Mientras se desarrollaron las conferencias de prensa de Marcelo Gallardo y Gabriel Milito, de fondo, se escucharon en continuado los bocinazos de los fanáticos del Atlético Mineiro, que celebraron ruidosamente el 3-0 que le dio al conjunto brasileño una ventaja que puede ser clave en la semifinal de ida de la Copa Libertadores ante River Plate.
Deyverson -en dos oportunidades; una pesadilla para la visita- y Paulinho anotaron para el local. Sin embargo, el DT del elenco de Belo Horizonte se mantuvo al margen del fervor. Ni hablar cuando en una de las preguntas le sugirieron la chance de que la llave quedó resuelta en el primer choque.
“Marcamos una diferencia que no dice nada. Sé lo que es el Monumental, la mentalidad de Gallardo y la calidad de sus jugadores. La eliminatoria todavía no terminó”, subrayó el ex entrenador de Argentinos Juniors.
Tal es el respeto que el orientador, de 44 años, le tiene a su adversario, que luego del 3-0 las cámaras captaron el pedido especial que les hizo a sus futbolistas. “Mais um, mais um”, reclamó, planteando la necesidad de ampliar el marcador para viajar más holgado a Buenos Aires, donde más de 80.000 fanáticos pujarán por la levantada del Millonario.
* Las principales alternativas del cotejo disputado en Belo Horizonte
El ex defensor de Independiente y el Barcelona de España sostuvo la cautela a lo largo de su alocución, en la que estuvo acompañado por Deyverson. “Sabemos que somos un equipo competitivo pero podemos ser mejores”, elevó aún más la vara.
Y tomó distancia de los medios brasileños, a los que apuntó por las críticas en el pasado, cuando el equipo exhibía prestaciones irregulares, según planteó, porque atravesó una racha de lesiones que disminuyó sus posibilidades. “Siempre confié en estos jugadores. Yo necesito analizar el rendimiento y el comportamiento del equipo, no resultados. Los refuerzos fueron oportunos para fortalecernos como equipo. En su momento lo dije, nos ayudaron mucho”, se explayó.
Para revertir el score y, sobre todo, lo que se vio en el campo de juego, River deberá mostrar su mejor rostro en la revancha pautada para el martes 20 de octubre desde las 21.30 en el Monumental. Así también lo apreció Gallardo en su contacto con la prensa.
Creo que no salió absolutamente nada de lo que planificamos o intentamos desarrollar en la previa del partido. Es difícil hacer un análisis porque nada fluyó, no se manifestó lo que habíamos pensado. Fuimos un equipo que sufrió en todas las líneas y con un rival con jerarquía lo pagás caro. No fuimos el equipo duro que queríamos ser, y eso el rival lo vio y lo aprovechó. No hay mucho análisis el partido después de eso”, fue la fuerte autocrítica del Muñeco, que semblanteó qué necesita su plantel para aspirar a la hazaña.
“Tendremos que resolver y jugar un partido perfecto en todas las líneas para intentar dar vuelta este resultado. Nada es imposible, pero tenemos que jugar un partido perfecto. Después de esta desilusión y bronca, hay que tratar de masticar para enfocarnos en lo que viene. Claramente debemos reflexionar sobre el partido que no pudimos jugar hoy y hacer todo lo contrario para la vuelta, no queda otra”, resaltó.
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