
El Fondo Monetario Internacional (FMI) trata de escaparle a las controversias retóricas con sus deudores. Más aún si se trata de la Argentina. Sin embargo, tanto las últimas declaraciones de sus funcionarios como las del Tesoro de Estados Unidos, su principal accionista, dejan en claro su opinión sobre la situación del programa con la Argentina y qué debería pasar una vez que queden atrás las elecciones presidenciales, gane quien gane.
¿Habrá matices o diferencias profundas de acuerdo al resultado que marquen las urnas?: como dijo Alejandro Werner, el Fondo es exigente con los gobiernos que intentan cumplir y laxo con los que eluden la mayoría de sus responsabilidades, como se pudo observar en la Argentina de los últimos años.
Pero el diagnóstico de base es similar en cualquier caso: el FMI afirmó en sus informes y a través de sus funcionarios que este año el programa firmado en 2022 se “descarriló” por el sistemático incumplimiento de las metas acordadas por el Gobierno y la falta de avances en la implementación de un plan económico que estabilice complejas variables como la alta (y ascendente) inflación.
Fuentes del equipo económico contaron a Infobae que “con la herencia, la sequía, la situación política interna y un candidato tan disruptivo como Milei no se puede pretender que haya un plan de estabilización este año”.
Con otros argumentos, desde Washington también destacaron que esperarán a que asuma un nuevo gobierno para negociar un programa más ambicioso y que la intención del organismo ha sido “no interferir” en las elecciones para que no lo acusen de “fogonear” la crisis.
Por este motivo, en su última revisión, el Fondo adoptó un atajo, entre el pedido más ambicioso del ministro Sergio Massa de recibir una compensación ante las pérdidas de la sequía por USD 20.000 millones y la postura más intransigente de algunos socios de no aprobar ningún desembolso. De este modo, le otorgó USD 7.500 millones para mantener el barco a flote hasta estos comicios, aunque lo obligó a créditos puente con la CAF y el gobierno catarí para pagarle un vencimiento, como reflejo del cansancio predominante en el organismo integrado por 190 países.
Entre las elecciones de este domingo y fin de mes restarán siete días hábiles en los que el Gobierno debe pagar vencimientos por USD 2.600 millones, sin la certeza de recibir otro desembolso este año. Massa adelantó que se cancelarán con más deuda contraída con China.
Los expertos consultados por Infobae coincidieron en que la relación del Fondo con el país una vez que se conozca al ganador de los comicios, este domingo o en noviembre si hay segunda vuelta, volverá a barajarse.

En este sentido, el ex representante argentino ante el FMI, Héctor Torres dijo que “Argentina es el principal deudor del Fondo y el FMI es nuestro principal acreedor. Por ello, gane quien gane, sería importante que el próximo gobierno pueda mantener una relación normal, correcta, de cooperación con el organismo”.
“Pero eso no será sencillo. La aprobación del último desembolso se demoró mucho porque el directorio del FMI llegó a la conclusión de que el incumplimiento de todas las metas, fiscales, monetarias y de acumulación de reservas, no podía justificarse sólo por la sequía. Hubo también desviaciones del gobierno”, alertó Torres.
“Para complicar más las cosas, en cuanto recibimos los USD 7.500 millones, Massa se embarcó en una espiral de gastos, exenciones fiscales y congelamiento de tarifas, a la vez que culpó al FMI de la aceleración inflacionaria”, resaltó el ex representante en los gobiernos de Néstor Kirchner y Mauricio Macri. De hecho, el Fondo remarcó después de las PASO que esas medidas agravaron las dificultades previas del país.
Al respecto, Héctor Torres también recordó que “ese es el contexto en el que el subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro de EE.UU., Jay Shambaugh pidió públicamente que el FMI suspenda el financiamiento si un país no toma las medidas necesarias. Agregando que la financiación del FMI debe (…) venir acompañada de políticas que devuelvan la estabilidad al país”.
Según varios expertos -inclusive ex funcionarios del Tesoro- esas palabras estaban dirigidas al programa vigente con la Argentina.

