
Sobre el final de la semana, el Gobierno pudo cumplir con los dos objetivos para salir del escollo del desarme de las Lefi. Por un lado consiguió dejar atrás la volatilidad en las tasas de interés de corto plazo, en especial las de cauciones, que tanto alteraron al mercado. Y por otro, consiguió afianzar el techo de 1.300 pesos para el dólar, ya que cada vez que se acercó a ese nivel se pusieron en marcha los mecanismos para controlarlo sin romper la regla de oro: que el BCRA no participe en el segmento de contado.
El costo de haber puesto la casa en orden pasa por el hecho de que ambos indicadores, dólar y tasas, ingresan a la campaña electoral un escalón más arriba. Dólar más caro y tasas más altas marcarán la dinámica de al menos las próximas semanas, con consecuencias diferentes en cada caso.
Con el régimen cambiario actual, el fiel de la balanza es de $1.200, el centro de la banda fijada por el Gobierno. Tras un comienzo por debajo de esa cifra, el dólar quedó claramente por encima. Y el Gobierno no parece incómodo con un dólar cerca de los $1.300 para contrarrestar las críticas sobre atraso cambiario.
Aún con la narrativa de la libre flotación, para el mercado ya es claro que el BCRA interviene cuando toca ese techo de $1.300, con ventas en futuros y con tasas más altas. Es el precio que además convalida el Gobierno cada vez que compra “en bloque”. El economista Cristian Buteler lo sintetizó en X: “El dólar flota libremente, hasta que empieza a subir. Lo mismo pasa con la tasa endógena”.
Según la consultora LCG, en el mercado de futuros “la posición vendida del BCRA pasó de USD 1.900 millones a unos USD 4.800 millones en julio”. Aún con la participación estatal, el dólar futuro espera una suba del 2,7% mensual para los próximos tres meses, muy por encima de la inflación.
Con el aluvión de agrodólares de la cosecha gruesa, acelerado por la baja temporal de retenciones que ahora el Gobierno transformó en permanente, el mercado cambiario se prepara para un segundo semestre con una demanda intensificada por el turismo y, dentro de las limitaciones que aún persisten para las empresas, por la habitual dolarización preelectoral.
La única preocupación que el dólar le podría traer al gobierno es que exista traslado de esa suba a los precios, algo que por ahora no se registró o que ocurrió de manera marginal. Si el Gobierno mantuvo el dólar a raya para priorizar la desinflación desde el inicio de la era Milei, ¿cómo no va a hacer lo mismo en los meses previos a las elecciones?
El tumultuoso desarme de las Lefi parecería estar llegando a su fin. El BCRA decidió el viernes abrir una ventanilla de liquidez inmediata, un mecanismo que permite a los bancos venderle títulos públicos y obtener pesos con acreditación en el mismo día. Es uno de los mecanismos que los bancos le habían pedido formalmente al presidente del BCRA, Santiago Bausili, a través de una nota, antes del final de las Lefi.
“Se lo pedimos porque todas las entidades no están preparadas para que no exista una asistencia de liquidez diaria del BCRA. La tasa endógena suena bien, pero así no se puede implementar. Y se lo pedimos a tiempo, para que no ocurriese lo que finalmente ocurrió”, explican a Infobae en un banco de primera línea.
El viernes, en las mesas de los bancos y en las redes sociales se destacaba que el BCRA había tomado pesos a una tasa del 43%, lo que no parece ajustarse al esquema de tasa endógena en la que esos rendimientos los decide el mercado.
Crédito más caro
La pulseada entre el BCRA y los bancos podría reabrirse en la próxima licitación de deuda en pesos, en las que se verá si el Gobierno puede sostener lo ofrecido en la anterior subasta, la que se hizo fuera de cronograma para absorber la liquidez que había puesto al dólar en el techo de $1.300.
“Los bancos probablemente van a exigir tasas altas, y será una decisión del Tesoro cuánto convalidar y cuántos pesos deja sin renovar con el fin de expandir la liquidez”, apuntó un informe de la consultora Invecq, que considera que “la tasa actual está aún desarbitrada del escenario macroeconómico”, por lo que debería bajar.
Aún en ese escenario, la situación no dejará de impactar en la actividad económica, en la que la suba del crédito ha sido un pilar clave para la recuperación. El encarecimiento de los préstamos puede poner un palo en la rueda del consumo.
En el mismo banco en que se lamentan porque los contratiempos de la salida de las Lefi “eran evitables”, prevén que las tasas van a normalizarse pero en un nivel más alto que el previo al 10 de julio. Y que más allá de lo macro, eso tendrá impacto sobre el financiamiento en todos los segmentos.
“El crédito se viene frenando por varios motivos. Primero porque se había acelerado de más cuando teníamos liquidez de más, algo que hace rato dejó de ocurrir. Segundo, porque la mora viene creciendo. Y tercero, porque no hay tanta demanda, especialmente entre las empresas”, detallaron en la entidad financiera para explicar la cautela en la colocación de préstamos.
De esa manera, las tasas altas imponen un doble efecto, según explica el informe de Invecq: “El encarecimiento del crédito pone mayor presión a la actividad económica en general y por otro lado, un nivel de tasas altas supone una mayor presión fiscal de cara a la próxima licitación, que tendrá lugar el 29 de julio, donde el Tesoro debe renovar vencimientos por un total de $11,8 billones”.
Últimas Noticias
Jornada financiera: las acciones y los bonos reaccionaron a la baja por un dato de inflación más alto que lo previsto
El S&P Merval cayó 1,3% y los bonos perdieron 0,2% . El riesgo país subió a 581 puntos, el nivel más alto en un mes. El dólar bajó a $1.485 en el Banco Nación y el BCRA compró USD 55 millones en el mercado

Vaca Muerta: un grupo de bancos negocia un crédito de USD 1.000 millones con Southern Energy para hacer un nuevo gasoducto
El préstamo sindicado tendrá como destino un nuevo tendido que buscará unir el yacimiento neuquino con Río Negro. El consorcio lo lidera PAE y también lo integran YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG
Cuánto aumentarán las jubilaciones, pensiones y asignaciones en febrero de 2026, tras el último dato de inflación
Después de la difusión del IPC correspondiente a diciembre de 2025, la Anses aplicará el mismo porcentaje a la actualización de todas sus prestaciones. En cuánto quedará la mínima

Una familia tipo necesita $1.308.713 al mes para no ser pobre
Es según los últimos datos del Indec. El costo de la canasta básica subió 4,1% en diciembre de 2025 y mantuvo el umbral de la indigencia cerca de los 600.000 pesos

El dólar bajó a un mínimo de dos semanas y el BCRA compró otros USD 55 millones en el mercado
La entidad acumula un saldo de USD 328 millones por su intervención cambiaria de enero. La divisa mayorista descontó 10,5%, a $1.457, el nivel más bajo desde el 29 de noviembre



