El clásico de Brasil vs. Argentina bajo la mirada de Junior, el lateral que jugó contra Maradona

Integrante de la selección que venció a la de Menotti, hoy trabaja en medios brasileños y dialogó con Infobae sobre el enfrentamiento entre los combinados sudamericanos más poderosos

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Junior integró la selección brasileña
Junior integró la selección brasileña que derrotó 3 a 1 a la de Menotti. Grosby

Leovegildo Lins da Gama “Junior”, gran lateral y volante izquierdo de los años ochenta, recordó con Infobae aquel triunfo de la selección brasileña sobre la argentina por 3-1 cuando el equipo de César Luis Menotti defendía el título mundial conseguido cuatro años antes, en 1978 y cuenta detalles de la previa, de la admiración por algunos jugadores albicelestes de la época y de su relación con Diego Maradona y Ramón Diaz. Junior trabaja en los medios en Brasil y también opinó sobre la actualidad de la selección de su país y del desafío de enfrentar a los campeones del mundo en el Maracaná.

-¿Qué recuerdos tiene de aquel partido entre Brasil y Argentina por la segunda fase del Mundial de España 1982?

-Ese partido para mí fue muy importante, porque allí marqué el único gol en el total de las dos Copas del Mundo en las que participé, porque luego pude jugar en México 1986. En función de la rivalidad entre Brasil y Argentina, aquel partido aparecía como muy importante porque Argentina era el actual campeón del mundo, porque había conquistado el título en 1978 y permanecían muchos jugadores importantes de aquel equipo cuatro años más tarde, como (Ubaldo) Fillol, que después fue compañero mío en el Flamengo en 1983, Osvaldo Ardiles, un jugador por el que tengo una gran admiración por su poder de liderazgo y por sus cualidades técnicas, y el recuerdo no sólo para mí sino seguramente para todos los brasileños, del mejor partido que jugó la selección en aquella Copa.

-Argentina había perdido antes, en el primer partido del triangular de la segunda fase, ante Italia. ¿Eso significó para ustedes un planteo especial sabiendo ese resultado o no lo consideraban tan importante?

-Nosotros vimos el partido que había jugado la selección argentina ante Italia y que perdió 2-1. Italia ese día hizo el partido tácticamente más perfecto. Técnicamente, Argentina jugó un buen partido pero tácticamente considero que Italia fue superior. Después de ver ese partido entre Italia y Argentina nos dimos cuenta cuánto los italianos se habían transformado en relación a la primera fase, la de grupos, de esa Copa del Mundo. Y era un equipo que nos empezó a preocupar mucho, pero en fútbol algunos resultados dependen principalmente de las oportunidades que aparecen, y contra nosotros, Italia consiguió convertir la mayoría de las oportunidades que tuvo, en goles, cosa que nosotros los brasileños no conseguimos hacer.

Leovegildo Lins da Gama Junior
Leovegildo Lins da Gama Junior (1984-85) - Photo ReporterTorino / LiveMedia (Photo by IPA Sport/IPA/Sipa USA)

-¿Qué pensaban ustedes a priori de ese equipo argentino?

-Nosotros teníamos plena consciencia de lo que era ese equipo argentino. No sólo tenía jugadores con experiencia, sino que lo tenía a Diego (Maradona) que estaba en los comienzos de su carrera mundialista y yo continuo diciendo que (Daniel) Passarella, Ardiles, (Alberto) Tarantini, que jugaba en mi misma posición como lateral izquierdo, y Fillol, además de Ramón Díaz, al que después tuve que enfrentar en los torneos italianos. Era una gran selección. Tal vez no estaba en su mejor momento en la parte física y esto, tal vez, pudo haber pesado, no sólo en el partido ante Italia, sino sobre todo en el partido ante Brasil.

-Muchos sostienen que ese Brasil de Telé Santana es uno de los mejores equipos de la historia de los mundiales. ¿Qué cree que le faltó para ser campeón en 1982?

-La gente sabe del legado que dejó esa selección brasileña porque en el fútbol es muy difícil darle importancia a los que no ganan y eso fue lo que exactamente pasó con la selección brasileña en 1982, de la misma forma que ocurrió con la selección holandesa en Alemania 1974, cuando jugó un fútbol maravilloso y terminó no consiguiendo su objetivo mayor, que era ganar el título. Pero considero que cuando la gente escucha que Pep Guardiola, tal vez el mejor entrenador de los últimos quince o veinte años, decir que su abuelo hablaba mucho de la selección brasileña de 1982 y él usa muchos conceptos de aquel tipo de juego hoy como entrenador, creo que es suficiente para dejarnos satisfechos y saber que algo bueno hicimos aquella vez.

-Brasil llegó a estar 3-0 arriba en el marcador contra Argentina, en determinado momento del partido. ¿Esperaban un resultado así? ¿Qué pensaban en esos momentos?