Por este motivo, según Torres, “el próximo gobierno va a recibir un programa interrumpido y una relación con el FMI y con el Tesoro de EE.UU. muy desgastada”.
Gabriel Lopetegui, representante ante el Fondo en 2018 y 2019, dijo que esta pausa “va a quedar así hasta que asuma el nuevo gobierno, porque ni el ministro Sergio Massa ni el presidente Alberto Fernández tienen credibilidad en Washington, así que hasta diciembre no creo que se retomen las negociaciones”.
En este sentido, el ex secretario de Finanzas Miguel Kiguel opinó que “después de las elecciones el FMI va a pedir mucho más de lo que viene pidiendo hasta ahora, o sea, va a ser un programa en serio”.
Sin programa a medias
“No hay plafón en Washington para tener un programa a medias. Si ganara Javier Milei y avanzara en la dolarización, al FMI no le va a gustar pero obviamente la van a acompañar como han hecho siempre, pero no van a ser muy entusiastas y seguramente van a pedir más cosas”.
De hecho, el auditor regional Rodrigo Valdes alertó desde la Asamblea Anual en Marruecos que la dolarización no remplaza la necesidad de adoptar políticas fiscales y monetarias sólidas. También, advirtió que, aunque este cambio puede permitir una caída abrupta de la inflación, también generará problemas colaterales, en sintonía con la crítica de otros expertos extranjeros y locales.
Kiguel afirmó que “con Massa creo que van a ser durísimos, porque Massa básicamente los dejó mal parados a todos y dejó esa sensación de un mentiroso serial; quedaron muy enojados con el tema de lo que hizo después del desembolso de agosto”. En cambio, consideró que “la mejor relación es con el equipo de Bullrich donde ya a nivel personal hay buen diálogo con Luis Cubeddu, que no sé si va a seguir, pero seguro sí con Rodrigo Valdés, que conoce a varios de los equipos de Patricia”.
“Pero creo que va a haber un programa y va a ser mucho más difícil con Massa que con los demás. También puede haber la posibilidad de que haya algún desembolso neto, pero eso va a depender mucho del programa que se haga”, aclaró Kiguel.
Por su parte, el economista Andrés Borenstein sostuvo que “con Massa van a tener que empezar de nuevo; con Patricia va a ser fácil y con Milei será la gran incógnita”.
“El plan de estabilización que implemente un gobierno de Patricia Bulrich es lo que típicamente implementaría el FMI. Además hay afecto societatis. En cambio, con Massa la relación será muy difícil y seguramente tenga que meterse el Tesoro en el medio, porque Massa les cambió las reglas. Con Milei depende de que haga o quiera hacer él”, expresó Borenstein.
Después de las PASO, el staff del FMI mantuvo contactos con los equipos de los candidatos. En pocos días más, llegará el momento de cambiar la palabra “diálogo” por “negociación”.
Últimas Noticias
El BCRA habilitó a los bancos a girar el 60% de sus dividendos de 2025 en tres cuotas
La autoridad monetaria mantuvo el porcentaje que las entidades financieras pueden distribuir entre los accionistas. La medida rige únicamente para el ejercicio del año pasado y no para las utilidades retenidas
Jornada financiera: las acciones argentinas esquivaron la volatilidad global y subieron hasta 6% en Wall Street
Los títulos petroleros ganaron hasta 5% en Nueva York, dada la volatilidad del crudo, y el S&P Merval subió 2,8%, a contramano de las bajas de los mercados internacionales. El riesgo país siguió por encima de los 600 puntos. El dólar continuó a $1.415 en el Banco Nación
Cómo es el plan de Caputo para pagar los vencimientos de deuda hasta las elecciones presidenciales de 2027
El ministro de Economía ratificó que el Gobierno no acudirá al mercado internacional para refinanciar los compromisos financieros de mediados de 2026 y el próximo año. Cuáles son las alternativas que puso sobre la mesa

Polémica con un tradicional edificio que se demolerá en la Avenida Alvear: proyecto de mega lujo y tensión entre empresarios
Se trata de la propiedad en la que estuvo por muchos años la tienda porteña de la marca Ermenegildo Zegna. Se reformó en lo ‘90 y no tiene protección patrimonial

Pese a una caída de las exportaciones, el saldo comercial de febrero arrojó un superávit de USD 788 millones
La contracción de las importaciones, que alcanzó los dos dígitos, compensó la menor performance de los despachos al exterior y permitió sostener el superávit. El detalle por producto y mercado de destino



