Esta semana estará dominada por la deuda del gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires. Habrá dos instancias clave. La primera será el lunes y la segunda entre el martes y el fin de semana próximo.

Por supuesto, los inversores vivirán tensiones porque afecta a los bonos en pesos y en dólares con legislación de Nueva York -los más difíciles de manjar- y pueden ser un anuncio de lo que vendrá cuando se renegocie toda la deuda con vencimiento local y en el exterior.

El lunes, el gobierno intentará postergar por siete meses el vencimiento de $ 214. 261 millones. Estos bonos vencen en febrero y abril, pero quiere renovarlos y que se paguen en setiembre y diciembre.

Si logra que los nuevos bonos que reemplazarán a los que vencen sean aceptados por la mayoría de los inversores, habrán dado un paso clave porque descongestionarán los vencimientos cortos antes de sentarse a negociar con los acreedores la deuda. En otras palabras, se sentarán a la mesa con más fichas para apostar.

El título que se ofrecerá para reemplazar al que vence en febrero y se pagará en setiembre otorga tasa Badlar más 4 puntos. La Badlar es la tasa promedio que se paga por plazos fijos de más de $ 1 millón a 30 días. El viernes estaba en 36,12%, es decir que pagará por esa deuda inicialmente 40,12%. Por supuesto, el monto se irá ajustando mes a mes de acuerdo al valor que vaya adquiriendo la Badlar hasta el día de su vencimiento. El título que vence en diciembre pagará Badlar más 5,50 puntos (43,12%. anual).

El mercado será el juez de esta intención del Gobierno de mejorar el perfil de la deuda en cuanto a plazos y de bajar la tasa de interés en moneda local que está pagando.

Pero los test no terminan acá. El martes, Axel Kicillof deberá saber si junta la masa crítica de 75% de los acreedores de BP21 para poder reperfilar su vencimiento. En otras palabras, pagar primero los intereses y el capital a fin de mayo cuando la deuda nacional ya esté renegociada. Si no consigue, la masa crítica, algo muy probable porque los acreedores están muy atomizados, el 26 de enero deberá pagar el bono en su totalidad o caer en default.

Un default de un bono de la provincia afecta al resto de los bonos emitidos y contagia a los bonos nacionales que perderían confianza y aumentaría el riesgo país. Todas las fichas que pudieran ganar el lunes, no servirán si esta negociación fracasa.

Por su parte, el riesgo país del viernes subió apenas 1% a 1.838 puntos. Si este indicador sirve como guía, se puede adelantar que en el mercado hay tensión.

Los precios del dólar libre estuvieron en calma y siguen en $ 78. Los dólares alternativos tuvieron otra suba leve de 0,5% en el dólar Bolsa y de 1,7% en el contado con liquidación. Pero el dólar que observa el mercado es el que cotiza en la Bolsa porque es el de más movimiento. Los dólares alternativos mueven alrededor de USD 70 millones diarios.

El dólar oficial estuvo tranquilo y el Banco Central pudo comprar USD 120 millones en el mercado mayorista e incrementar sus reservas en 117 millones a USD 45.486 millones.

La Bolsa cerró casi neutra y fue una demostración de que nadie salió de las inversiones de riesgo.

No es un panorama de grandes augurios, pero tampoco muestra temores por lo que se puede decir que el gobierno puede aprobar el examen de manera ajustada y satisfactoria y que se puede alejar de la posibilidad de un default bonaerense.

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