
Está previsto que la próxima semana el Gobierno informe cuál será el aumento de las jubilaciones y pensiones para el período que va de junio a agosto, el segundo reajuste de 2023. Aunque aún resta conocer el dato oficial sobre la evolución de los salarios de marzo, que permite calcular el incremento, se estima que la suba rondaría el 21%, según proyecciones consultadas.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) proyectaron que el aumento será del 21,04% de acuerdo a los siguientes datos: una evolución de 23,54% del índice Ripte de diciembre a marzo; una estimación de 18,21% para el índice de salarios que mide el Indec (el dato oficial de marzo se dará a conocer el 10 de mayo); y 18,54% de aumento de la recaudación tributaria.
“Puede haber una variación leve en el porcentaje. La inflación estimada para ese período, de acuerdo al REM que difunde el Banco Central y corregida con un 7% para abril, da la impresión que va a acercarse al valor de la movilidad. Pero es difícil determinar a esta altura si va a ganar o no”, señalaron desde el CEPA. Con todo, para mantener el poder adquisitivo, como viene sucediendo en actualizaciones anteriores, se va a requerir del aporte de un bono extra para las jubilaciones más bajas.
Si finalmente se aplicara este porcentaje de 21%, la jubilación mínima pasaría de $58.665,43 -la cifra actual- a unos $71.000 aproximadamente. Según economistas consultados, si la tasa de inflación presente es superior a la tasa de inflación del trimestre pasado (la de abril-junio va a ser muy superior a la de enero-marzo) el aumento de la movilidad jubilatoria para los que cobran menos de dos mínimas volverá a caer fuertemente respecto a la variación de los precios. Lo mismo había sucedido en el trimestre anterior.

El primero de los cuatro aumento para los jubilados y pensionados correspondientes para este año, otorgado para el período que va de marzo a mayo, fue de 17,04%. Pero, además, el Gobierno otorgó un refuerzo para las jubilaciones y pensiones de hasta dos haberes mínimos, con el objetivo de que ninguna jubilación quede por debajo de los $73.000.
El refuerzo mensual fue de $15.000 por mes para quienes perciban hasta una jubilación mínima y fue decreciendo progresivamente hasta los $5.000 pesos para los que perciban hasta dos haberes mínimos. Con estos incrementos, se llegó a una jubilación mínima de $73.665.
Por la ley de movilidad jubilatoria, los haberes de los jubilados se ajustan de forma trimestral con una fórmula que combina un 50% de la recaudación de la Anses y otro 50% de la variación salarial, de acuerdo a los valores del Índice General de Salarios o del Índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte). El mismo porcentaje de movilidad se usa para calcular también los incrementos para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), asignaciones familiares, pensiones no contributivas, y pensión al adulto mayor.
A diciembre de 2022, el total de beneficiarios de jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) ascendió a 5,7 millones de personas. El 46% de los beneficiarios recibe haberes iguales o menores a un haber mínimo, un 17% entre una y dos mínimas y el 36% restante, haberes iguales o mayores a dos.
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