-Nosotros esperábamos contra Argentina un partido mucho más difícil de lo que terminó siendo. Nuestro arquero, Valdir Peres, hizo una atajada de esas llamadas imposibles cuando el partido estaba 0-0, si no recuerdo mal, por un cabezazo de (Juan) Barbas. Después, las oportunidades fueron apareciendo para nosotros porque Sócrates, Zico y Falcao hicieron un partido excepcional y todos los goles nuestros fueron goles trabajados, menos el de Zico, que fue como consecuencia de un tiro libre de Éder y naturalmente cuando usted consigue una ventaja de 3-0, automáticamente usted siente mucha más confianza y sabe que el partido está en sus manos.

-A Maradona lo expulsaron en ese partido. ¿Pudo hablar con él? ¿Tuvo contacto fuera de ese partido?

-Yo tuve muchas oportunidades con Diego pero pocas veces hablamos de aquel partido porque él fue expulsado. Y si uno volviera a tocar este asunto creo que no sería elegante. Cuando yo fui a jugar al Pescara, él ya jugaba en el Nápoli con Careca y Alemao, que eran mis amigos, entonces tuvimos muchas oportunidades de estar juntos en Nápoli y también en Pescara porque él venía con Careca para hacer churrascos y tomar unas cervezas o vino y tuve una relación muy cercana con Diego y existía una admiración mutua porque los dos llegamos al fútbol italiano exactamente en el mismo año, 1984 y conversábamos mucho porque en esa época, el Nápoli era un equipo de mitad de tabla para abajo y después, con todas las contrataciones, se transformó en un equipo que ganó el Scudetto, Copa UEFA y Diego se convirtió en un fenómeno por todo lo que hizo en un equipo que no tenía tantos recursos para que él pudiese explotar más. Diego, en Italia, fue uno de los mejores que vi, también porque los más fuertes eran Milan, Inter, Roma y Nápoli no estaba en una buena situación en aquel tiempo.

-También en ese partido, como usted recordaba, jugó Ramón Díaz. ¿Qué recuerdo tiene de él? Ahora se ven más seguido…

-En ese partido, Ramón hizo un golazo. Actualmente, está haciendo un excelente trabajo como entrenador del Vasco da Gama y si el Vasco se salva de descender a la Serie B, Ramón será uno de los grandes responsables. Tengo contacto con él porque trabajo en medios. Emiliano, su hijo, y algunas llegadas de contrataciones que hizo el club, hicieron que cambiara mucho su forma de jugar y hoy ya tiene una fisonomía de equipo gracias al trabajo de Ramón.

Paolo Rossi marcado por Junior
Paolo Rossi marcado por Junior (Photo by Alessandro Sabattini/Getty Images)

-Ese estadio donde se jugó el partido contra Argentina, el de Sarriá, donde era local el Espanyol, ya fue derrumbado y no existe más. ¿Siente alguna nostalgia?

-No, pocos recuerdos de Sarriá porque no me gusta recordar estadios donde uno no consiguió victorias y naturalmente, Sarria no dejó ninguna añoranza para los brasileños exactamente por el partido ante Italia (que Brasil perdió 3-2 y fue eliminado).

-¿Qué le parece la selección brasileña de este tiempo?

-La selección brasileña se encuentra en un proceso que es muy difícil, con un entrenador (Fernando Diniz) que tiene un concepto de juego excepcional, lo que puede verse en su club, en el Fluminense, que acaba de salir campeón de la Copa Libertadores con mucho mérito, pero para practicar ese mismo juego en la selección, él necesita tiempo, e infelizmente, ese tiempo en las eliminatorias no existe, como pretender una mudanza radical de lo que hacen los jugadores en sus clubes europeos o en el Brasileirao, y con el calendario exigente que hay, eso es muy difícil.

-¿Condiciona al fútbol de la selección brasileña que casi todos sus jugadores pertenezcan a clubes europeos?

-Es diferente pero lo importante es que sean buenos jugadores y acepten y crean en el trabajo que el nuevo entrenador va a hacer, porque no se sabe cuánto va a durar el actual debido a que el presidente de la Confederación Brasileña (CBF) dice que el año próximo vendrá Carlo Ancelotti, que ya dio su palabra para dirigir a la selección brasileña desde 2024.

-Por último, ¿cómo ve el clásico del Maracaná?

-Un clásico entre Brasil y Argentina, en cualquier tipo de deporte, sabemos que la rivalidad es muy grande, y principalmente en el fútbol. Y hoy Brasil tiene un desafío muy grande porque Argentina tiene prácticamente el mismo equipo que ganó la Copa del Mundo, con mucha más experiencia, y su mejor jugador sigue siendo el mejor, con un fútbol de primera calidad. Entonces, es un desafío muy grande porque si consigue no sólo vencer sino jugar bien ante un equipo como el argentino, que practica un fútbol muy colectivo y en el que las individualidades aparecen, creo que será un gran paso para que Fernando Diniz consiga mantenerse como entrenador.