El impresionante accidente que sufrió el hermano de Paul Aron: su auto terminó en llamas y el piloto fue hospitalizado

Ocurrió en la carrera Intercontinental GT Challenge de 12 horas en Bathurst Australia

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Terminó hospitalizado: hubo tres autos involucrados

Un accidente automovilístico interrumpió la carrera Intercontinental GT Challenge de 12 horas en Bathurst Australia, después de que tres vehículos colisionaran y uno de ellos se incendiara. Ralf Aron, líder de la competencia, fue hospitalizado en condición estable, mientras que otros incidentes, como un coche en llamas y el impacto de un piloto contra un canguro, marcaron la jornada, según informó The Sun.

El accidente principal se produjo cuando el Porsche de Johannes Zegler quedó detenido en la pista tras un incidente previo. Los equipos y comisarios sufrieron problemas de comunicación y no lograron advertir a los demás pilotos, lo que facilitó que Aron chocara directamente contra el vehículo detenido.

El coche de Aron, hermano de Paul, piloto de reserva de Alpine, escudería del argentino Franco Colapinto en la Fórmula 1, se prendió fuego al instante. Esto provocó que la carrera quedara interrumpida por la bandera roja, en medio de imágenes de gran impacto, que dieron la vuelta al mundo.

Aron y Zegler consiguieron salir de sus coches por sus propios medios. Zegler resultó ileso; Aron fue trasladado de inmediato a un hospital local en Orange, donde permanece bajo observación. Shea Adam, locutora durante la transmisión, destacó recogida por The Sun: “La buena noticia es que Ralf está estable”.

El equipo de Zegler confirmó que el piloto salió sin lesiones: “Lo primero es que Jimmy está bien. Salió del coche, eso es lo principal. El coche probablemente quedó hecho trizas”, explicó Mark Rosser al citado medio.

Horas antes, las alarmas se activaron cuando James Golding perdió el control de su Audi, que se incendió tras estrellarse contra un muro. Golding no sufrió heridas. Su equipo confirmó de inmediato que el piloto estaba en buen estado para evitar inquietudes en la competición.

El evento adquirió un tinte insólito cuando Christopher Mies, piloto alemán de HRT Ford Racing, impactó a unos 250 kilómetros por hora (155 mph) contra un canguro que cruzaba la pista. Mies describió después a The Sun que vio al animal solo en el preciso momento del impacto. El parabrisas quedó destruido y la sangre del canguro cubrió la parte frontal del vehículo, lo que le provocó la pérdida momentánea de visión.

Mies consiguió maniobrar para frenar en una zona segura. Relató la dificultad de reaccionar bajo la conmoción y la necesidad de priorizar su integridad: “Solo intenté hacer lo más seguro”, explicó.

La labor de los comisarios de pista fue cuestionada debido a los problemas de comunicación. Un comentarista consultado por The Sun señaló: “Probablemente el equipo vio las mismas imágenes que nosotros, pero no pudo comunicarse con su piloto”. Esta situación influyó directamente en la gravedad del accidente y reavivó el debate sobre los sistemas de alerta y seguridad en pruebas de resistencia.

Al finalizar, el estado de las barreras de seguridad y la tecnología de los vehículos permitieron evitar consecuencias mayores. Los pilotos y equipos compartieron su alivio tras comprobar que, pese a la peligrosidad de los hechos, los sistemas de seguridad respondieron y protegieron la vida de sus protagonistas.