El presidente del BCRA, Miguel Pesce
El presidente del BCRA, Miguel Pesce

Para crear el paquete de asistencia financiera a las pequeñas y medianas empresas anunciado hoy por el gobierno, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) reducirá los encajes a los bancos de manera de liberar $320.000 millones de pesos que estarán disponibles para ser prestados, según pudo saber Infobae de fuentes oficiales.

El BCRA se apresta a dictar una normativa en ese sentido en forma inminente, tal como señaló el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en el anuncio de las medidas para paliar la retracción económica que traerá la expansión del coronavirus en el país. De hecho, en el sector financiero se esperaba que la norma se conociera hoy mismo.

La reducción de los encajes se ubicará entre 1,5% y 2% de los niveles actuales. Con esos fondos, los bancos podrán prestar exclusivamente a las pymes a una tasa del 26% y un plazo de 6 a 12 meses para ser destinados a capital de trabajo e incluso a reestructurar otros créditos ya contraídos con anterioridad con condiciones más desfavorables.

Los encajes son los fondos que cada banco debe depositar en el Banco Central cada vez que sus clientes depositan su dinero a través de plazos fijos o en cuentas a la vista, como las cajas de ahorro o las cuentas corrientes. Un porcentaje de ese dinero debe quedar “encajado” en la autoridad monetaria como resguardo del sistema, sin que los bancos reciban remuneración alguna por depositarlos.

La reducción de los encajes se ubicará entre 1,5% y 2% de los depósitos. Con esos fondos, los bancos podrán prestar exclusivamente a las pymes a una tasa del 26% y un plazo de 6 a 12 meses para ser destinados a capital de trabajo.

La medida, que será instrumentada en breve, ya había sido conversada entre las asociaciones que agrupan a las entidades financieras y las autoridades. Durante el lunes, los bancos recibieron la confirmación de la decisión en una reunión mantenida con el titular del BCRA, Miguel Pesce, y el propio Kulfas.

En ese encuentro, el principal punto enfatizado por las autoridades fue que las líneas crediticias lleguen con exclusividad a las pymes y los comercios, que se entiende serán los principales afectados por el parate económico que traerá la generalizada suspensión de actividades de toda índole provocada por la pandemia.

Al mismo tiempo, dada la inusual gravedad del escenario, se estableció que el destino de estos préstamos no estaría prefijado, siempre que ayude a sobrellevar la emergencia. De hecho, Kulfas mencionó como referencia para estos créditos el monto de la nómina salarial mensual de quien los toma. Es claro que muchas pymes los necesitarán para pagar los sueldos

Por el lado de los bancos, la medida fue bien recibida. No solo porque es a todas luces razonable que ante una emergencia económica desde el gobierno se dispongan facilidades para el crédito, sino también porque les permitirá colocar algunos fondos que hoy no son remunerados de ninguna forma. Entre tener ese dinero “encajado” en el Banco Central a tasa cero o prestarlo a una tasa baja y claramente inferior a la inflación esperada, los bancos prefieren esto último.

Las pymes enfrentan un escenario de parálisis económica, mientras deben sostener el pago de sus costos fijos.
Las pymes enfrentan un escenario de parálisis económica, mientras deben sostener el pago de sus costos fijos.

De hecho, en los últimos días se conocieron noticias de bancos privados que salieron a ofrecer sus propias líneas, impulsados por la emergencia del coronavirus. Santander lanzó créditos al 20% para la compra de equipos tecnológicos que permitan el teletrabajo. BBVA presentó ayer una línea con el mismo objetivo. Banco Galicia ofrece una línea especial, con tasa del 18%, para pymes dedicadas a la producción de insumos médicos.

Por el lado oficial, el Banco Nación armó un plan que formó parte de los anuncios del gobierno. Destinará $25.000 millones a financiar productores de alimentos, higiene personal y limpieza y de insumos médicos; $8.000 millones para la producción de equipamiento tecnológico que facilite el teletrabajo y $2.800 millones para financiar infraestructura en 48 parques industriales de todo el país.

La única desconfianza por el lado de las entidades viene por el lado de saber qué reacción tomarán las pymes frente a la oferta de tomar préstamos. El escenario justifica ese escepticismo, ya que la demanda de crédito por parte de las pymes es muy baja. Quienes se decidan a tomar préstamos seguramente lo hagan empujados por la necesidad de una situación única, en la que se ven obligados a afrontar el pago de salarios y sus costos fijos frente a ingresos que se deshacen con el correr de las horas. La decisión anunciada hoy de eximir de obligaciones patronales a las empresas de sectores críticos (gastronomía, transporte, turismo, etc.) golpeados por el coronavirus está enmarcada en esa situación.

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