
Las acciones estadounidenses cerraron el viernes una sesión volátil con pocos cambios el viernes, pero aun así registraron fuertes pérdidas semanales. El S&P 500 registró su racha de pérdidas semanales más larga desde que estalló la burbuja de las puntocom en 2001, ya que resurgieron las preocupaciones sobre una política monetaria más estricta y la resistencia de la economía norteamericanas y las ganancias corporativas frente a la inflación.
El Dow Jones de Industriales acumuló una pérdida de 2,9% en cinco ruedas; el S&P recortó un 3%, mientras que el panel tecnológico Nasdaq restó un 3,8 por ciento.
El Dow Jones cerró su octava caída semanal consecutiva, la más larga desde 1932, durante la Gran Depresión. Y en un balance semanal, la presente racha negativa para las bolsas de Nueva York es la más profunda desde el 2001. Los operadores dan por hecho que el banco central estadounidense subirá las tasas de interés en 50 puntos básicos en junio y julio.
Las fuertes pérdidas de 2022 se fundamentan en las preocupaciones sobre la capacidad de recuperación de las ganancias corporativas frente a la inflación resurgieron esta semana. En el transcurso del 2022, el índice Nasdaq se hunde un 28%, el S&P 500, un 18%, y el Dow Jones de Industriales, un 14 por ciento.
Al promediar la sesión del viernes, el S&P 500 llegó a anotar una baja del 20% desde su cierre récord del 3 de enero de este año, lo que lo colocó, según el parecer de los analistas, en zona técnica de “mercado bajista”, lo que podría ser el prólogo de más sesiones en rojo.
Aunque las acciones argentinas resistieron con dignidad la ola vendedora que se extendió en el exterior, el S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires terminó el balance semanal con una caída de 0,8% en pesos, a 88.118 puntos, y una ganancia marginal de 0,1% en dólares, según la paridad implícita del “contado con liquidación” en ADR y acciones operadas en dólares en Nueva York.

Los bonos Globales en dólares, emitidos con el canje de deuda, perdieron un 1,5% en el promedio semanal, aunque exhibieron un leve rebote de cotizaciones desde el miércoles, pues mientras transcurría el feriado en Argentina por el Censo Nacional anotaron en Wall Street su precio más bajo desde que salieron al mercado en septiembre de 2020. Algunas emisiones del canje llegaron a ofrecer rentabilidades por encima del 30% anual, consideradas de “default”.
El riesgo país de JP Morgan, en los 1.945 puntos para Argentina, trepó 50 unidades en la semana, muy cerca de su récord post reestructuración del 8 de marzo.
Grupo IEB (Invertir en Bolsa) señaló que “la preocupación de una eventual recesión en EEUU, su actual política monetaria contractiva, y una prolongación y ampliación de los confinamientos en China, siguen siendo un viento de frente para la deuda emergente”. Apuntaron además que “la deuda hard dollar argentina no ha sido ajena al contexto internacional, mostrando una correlación fuerte con la deuda emergente en las últimas semanas. Si bien el contexto internacional podría seguir siendo adverso, pensamos que los bonos hard dollar argentinos podrían ser defensivos ya que se encuentran en un nivel cercano a lo que es considerado en el mercado como su valor de recupero”.
Por su parte, Darío Díaz, socio de Fidem Partners, expresó que “considerando el contexto económico nacional, el cual adicionalmente a los problemas locales se suma la turbulencia internacional, hace que las empresas deban agudizar sus estrategias financieras con ingresos en pesos que pierden valor por efecto de la devaluación e inflación las empresas”.
Díaz agregó que “si bien no hay una receta especifica y cada estrategia depende de la situación de la compañía, existen varias opciones que deben analizarse. Una de las más sencillas es invertir los excedentes en el mercado financiero, hay opciones de títulos ligados al dólar, o inflación”, mientras que “entre las compañías industriales o importadoras, la inversión en stock es una estrategia habitual para resguardar valor”.
El BCRA acentuó la compra de divisas
El Banco Central sumó compras netas por unos USD 210 millones en el mercado mayorista, para mejorar el desempeño de mayo a un total de USD 770 millones, el resultado más abultado desde el mismo mes del año pasado.
Con mucha volatilidad, el dólar libre concluyó la semana con una ganancia mínima de 50 centavos, para ser operado el viernes a $204 para la venta. En mayo la divisa sube $3,50 o 1,7%, aunque permanece por debajo de los $208, el precio en el que finalizó el 2021.
El dólar “blue” quedó así otra vez por debajo del dólar “solidario”, que en el promedio de bancos estuvo ofrecido a $204,46 al público.
Asimismo, el dólar mayorista , en $118,48, anotó a lo largo de la semana una ganancia de 1,05 peso o 0,9%, aún a un ritmo de apreciación rezagado de la inflación doméstica.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Cuenta DNI: todos los beneficios de enero 2026
La aplicación del Banco Provincia oficializó las promociones, descuentos y el calendario para el primer mes del año

La construcción dio indicios de recuperación en diciembre tras la fuerte caída de noviembre
Los despachos de materiales registraron una mejora en el último mes del año pasado, tras un noviembre marcado por la caída de la actividad

Qué impacto podría tener el acuerdo comercial con la Unión Europea en el mercado automotor argentino
La reducción de aranceles sería progresiva y se iniciaría con un cupo. La industria automotriz local, a diferencia de la brasileña, cayó en producción y exportación en 2025 y necesitaría también exportar vehículos a Europa

La brecha entre la AUH y la Asignación Familiar para trabajadores registrados podría dificultar la formalización del empleo
El diferencial entre el subsidio para empleados sin descuentos jubilatorio y el que recibe los anotados en el SIPA creció de 12,2% en noviembre de 2023 a 37,5% en enero de 2026. Advertencias sobre posibles desincentivos para crear puestos en blanco

Acuerdo UE–Mercosur: cómo impactará en las exportaciones, la industria y las inversiones en la Argentina
El pacto aprobado por Europa definió reglas de comercio, cuotas, retenciones y estándares regulatorios que inciden sobre ventas externas, actividad fabril y flujos de capital, con efectos concretos sobre distintos sectores económicos locales


