Rafael Di Zeo fue interceptado en el aeropuerto de Córdoba horas antes de la visita de Boca a Talleres

Al detectar su desembarco, la Policía provincial le notificó que tiene derecho de admisión. La respuesta del líder de la barra

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No puede ver a Boca porque tiene derecho de admisión

El vuelo de Aerolíneas Argentinas partió después del mediodía desde Aeroparque. Un rato antes, en la zona de embarque, un hombre canoso de 63 años presentaba su documento de identidad junto con su pasaje. Era Rafael Di Zeo. Cuando chequearon el destino de su viaje, se dieron cuenta que era Córdoba. Como Boca Juniors juega esta noche con Talleres desde las 20.30, los funcionarios sumaron dos más dos, les dio cuatro y dieron aviso. El jefe de la barra brava de Boca, con derecho de admisión vigente por tiempo indeterminado, no sospechó.

Apenas aterrizado el AR 1330 en el Aeropuerto de la provincia Mediterránea, Rafa saludó a su gente y se subió a una camioneta gris en el asiento delantero al lado del conductor. No pudo hacer más de 100 metros: alertado el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, del viaje relámpago, mandó una comisión policial a hacerle constar que tenía prohibición de concurrencia para ingresar al Mario Alberto Kempes.

Los efectivos lo hicieron bajar del vehículo, le labraron el acta correspondiente y le hicieron firmar ahí mismo, en el capot de la camioneta, que quedaba notificado que no podía ni acercarse al estadio. Arisco, según los testigos del hecho, Di Zeo puso el gancho pero les dijo a los policías: “Avisale al Ministro que sé lo que tengo que hacer, soy un perseguido pero también decile que el mes que viene ya puedo entrar a las canchas”. E inmediatamente se subió al vehículo y se alejó de la zona ya que la prohibición es sólo para ir a la cancha.

La gente del Ministerio provincial, pero también desde la Dirección Nacional de Seguridad Deportiva que dirige Franco Berlín, lo tomaron como una bravuconada más. De hecho la semana pasada el presidente Javier Milei firmó el decreto que fue publicado el jueves 26 de marzo que ratificaba el derecho de admisión impuesto en mayo de 2024 tras una requisa de un micro de la barra en el que él viajaba justamente a Córdoba donde había cuatro armas de fuego y que fuera reafirmado con mayor ahínco en octubre de ese año, tras una amenaza por whatsapp a Berlín y la gente de Seguridad Deportiva. En ese momento, quien era la ministra, Patricia Bullrich, aseguró que la prohibición era “de por vida”. Rafa intentó que se reconsiderara la medida cuando Bullrich pasó al Senado y quedó Alejandra Monteoliva en su lugar, pero el Gobierno la mantuvo sin modificaciones.

¿Qué chances tiene entonces Di Zeo de hacer realidad las palabras emitidas a las 15.30 de este jueves en Córdoba? Ir a la Justicia y conseguir un fallo que declare inconstitucional la restricción a perpetuidad. El tema es que tiene un escollo para que algún juez se lo dé el próximo mes: el líder de La Doce está purgando una probation por aquel episodio en la ruta que recién finaliza en septiembre de 2027. Por esta situación firmó el acuerdo judicial el 14 de marzo de 2025 y se comprometió por dos años y medio a hacer tareas comunitarias y un tratamiento psicológico además de haber resarcido con una suma importante a la provincia de Córdoba. Y si bien no estaba especificado en la probation que durante ese lapso se incluía la prohibición de concurrencia, en Tribunales dicen que va de suyo, que ningún juez se atrevería a dejarlo volver a las tribunas mientras esté vigente ese acuerdo.

Rafael Di Zeo - La 12 - La bombonera - Boca vs Colón
Di Zeo, en la popular. Una imagen que, por el momento, es imposible (TELAM)

Diego Storto, abogado de Di Zeo, se refirió al episodio: “Rafa no amenazó a nadie, eso es mentira. Y viajó sabiendo muy bien que no puede entrar a la cancha. Todo lo que están haciendo es un circo”. Y agregó: “Estamos cumpliendo los pasos procesales para que si Di Zeo vuelva a entrar a los estadios”.

Por su parte, en el marco del Programa Federal de Control en Ruta para Eventos Deportivos de la Dirección Nacional de Seguridad Deportiva también hubo requisa a los cinco micros de la barra de Boca que viajaron por la ruta 9. Y ahí, en el peaje Toledo, con participación de la policía cordobesa y la gendarmería nacional, se encontraron armas blancas, 21 gramos de cocaína, 97 gramos de marihuana y 16 barras que tenían derecho de admisión a los que también se les notificó que no podían entrar al estadio. En el primer micro dirigiendo la caravana viajaba el otro líder de La Doce, Mauro Martín, quien sí estará en un rato en el Kempes ya que su derecho de admisión venció en 2023.