en un contexto de tensión que cuando uno de los laboratorios más grandes del país envió una carta documento al organismo por un lote ingresado al país por una empresa competidora.
Si bien coceros de Agricultura confirmaron a este medio el paso al costado por “motivos personales”, la pulseada por las vacunas importadas pesaba como explicación de la renuncia.
La controversia se originó cuando, bajo la gestión de Cortese, Senasa facilitó la importación de productos veterinarios, una política impulsada por el gobierno de Javier Milei para reducir los costos en el sector agropecuario. Esta decisión provocó el rechazo de los laboratorios nacionales, que consideraron amenazada su posición en el mercado.

La tensión escaló cuando uno de los laboratorios más grandes del país envió una carta documento a Senasa por un lote de vacunas importado por una empresa competidora. Aunque Cortese calificó la acusación como “totalmente improcedente”, la polémica ya había tomado estado público.
El respaldo explícito de Javier Milei y del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a la apertura del mercado profundizó el aislamiento del funcionario.
Durante la Expo Rural, Milei afirmó: “Vamos a tener vacunas a mitad de precio”, mientras Sturzenegger sostuvo: “Nos están estafando”.
La Cámara de laboratorios (Caprove) advirtió que la liberalización de las importaciones pone en riesgo a una industria que emplea a más de 8.000 personas y exporta por más de 100 millones de dólares anuales.
Cortese, de perfil técnico y bajo perfil público, optó por dejar su puesto en un organismo considerado estratégico en medio de una disputa política, sanitaria y comercial.

La controversia tuvo su origen en abril, cuando el Senasa autorizó la entrada al país de un lote de vacunas importadas desde Brasil. Si bien el ingreso había sido aprobado por el organismo, un laboratorio local denunció presuntas irregularidades y reclamó una investigación interna. El episodio tensó aún más la relación entre el sector privado y el ente regulador, que ya enfrentaba críticas por parte de las principales cámaras de la industria.
La salida de Cortese también estuvo precedida por una auditoría interna ordenada para revisar los procesos de ingreso de productos veterinarios importados. Aunque no trascendieron públicamente los resultados, fuentes del sector interpretaron la medida como un intento de descomprimir el conflicto sin dar marcha atrás con la política de apertura.
La renuncia se formalizó con una carta presentada el domingo y aceptada de inmediato por las autoridades del Ministerio de Economía, de quien depende el Senasa desde la reorganización administrativa.
Cortese había sido designado en diciembre de 2024 y contaba con experiencia previa en el organismo, donde había trabajado en distintas áreas técnicas.
En el artículo 3 del decreto, se consigna la designación de la nueva titular: “Desígnase, a partir del 29 de julio de 2025, a la ingeniera agrónoma María Beatriz Giraudo Gaviglio en el cargo de Presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)”.
Hace tan solo tres semanas, luego de que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) fuera trasladado a la órbita de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, las autoridades nacionales confirmaron que María Beatriz Giraudo Gaviglio ocuparía el rol de consejera técnica del organismo y cumpliría con las tareas en “carácter ‘ad honorem’”.
Asumió el rol de las funciones pertinentes a sus puestos a partir del 8 de julio y, por el momento, el Gobierno no emitió ningún comunicado sobre si seguirá cumpliendo dicho rol luego de ser designada como a nueva presidenta de Senasa.
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